El abogado más conocido de la televisión tendría que volver bajo un mismo espíritu narrativo e íntimo legado.
Global, septiembre de 2025
Desde que Better Call Saul concluyó en 2022, la pregunta sobre su regreso ha rondado la cultura pop con persistencia. Bob Odenkirk, quien dio vida a Jimmy McGill y su alter ego Saul Goodman, no cierra esa puerta. Su retorno, ha expresado con claridad, solo sería posible bajo dos condiciones que no reducen la figura sino que la honran.
La primera es narrativa: cualquier historia que continúe con Saul debe encajar en el destino que tiene trazado. Al final de la conclusión se mostró aceptando su destino en prisión, condenado a 86 años. Odenkirk lo dijo explícitamente: si hay una nueva etapa, ocurrirá dentro de esos muros. Nada de salidas milagrosas ni renovaciones forzadas. Esa línea sostiene el respeto por el arco dramático que terminó, reconociendo que el personaje no sale libre.
La segunda condición remite a su origen creativo: tanto Vince Gilligan como Peter Gould, creadores de la serie, tendrían que estar involucrados. Odenkirk subraya que ese personaje cambió su vida, que le dio más de lo que cualquier otro ha hecho. Y concluye, con respeto: si ellos pensaran en algo nuevo en ese universo, por supuesto él volvería. Pero también asume que el trío creativo ha seguido hacia otros proyectos, como la nueva serie Pluribus, que ya prepara Gilligan para Apple TV+, y el exitoso fenómeno cinematográfico Nobody 2 en el que participa actualmente.
Ese matiz es clave: Odenkirk no sueña con revivir al personaje por nostalgia; preferiría dejarlo en el lugar donde su historia alcanzó resolución. Esa apertura no significa inocencia, sino coherencia. El peso emocional del personaje, la carga de sus decisiones verbales y su caída ética ya retumban en caracteres posteriores, y sostenerlo sería volver a vivir esa intensidad dramática, algo que ya no forma parte de su día a día creativo.
Este marco de condiciones marca una posición madura: rechaza las repeticiones sin alma y asume que el valor de Better Call Saul radicó en su tensión moral y narrativa. Continuar la historia exige un propósito, un lugar corporal para la figura de Saul que no traicione su conclusión ni se aproveche de su reputación.
En definitiva, el regreso solo sería posible si se respeta su sentencia y si se retoma el impulso autoral original. En ese caso, la serie no regresaría como un remake o un reboot, sino como una extensión auténtica. Por ahora, Odenkirk deja esa puerta entreabierta, pero solo como honor a lo que significó en su trayectoria.
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