Home PolíticaAlianza clandestina: El Chapo Guzmán desveló vínculos históricos entre el Cártel de Sinaloa y el Cartel de los Soles venezolano

Alianza clandestina: El Chapo Guzmán desveló vínculos históricos entre el Cártel de Sinaloa y el Cartel de los Soles venezolano

by Phoenix 24

En el juicio seguido en Estados Unidos, Joaquín “El Chapo” Guzmán expuso una conexión estratégica con redes criminales en Venezuela, revelando corredores aéreos para el trasiego de cocaína hacia Norteamérica.

Ciudad de México, agosto de 2025 – En un pasaje poco conocido pero revelador del juicio que marcó al narcotráfico transnacional, Joaquín “El Chapo” Guzmán relató la existencia de una alianza operativa con el Cartel de los Soles, una estructura criminal venezolana de alto nivel vinculada directamente al gobierno bolivariano. El testimonio, recibido en la Corte Federal de Brooklyn, expuso cómo emisarios del capo sinaloense y sus aliados idearon rutas aéreas para transportar cocaína desde Sudamérica hasta México y Estados Unidos, cimentando una cadena logística que combinó poderío violento y sofisticación geoestratégica.

Este vínculo cobra relevancia frente a la designación, en julio de 2025, del Cartel de los Soles como organización terrorista por parte del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, señalando su papel central en la facilitación del narcotráfico con el Cartel de Sinaloa. La Oficina de Control de Activos Extranjeros especificó que esta estructura venezolana, compuesta por altos funcionarios militares y civiles del régimen, respaldaba activamente a redes como Tren de Aragua y el Cártel de Sinaloa mediante asistencia logística, material y tecnológica.

El fenómeno no es nuevo: investigaciones del narcotráfico regional indican que estas conexiones se remontan a finales de los años noventa, cuando agentes corruptos de las FARC en Colombia hallaron amparo en territorios venezolanos, permitiendo un flujo sostenido de cocaína hacia México. Fue en ese contexto que la alianza comenzó a consolidarse, entre negociaciones encubiertas, rutas compartidas y redes de protección estatales.

Desde una perspectiva estratégica, esta alianza representa un aterrador ejemplo de convergencia entre criminalidad organizada y estructuras gubernamentales: por un lado, el Cártel de Sinaloa, con su capacidad global para traficar fentanilo y metanfetaminas; por el otro, el Cartel de los Soles, cuya penetración del aparato militar y político multiplicó su alcance logístico y territorial. Este nexo permitió mover mercancía ilícita con precisión y protección institucional, una sinergia que desafió la gobernabilidad regional.

La relevancia de esta trama radica en tres niveles. Primero, pone al desnudo una red criminal transfronteriza con implicaciones políticas, económicas y de seguridad hemisférica. Segundo, redefine las formas contemporáneas de narcoterrorismo, evidenciando cómo estructuras estatales facilitan operaciones multimillonarias. Tercero, alerta sobre la naturaleza híbrida del crimen moderno: no se trata sólo de violencia física, sino de control territorial, corrupción sistémica y redes multinacionales sofisticadas.

Como diversos centros de análisis internacionales han señalado, estas alianzas, más que simples acuerdos aislados, constituyen parte de un sistema de crimen transnacional donde cada actor —facciones criminales, Estados corruptos, intermediarios financieros— desempeña un rol definido. En este caso, El Chapo actuó como revelador involuntario de una arquitectura criminal que trasciende fronteras y desafía las políticas antidrogas convencionales.

En febrero de 2019, “El Chapo”, líder del Cártel de Sinaloa, fue encontrado culpable de narcotráfico(Foto: Reuters)

Tres escenarios futuros emergen con claridad. Uno, de continuidad, donde la inteligencia internacional detecta y limita rutas pero la alianza persiste en forma fragmentada. Dos, de disrupción, si las sanciones y acciones judiciales logran desarticular las redes operativas y aislar a los actores involucrados. Tres, de bifurcación, si otros Estados o grupos aprovechan el vacío para establecer nuevas colaboraciones criminales o diplomáticas, alterando los equilibrios regionales del poder ilícito.

Al final, lo expuesto en aquel juicio no es sólo una revelación histórica, sino una alerta urgente: cuando la violencia organizada se fusiona con el poder estatal, la democracia encarna su principal desafío. El testimonio de El Chapo no es un eco del pasado, sino el espejo oscuro de una amenaza estructural que sigue activa, adaptándose y globalizándose sin fronteras ni jurisdicciones claras.

El equipo editorial de Phoenix24 preparó esta publicación con base en hechos comprobables, fuentes estratégicas globales y verificación de contexto geopolítico actual.
The Phoenix24 editorial team prepared this publication based on verifiable facts, strategic global sources, and validation within the current geopolitical context.

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