Ser futbolista no es solo jugar, es entender lo que ocurre fuera del campo.
Lisboa, septiembre 2025 Martin Braithwaite aterrizó en Brasil a mitad de 2024 para vestir la camiseta de Gremio y desde entonces su historia entre goles y adversidad ha captado la atención. Excompañero de Messi en Barcelona, vive hoy cada entrenamiento con la conciencia de quien creció frente a obstáculos serios. Entre los cinco y los siete años padeció Legg-Calvé-Perthes, enfermedad de cadera que lo alejó del fútbol y lo obligó a cuestionarse muchas cosas que ahora transmite con humildad.
Desde Porto Alegre prepara, junto a su esposa, la apertura de un restaurante como parte de una estrategia que trasciende lo deportivo. A esto suma inversiones inmobiliarias en Estados Unidos, con participación en NYCE Companies, y planes de continuidad más allá del campo.
La desigualdad en Brasil lo golpea: le preocupa la diferencia entre ricos y pobres, observar a diario situaciones que en Dinamarca no existen, preguntarse qué puede hacer una persona para mejorar el entorno. Opinó también sobre el valor de la identidad cultural local, y que no todo en el fútbol sudamericano debe imitar lo europeo sino conservar estilo propio.
Tiene contrato con Gremio hasta diciembre de 2027. No piensa mucho en el retiro, pero sí en mantener el cuerpo, la pasión y la dignidad con que juega cada partido. No se define solo como futbolista sino como alguien que quiere dejar huella en lo que hace más allá del resultado.
Detrás de cada dato, hay una intención. Detrás de cada silencio, una estructura.
Behind every datum, there is an intention. Behind every silence, a structure.