La actriz fue fotografiada besándose y caminando de la mano con el vocalista de Rawayana en Formentera, después de meses de apariciones que habían despertado rumores sobre un nuevo romance.
Formentera, España, 13 de agosto de 2026.— Ana de Armas volvió a atraer la atención sobre su vida sentimental tras ser captada en actitud afectuosa con el cantante venezolano Beto Montenegro durante unas vacaciones en las islas Baleares.
Las imágenes muestran a la actriz y al músico caminando de la mano por un sendero rocoso, abrazándose y besándose antes de llegar a la playa. La escena representa la evidencia más clara hasta ahora de la relación que distintos medios comenzaron a atribuirles a principios del verano.
De Armas y Montenegro ya habían sido vistos juntos en Madrid, donde asistieron a conciertos y frecuentaron una cafetería de la capital española. También fueron grabados mientras bailaban durante una presentación musical, aunque ninguno había hablado públicamente sobre la naturaleza de su vínculo.
Alberto “Beto” Montenegro, de 37 años, es cantante, compositor y vocalista de Rawayana. La agrupación venezolana mezcla reggae, funk, rock, pop y ritmos caribeños, y en 2025 obtuvo el Grammy al mejor álbum latino de rock o música alternativa.
La aparición ocurre después de los rumores que relacionaron a Ana de Armas con Tom Cruise. Ambos actores fueron fotografiados juntos en numerosas ocasiones durante 2025, pero nunca confirmaron una relación sentimental y personas cercanas a la actriz describieron al protagonista de Mission: Impossible como un amigo y mentor.
De Armas y Cruise mantienen proyectos profesionales en común, por lo que su colaboración cinematográfica continuaría independientemente de las especulaciones que rodearon sus encuentros. La actriz también prepara nuevas producciones después de protagonizar Ballerina, película perteneciente al universo de John Wick.
Hasta el momento, ni Ana de Armas ni Beto Montenegro han anunciado oficialmente que sean pareja. Sin embargo, sus muestras públicas de afecto en Formentera parecen dejar atrás la etapa de encuentros discretos y rumores sin imágenes concluyentes.
Hay historias que comienzan mucho antes de ser contadas.