Prefiero la muerte es de las mejores series de zombies (estas son las razones para verla)

Prefiero la muerte no es la típica historia de zombies, porque no es solo una historia de supervivencia o de hordas de infectados persiguiendo a los sobrevivientes, sino que es la historia de un adolescente que sufre un incidente desafortunado, termina convertido en zombie y debe encontrar la manera de sobrevivir en un mundo que, incluso antes de que todo pasara, ya lo rechazaba y, hasta cierto punto, le temía.

La serie sigue a Archie, una adolescente con una vida problemática, quien durante un viaje a su tienda de la esquina favorita, para comprar una paleta de fresa, es mordida por el vendedor y comienza a convertirse en zombie. Archie sabe que no puede quedarse en casa, pero tampoco puede huir, así que, con la ayuda de su mejor amiga y de su crush de toda la vida, comienza a buscar la manera de mantenerse vivo y de impedir que los zombies destruyan todo lo que conoce y ama.

No es terror, sino una comedia oscura con elementos Coming-of-Age, donde los retos de crecer y de convertirse en adultos, se combinan con el caos de una epidemia que convierte a las personas en monstruos. Es una aventura llena de nostalgia, de reflexiones, de música y de elementos que demuestran que, incluso las epidemias de zombies son diferentes cuando suceden en México.

Prefiero la muerte ya está disponible en Prime Video, y es una que realmente vale la pena ver (en especial si te gustó Nadie nos va a extrañar).

¿Quién es quién en Prefiero la muerte?

  • Lilith Curiel es Cristina, la mejor amiga y principal aliada de Archie (que además es la rebelde de la escuela).
  • Farah Justiniani es Brenda, el crush de toda la vida de Archie, quien lo ayuda a lidiar con su transformación y a buscar la manera de detener a los zombies.
  • Diego Bernal es Archie, un adolescente con muchos problemas, que se convierte en zombie después de ser mordido.
  • Luis Fernando Peña es el sargento Peña, quien llega a una escena del crimen que lo lleva a quedar atrapado en medio del apocalipsis zombie.
  • Fernanda Castillo es Sarah Díaz, la jefa de la policía que debe buscar a Archie, en pleno apocalipsis.
  • Armando Hernández es Gerardo, el padre de uno de los compañeros de Archie, quien está envuelto en una situación peligrosa incluso antes de que lleguen los zombies.
  • Sherlyn González es una de las amigas de la tía que se encarga de cuidar de Archie, quien tiene una situación familiar complicada y un perrito al que debe cuidar en medio del caos.

Los zombies como metáfora

Los zombies, como la mayoría de los monstruos clásicos, no son solo los villanos de la historia, sino que suelen ser elementos metafóricos, que hablan sobre miedos reales, sobre las cosas que nos consumen, tanto a nivel personal como la sociedad, y de cómo ciertas cosas se van contagiando de persona a persona, hasta destruirnos a todos.

Lo interesante del personaje de Archie es que vive con un pie en los dos mundos. No se transforma por completo, pero sí se transforma y, cuando entra en modo zombie, puede ser muy peligroso.

Esto no suele pasar en las historias de zombies, donde la transformación es rápida y completa, pero, cuando lo hace, es porque quiere decirnos algo importante. En este caso, habla de cómo podemos aferrarnos a nuestra humanidad, incluso en medio del desastre.

Y sí, Archie se ve como un zombie en ciertos puntos, y eso es gracias a un gran trabajo de maquillaje, que debía progresar conforme la historia avanza. “La parte de maquillaje estuvo muy divertida también, me hablaban como unas dos o tres horas antes dependiendo de la fase en que estuviera Archie, sin spoilear nada, porque va avanzando esta infección. Lo único que podría decir, una anécdota rápida, es que me ponían pupilentes, entonces había muchas veces en las que yo tenía que bajar la cara para tener esa mirada en modo zombie y se me iban los ojos hacia arriba, entonces veía todo borroso o no veía casi nada. Esa fue la única parte complicada, además de que me salió una perrilla del tamaño de mi ojo, o sea, traía 3 ojos, y después vi que sí la dejaron como parte del zombie. Se puede ver en la serie y esa no es maquillaje, esa es mía”, dice Bernal sobre el maquillaje de Archie.

Los prejuicios sociales entran en juego

Esta no es solo una serie de zombies, es una serie sobre cómo funciona la sociedad y sobre cómo hacemos juicios sin saber o sin conocer realmente a las personas. Archie experimenta el peor lado de esos prejuicios y eso es parte de lo que lo lleva a terminar convertido en un zombie.

No es la historia de un monstruo, sino de cómo la sociedad puede convertir a alguien en uno incluso sin tener la historia completa. Es una serie que nos recuerda que los monstruos no siempre son lo que esperamos, así que nunca se debe juzgar a un libro solo por su portada.

“Pues es que al final, el hecho de que sea un zombie es una metáfora. En la historia, es un morro que toda la vida ha crecido con el estigma y el juicio de las personas de afuera; lo llaman El Asesino por un error de su pasado, entonces todos creen que, si hizo esto, es porque algo tiene mal en la cabeza, que no es una persona cuerda. Los adultos piensen: “No voy a permitir que esté aquí con nosotros, no voy a permitir que mi hija se junte con él; aquí lo estoy cuidando porque es menor de edad, pero ya que cumpla 18, pues que siga haciendo sus cosas”. Cuando es un zombie, cuando físicamente ya se ve malo, cuando ya actúa de cierta manera, entonces tienen la excusa perfecta para señalarlo, rechazarlo, para decir: Sáquenlo, desháganse de él. Es una metáfora de cómo la gente juzga a alguien por cosas sin sentido, y usan cualquier cosa para confirmar sus ideas de que es una mala persona. Eso pasa muchísimo en la vida y en este medio también, y creo que la serie también nos lleva, de alguna manera, a concientizar esto que no está bien”, dice Curiel.

¿Cómo iniciaría una epidemia de zombies en México?

Cada historia de zombies presenta un origen distinto, que depende mucho del lugar en el que todo comienza. Aquí, la epidemia comienza en México, en una tiendita de la esquina como muchas otras. Es un inicio que puede parecer simple, pero sin duda es un inicio que parece posible, y muy mexicano.

“En México, creo iniciaría porque alguien hizo unos taquitos con algo medio extraño, alguien se lo comió, no tuvo las medidas de higiene necesarias y terminó yendo a un antro donde contagió a varios. Sería muy bizarro si llegara a circular la noticia de que existe esta clase de infección; seguramente descubrirán que la manera de cómo se contagió sería por algo súper random”, dice Curiel.

Archie es mordido cuando sale de casa, a una hora en la que debería estar dormido, en busca de una paleta de fresa. Para el cast, hay algunos antojos que también los harían salir cuando no deben. En el caso de Curiel, dice que el antojo sería “un elote y una coca”, mientras que en el caso de Justiniani, “un ramen, unos taquitos, una hamburguesa de pollo”, y para Bernal, el antojo sería “unas palomitas o algo salado”.

La amistad en el centro de todo (y herramienta de supervivencia)

No podemos sobrevivir a una epidemia zombie solos, necesitamos aliados y amigos en los que podamos confiar, y eso es algo que se relata en la serie. Los amigos no solo mantienen a Archie conectado con su lado humano, también lo ayudan a sobrevivir, a pelear y encontrar la manera de lidiar con su nueva realidad.

Claro, las armas y los recursos ayudan, pero, ¿de qué sirve sobrevivir si es sin las personas que más queremos?

“Yo, igual que Archie, siento que si pasa un apocalipsis zombie, no tendría sentido sobrevivir si estoy solo, si no está mi familia y si no está la gente que amo. Si se está acabando todo, yo también me voy con todos, pero yo creo que es esencial, mi familia, la gente que amo, algo para escuchar música y algo para defenderme”, dice Bernal.

Mucha nostalgia y referencias mexicanas

Al igual que en Nadie nos va a extrañar, en Prefiero la muerte apuestan por la nostalgia y por elementos que hacen que esta serie sea profundamente mexicana, a pesar de que también es una historia universal.

La música, los vestuarios, las tradiciones familiares, las calles, los lugares donde todo sucede, todo esto nos habla de México y ayuda a que la historia tenga ese elemento de nostalgia que ayuda a construir una conexión y a que todo se sienta familiar. (GQ).

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