Yiya Murano: Muerte a la hora del té: ¿qué pasó con la infame envenenadora de Monserrat?

Yiya Murano: Muerte a la hora del té es un documental de crimen con una historia muy peculiar, y con una protagonista que no es lo que esperas cuando piensas en asesinos en serie.

El documental de Netflix presenta una historia de estafas, engaños, secretos, mentiras, y una mujer dispuesta a llegar al extremo con tal de proteger sus secretos, incluso si ese extremo implicaba asesinar a cualquier persona que pudiera exponer la verdad.

El caso sucedió en la década de los 70, durante la época de la dictadura en Argentina, y su protagonista fue tan infame, que llegó a convertirse en una especie de ícono de la cultura popular, siguiendo los pasos de asesinos como Ted BundySon of Sam, BTK o el asesino del Zodiaco.

A lo largo de la historia, se ha pensado que una mujer no puede ser una asesina en serie, pero hay varios ejemplos que han demostrado lo contrario, y el caso de Yiya Murano, que llegó a ser conocida como la envenenadora de Monserrat, es uno de ellos. Pero, es un caso muy peculiar, porque después de cometer sus crímenes, Yiya se convirtió en casi una celebridad.

¿Qué hizo Yiya Murano?

María Bernardina de las Mercedes Bolla Aponte de Murano es el nombre real de Yiya Murano, que está considerada como la primera asesina en serie de Argentina, cuya arma favorita era el veneno y un juego de té.

Como reporta CNN Argentina, el caso de Yiya se dio a conocer en 1979, cuando las hijas de una mujer llamada Carmen Zulema Del Giorgio de Venturino, quien murió en marzo de ese año, pidieron que se hiciera una autopsia para determinar qué había causado la muerte de su madre.

Las hijas sabían, gracias al portero que trabajaba en el edificio donde vivía Carmen, que Yiya Murano había ido a visitarla y que había llegado cargando dos cosas: un pedazo de papel y un frasco. Yiya le debía dinero a Carmen y, supuestamente, el papel era un documento donde prometía pagarle una cantidad de dinero que le debía, pero el frasco era un misterio.

Al realizar la autopsia, se descubrieron rastros de cianuro, un veneno letal, en el cuerpo de Carmen.

Pronto, las autoridades comenzaron a investigar a Yiya y encontraron que no solo le debía dinero a Carmen, sino que había recibido dinero de varias de sus amigas, a las que les había prometido que lo iba a invertir y les iba a regresar más de lo que ellas le habían entregado (era un esquema piramidal en el que ella obtenía más y más dinero que iba pidiendo de amigas, vecinos y familiares, pero llegó un punto en el que todo se salió de control y ella ya no podía pagar). De ese grupo de mujeres, tres estaban muertas, Carmen, Nilda Gamba y Lelia Formisano de Ayala.

Con el descubrimiento del cianuro en el cuerpo de Carmen, las autoridades decidieron exhumar a las otras dos mujeres para realizarles también una autopsia, y fue así como se descubrió que también había rastros de cianuro en sus cuerpos.

¿Cómo les daba el veneno? De acuerdo con las investigaciones, Yiya sabía que tenía la confianza de las mujeres y que ellas nunca la iban a considerar como un peligro, y eso le dio la oportunidad de tomar su dinero, y también de envenenarlas. Se cree que Yiya invitaba a sus amigas a tomar el té y que aprovechaba ese momento para colocar cianuro en su bebida o en las galletas que les compartía.

El plan de Yiya era deshacerse de sus amigas, para no tener que pagar el dinero que les debía a todas. Fue esto lo que la llevó a ser conocida como la envenenadora de Monserrat (de acuerdo con la psicología, los hombres que son asesinos seriales suelen usar métodos violentos, mientras que las mujeres recurren más a cosas como el envenenamiento).

¿Dónde está Yiya Murano actualmente?

En los años 80, Yiya Murano fue llevada a juicio y condenada a prisión por el asesinato de sus tres amigas, pero su condena se redujo y pudo salir de prisión en los años 1995.

“Ya libre, en los años 90’s, hizo de los sets de TV su escenario transformándose en un ícono pop. El carisma, humor y desparpajo de “la Yiya” prevaleció sobre los reclamos de las familias de las víctimas y hasta el día de hoy su propio hijo, Martín Murano, lucha por exponer el verdadero rostro de su madre”, dice Netflix al respecto.

Yiya Murano apareció en programas de televisión y se convirtió en una leyenda local, no solo porque generaba mucha curiosidad por los crímenes que cometió, sino también por su personalidad, por su vida escandalosa y por los rumores de que tenía decenas de amantes (se decía que salía con políticos, celebridades y deportistas), a los que también usaba para obtener dinero (y también se cree que uno de ellos pudo haber sido quien le daba el cianuro).

Nunca se descubrió de dónde salió el veneno que Yiya usó para cometer sus crímenes y ella pasó sus últimos días negando lo sucedido, hasta su muerte, en libertad, en el 2014. (GQ)

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