Las habilidades de los estudiantes mexicanos en matemáticas, ciencias y lectura son deficientes y se encuentran por debajo del promedio de los Estados que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), de acuerdo con los resultados correspondientes al año pasado del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA 2025).
Esto representaría un reto para cumplir el objetivo del país de formar una mayor cantidad de profesionales especializados para crear, desarrollar y operar herramientas relacionadas con las nuevas tecnologías. La historia se repite en otros países como Argentina, Colombia y España.
La prueba PISA 2025 se aplicó a 760,000 estudiantes de 15 años procedentes de 91 países y economías para evaluar sus competencias en matemáticas, lectura y ciencia. En esta edición, por primera vez, se integraron evaluaciones relacionadas con el dominio del idioma inglés y el aprendizaje del mundo digital, así como una sección enfocada a los hábitos de uso de sistemas de inteligencia artificial (IA) y dispositivos electrónicos en actividades educativas.
La oferta educativa del bachillerato técnico en México se ampliará con 15 nuevas áreas formativas para responder a la creciente demanda de talento especializado que exige la economía digital y tecnológica en la era de la IA.
Las conclusiones generales de la prueba son una señal de alerta: “El rendimiento académico ha seguido disminuyendo en los países de la OCDE hasta llegar a los promedios más bajos registrados hasta el momento en matemáticas y lectura. Uno de cada cinco jóvenes de 15 años en ciencias, matemáticas y lectura es ahora bajo”.
México reprobado en matemáticas y estancado en ciencias
En el caso particular de los estudiantes mexicanos, la evaluación mostró que solo 50% puede identificar la idea principal de un texto de extensión moderada, localizar información concreta mediante criterios complejos y reflexionar sobre el propósito y composición de los materiales de lectura cuando reciben indicaciones específicas. Este porcentaje se encuentra por debajo del 69% de promedio entre los países miembros de la OCDE.
Respecto a ciencias, el desempeño registra un estancamiento entre 2022 y 2025. Se calcula que alrededor de la mitad de los jóvenes evaluados tiene habilidades para reconocer explicaciones correctas a fenómenos científicos comunes y utilizar estos conocimientos para determinar, en situaciones sencillas, si una conclusión es válida con base en los datos disponibles. Una vez más, la proporción de individuos que pueden cumplir satisfactoriamente estas tareas se ubicó por debajo del promedio general, situado en 74%.
En esta materia, destaca que casi ningún estudiante obtuvo un rendimiento sobresaliente, identificado por el estudio como un nivel de competencia 5 o 6. La OCDE explica que los jóvenes que alcanzan estas calificaciones “pueden aplicar de forma creativa y autónoma sus conocimientos científicos a una amplia variedad de situaciones, incluso a aquellas desconocidas”.
El reto se intensifica si se consideran las bajas competencias de los estudiantes en matemáticas: solo tres de cada 10 puede reconocer e interpretar sin instrucciones de apoyo cómo pueden solucionarse situaciones sencillas como comparar dos rutas o convertir precios entre distintas monedas. Los resultados obtenidos por los mexicanos en esta asignatura fueron los más bajos desde 2022.
Solo tres de cada 10 estudiantes en México puede utilizar su conocimiento matemático para comparar rutas o convertir precios entre monedas.
La escasez evidente de perfiles con habilidades matemáticas y científicas en la matrícula analizada en México sugiere que el país podría tener serias complicaciones para formar profesionales con habilidades para desarrollar innovaciones de vanguardia.
Además, dicho rezago representa una barrera para incrementar la competitividad a nivel internacional del país, debido a que sugieren una fuerza laboral que carece de las habilidades que el mercado laboral exige en un momento en el que aspectos como el manejo y desarrollo de la IA, la programación y la operación de sistemas de cómputo para analizar grandes cantidades de datos se posicionan como áreas de gran interés para el sistema económico.
La lectura se contrapone con los intereses del gobierno federal que, en los últimos meses, ha lanzado una serie de proyectos e iniciativas que buscan el desarrollo de diversas aptitudes relacionadas a las tecnologías de vanguardia y que, entre otras cosas, incluyen programas para aumentar la cantidad de talento especializado en estas nuevas tecnologías.
Argentina en “una situación crítica de aprendizaje”
En Argentina, la evaluación muestra un panorama similar. En esta nación, ocho de cada 10 estudiantes no alcanzan el nivel mínimo (nivel 2) en matemáticas establecido por la OCDE, en el que los jóvenes tienen las habilidades para, por ejemplo, resolver ecuaciones sencillas, realizar conversiones simples o resolver problemas cotidianos con un enfoque matemático.
Respecto a ciencias y lectura, el 58% de los jóvenes evaluados tampoco alcanza el umbral de desempeño mínimo establecido por el organismo internacional.
En un comunicado, el Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría de Educación, reconoció que los resultados “evidencian una situación crítica en los aprendizajes como consecuencia de las últimas gestiones de gobierno”.
El texto señala que las bajas calificaciones obtenidas se inscriben en una tendencia global de descenso. Sin embargo, reconoce que esto no explica por sí sola la magnitud del problema.
Según el ministerio, los resultados obtenidos por el país en el PISA 2025 son consecuencia directa “de una cultura educativa instaurada durante años por los gobiernos kirchneristas, que deterioraron cada sector del sistema”.
El estudio de la OCDE coincide en que las causas son históricas y sistemáticas. Sin embargo, sugiere que los recortes a la educación pública y los programas de desarrollo científico implementados en los últimos años bajo la administración de Javier Milei han agravado la situación.
La evaluación señala que el año pasado cerca del 54% de los estudiantes en Argentina asistían a escuelas cuyos directores informaron que la falta de material educativo dificultaba la enseñanza, y el 50% se encontraba en escuelas donde se percibía que la falta de infraestructura física tenía un impacto negativo en sus procesos de aprendizaje. En 2022, los porcentajes correspondientes fueron del 46 y 45%, respectivamente.
Colombia con más estudiantes y un deterioro menos acentuado
Por su parte, Colombia mantuvo por tercer año consecutivo una caída en el rendimiento de sus estudiantes en las tres principales asignaturas evaluadas. Sin embargo, las disminuciones en el desempeño fueron menos significativas que en otros países de la región.
El reporte de la OCDE explica que parte de este comportamiento responde a que el país logró ampliar su cobertura educativa para los jóvenes de 15 años. “El declive aparente en matemáticas y lectura está relacionado con la integración de más estudiantes de poblaciones marginadas”.
En los últimos años, Colombia ha mejorado la infraestructura de sus instituciones educativas y decidió ampliar la jornada única para ofrecer actividades complementarias de formación.
Pese a ello, solo el 29% de los colombianos evaluados alcanzó competencias básicas en matemáticas, frente al promedio de 65% registrado por los países que conforman la OCDE. La tendencia se repitió en lectura, con un 46% frente a un 69%, mientras que en ciencias la mitad de los jóvenes exhibieron niveles mínimos, lo que contrasta con el promedio global de 74%.
España obtuvo su peor resultado en 15 años
El bajo rendimiento de los estudiantes no es exclusivo de los países latinoamericanos. España obtuvo sus resultados más bajos desde que la OCDE comenzó su evaluación.
Las cifras señalan que alrededor de un tercio de los estudiantes evaluados no alcanza los umbrales de desempeño mínimos en matemáticas ni lectura establecidos por el PISA. Mientras que en ciencias se mantiene una ligera tendencia a la baja.
El gobierno español reconoce que “el periodo 2022-2025 se ha caracterizado por un aumento del porcentaje de alumnado en niveles bajos de rendimiento y una disminución del alumnado en niveles altos, tanto en España como en el promedio OCDE. Sin embargo, en términos absolutos, este empeoramiento ha sido más acusado en España”.
Los resultados PISA 2025 señalan que, respecto a la medición de 2022, los jóvenes españoles obtuvieron 23 puntos menos en lectura y estuvieron por debajo en matemáticas y ciencias por 16 y 8 puntos respectivamente. En todos los casos, los puntajes fueron inferiores al promedio de la OCDE y a la media calculada para toda la Unión Europea.
Ante la caída generalizada no solo en los países anteriores, sino en la mayoría de los Estados analizados, Mathias Cormann, secretario general de la OCDE, sostuvo que “el informe PISA 2025 muestra que es urgente revertir la disminución del rendimiento académico”. Además, sugirió que el uso no supervisado de las nuevas tecnologías podría agravar la situación en próximas evaluaciones.
“La tecnología y la IA pueden reforzar el aprendizaje y contribuir a la preparación de los jóvenes para el futuro, pero solo si se utilizan con criterio, y no en detrimento de la atención, el esfuerzo y la comprensión”, subrayó.
En esta línea, el reporte de la OCDE no aconseja eliminar el uso de las nuevas tecnologías en el aula. En cambio, recomienda emplearlas con cautela, para fines claramente definidos y de manera moderada. (W).