En el universo Premier Padel, la química entre compañeros es mucho más que una cuestión de feeling: es supervivencia. Y en la cima del ranking FIP, cualquier movimiento, por pequeño que parezca, puede provocar una caída estrepitosa o una resurrección gloriosa. La temporada 2025 ya ha demostrado que los cambios de pareja son una ruleta rusa. Algunos jugadores se han visto muy afectados en este sentido. Veamos algunos ejemplos.
Uno de los casos más llamativos en este baile de parejas ha sido el de Juan Lebrón, que tras años de dominio absoluto junto a Alejandro Galán, el madrileño decidió romper una de las duplas más exitosas de la historia del pádel. En 2024, inició la temporada volviendo a formar pareja con Paquito Navarro, en un intento de recuperar sensaciones pasadas y escalar posiciones.
Sin embargo, los resultados no acompañaron y, tras unos meses de altibajos, Juan decidió apostar por el joven talento Mike Yanguas, sin lograr tampoco una estabilidad destacada en el circuito Premier Padel. Su evolución en el ranking reflejó esa inestabilidad, cayendo del top 3 al borde del top 10. No ha sido hasta su unión con Franco Stupaczuk en 2025 cuando encontró nuevamente la regularidad y el rendimiento necesarios para volver a los puestos altos. Juntos, Lebrón y Stupa han conseguido devolver al gaditano a la sexta posición del ranking FIP, y se presentan ahora como una de las parejas más peligrosas del circuito.
El renacer de Tello
Juan Tello es uno de los grandes protagonistas de este vaivén. Estable entre los mejores cuando jugaba con Fede Chingotto, su salto posterior a la pista con Álex Ruiz le permitió mantener competitividad durante buena parte de 2023 y la primera mitad de 2024. Luego llegaron los experimentos: un fugaz regreso con Momo González en abril, el dúo con Javi Garrido en verano, y una etapa junto a Álex Arroyo que no acabó de cuajar.
A finales de 2024 Tello apostó por el joven Tino Libaak, con quien alcanzó semifinales en el P1 de Santiago la semana pasada, y tras el Major de Qatar se reencontrará con Martín Di Nenno, buscando, ahora sí, volver a las alturas del ranking aprovechando que se ha reencontrado con su mejor nivel. Pero siempre es una incógnita como ensamblará una nueva pareja.

Tino Libaak celebra con Juan Tello el pase a semifinales / PREMIER PADEL
Parece que Javi Garrido no acaba de encontrar a su compañero ideal. Su unión este 2025 con Martín di Nenno tiene los días contados ya que el argentino se juntará, a partir de Bruselas, con Tello. El andaluz probará suerte con el joven Libaak, una dupla formada por las circunstancias que genera muchas incógnitas.
El bajón en el ranking de Paquito
Paquito Navarro, otro habitual del top 6, tampoco ha tenido un camino recto. En 2023 brilló junto a Chingotto, pero la separación a final de temporada lo obligó a buscar estabilidad. En 2024 arrancó con Juan Lebrón, reeditando una dupla histórica. Luego apostó por el joven Pablo Cardona para el Finland P2, y en 2025 ha arrancado proyecto con el brasileño Lucas Bergamini, un socio menos mediático pero sólido. El sevillano ha perdido posiciones, pero su apuesta apunta a consistencia para recuperar terreno. Ganar en Puerto Cabello este fin de semana será, seguro, un buen entreno de cara a Doha, donde buscarán otro buen resultado amparándose en las buenas sensaciones en Venezuela.

Paquito y Bergamini celebrando una victoria / PREMIER PADEL
El caso de Álex Ruiz es un reflejo de resiliencia. Tras su separación inicial de Momo González en marzo de 2023, encontró cierta estabilidad con Tello, jugando juntos 34 partidos y llegando a la final del Málaga Open. En 2024 volvió brevemente con Momo, luego con Javi Garrido, después con Álex Arroyo, y ahora ha arrancado el 2025 junto al argentino Álex Chozas. ¿El objetivo? Estabilizarse. El baile de parejas le ha hecho tambalear en el ranking, pero sigue en la pelea.
Mientras unos caen, otros se consolidan. Fede Chingotto, tras dejar a Paquito, ha formado junto a Ale Galán una de las parejas más sólidas y espectaculares del circuito. Su crecimiento ha sido inmediato, con finales y títulos en Premier Padel. Chingotto, siempre regular, se ha convertido en una estrella total. El cambio le ha sentado de maravilla.
El sube/baja de Stupa
Al contrario, Franco Stupaczuk vivió un pequeño retroceso. Separado de Di Nenno, se juntó con Mike Yanguas y, pese a que les fue bien como pareja, no logró mantenerse en el ranking y bajó alguna posición. Su nuevo proyecto con Lebrón está dando ya los primeros síntomas de que van a por todas. Es una pareja con gran potencial y de momento no se han bajado de las finales en este 2025. Veremos si se consolidan o si también entran en la rueda de cambios. Sus discusiones en el banquillo reflejan que se han juntado dos jugadores con mucho carácter y ello podría ser contraproducente para ambos y traducirse en una ruptura antes de lo esperado.

Así ha afectado a los jugadores su cambio de compañero en el ranking de parejas / MARC CREUS
Algunos casos en el cuadro femenino
En el cuadro femenino, también hay ejemplos claros. Lucía Sainz, que fue número uno del mundo, ha encadenado varios cambios desde su etapa con Gemma Triay. Ni con Bea González ni con Aranza Osoro ha logrado estabilidad, y su posición en el ranking lo acusó. Si bien es cierto que la edad no perdona y Lucía ya tiene 40 años, su unión con Patty Llaguno, otra veterana que también ha cumplido los 40, le ha dado alas para mantenerse en el Top 10.
En contraste, Bea González encajó junto a Delfi Brea una sociedad poderosa, ya instalada en el top 4 y ganando torneos con regularidad. La decisión de la argentina de juntarse con Gemma Triay puede afectar también en su ranking. Su nueva pareja, Claudia Fernández, es muy joven pero ambas han demostrado que pueden retar a las mejores sin problemas.

Bea González y Cláudia Fernández celebrando un punto en el torneo de Chile / PREMIER PADEL
Gemma Triay y su objetivo del número uno
El caso de Gemma Triay también es explícito en este sentido. Su único objetivo es ser número uno del mundo y lo lleva intentando desde 2023 cuando debido a una lesión primero y por decisión de la menorquina después se separó de Alejandra Salazar. En 2024 se unió a una jovencísima Claudia Fernández alcanzando el número dos del ranking como pareja, pero la juventud de la madrileña fue determinante para que Gemma pusiera fin al binomio. En 2025 ha elegido a Delfi Brea de pareja y parece más cerca del objetivo ya que han ganado tres de los cinco torneos disputados.
En Premier Padel, el ranking FIP se ha convertido en un termómetro infalible: el que acierta con su compañero, sube. El que duda o experimenta demasiado, cae. La temporada 2025 acaba de arrancar, pero ya ha dejado claro que este será un curso marcado por la estrategia de las duplas… y por las consecuencias que conlleva romper (o elegir mal) una sociedad ganadora.(S).