La disputa política choca con los datos epidemiológicos.
CEUTA, ESPAÑA
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, pidió al Gobierno de Pedro Sánchez estudiar medidas de confinamiento por el supuesto riesgo sanitario existente en Ceuta tras la entrada masiva de migrantes registrada a finales de julio. En una primera intervención, sus palabras fueron interpretadas como una propuesta para confinar a toda la ciudad autónoma. Posteriormente, Feijóo precisó que se refería al aislamiento de las personas portadoras de enfermedades infectocontagiosas. El dirigente reconoció que no disponía de todos los datos epidemiológicos necesarios para valorar la medida.
Feijóo fundamentó su petición en información recibida durante reuniones con representantes de los colegios de Médicos y Enfermería de Ceuta. Según su versión, se habrían registrado casos de tuberculosis, sarna y varicela, además de más de 450 episodios de gastroenteritis. También advirtió sobre la presión que ejercen las condiciones de hacinamiento, la falta de alojamiento y las dificultades para atender a miles de personas que permanecen en la ciudad. Los profesionales sanitarios locales han denunciado sobrecarga asistencial, falta de personal y problemas para localizar y dar seguimiento a algunos pacientes.
La ministra de Sanidad, Mónica García, rechazó un confinamiento general por considerarlo injustificado y desproporcionado. Según los datos expuestos por su departamento, se han detectado tres casos de tuberculosis, dos de ellos no contagiosos, y dos posibles casos de varicela todavía pendientes de confirmación. El brote gastrointestinal identificado por Medicina Preventiva habría afectado a 55 personas, probablemente por una bacteria E. coli enteroinvasiva, y estaría controlado sin nuevos casos. Los episodios de sarna también se encuentran bajo vigilancia y tratamiento mediante protocolos sanitarios ordinarios.
Sanidad recordó que las competencias directas en salud pública corresponden al Gobierno de Ceuta, presidido por Juan Jesús Vivas, también del Partido Popular. El Ministerio coordina entretanto un mecanismo de solidaridad con las comunidades autónomas para garantizar el suministro de vacunas y reforzar la prevención. Especialistas en epidemiología sostienen que estas enfermedades requieren respuestas específicas, como diagnóstico, tratamiento, aislamiento individual cuando esté indicado y seguimiento de contactos, no el cierre indiscriminado de una población de más de 83.000 habitantes. La prioridad sanitaria pasa por ofrecer alojamiento adecuado, higiene, agua potable, alimentación y acceso efectivo a la atención médica. Convertir una situación humanitaria en una alarma generalizada puede aumentar el estigma, alejar a los afectados de los servicios sanitarios y dificultar el control real de los brotes.
La salud pública se protege con evidencia, recursos y proporcionalidad. / Public health is protected through evidence, resources and proportionality.