A pesar de un año marcado por recortes presupuestarios y la reducción de los equipos de investigación, la ciencia logró algunos avances notables en 2025. Los avances en medicina han transformado nuestra forma de entender la salud humana y, en algunos casos, han cambiado la forma en que se presta la atención médica hoy en día.
Los científicos descubrieron nuevas y sorprendentes formas de prevenir enfermedades y mejorar los tratamientos contra el cáncer. Han creado un atlas del cuerpo humano, editado un gen de un solo niño y mejorado la atención de afecciones que van desde las alergias alimentarias hasta la menopausia, pasando por el cáncer de cuello uterino y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
Una revolución no hormonal en el tratamiento de la menopausia
Más del 80 % de las mujeres experimentan sofocos y sudores nocturnos durante la transición a la menopausia, y muchas afirman que los síntomas son tan graves que afectan a su vida cotidiana. La terapia hormonal sigue siendo el tratamiento más eficaz, pero muchas mujeres no pueden seguirla, especialmente si han padecido cáncer de mama o de útero, trombosis venosa profunda u otras afecciones.
Dos nuevos tratamientos no hormonales para los sofocos moderados a intensos ofrecen ahora alivio a quienes antes no tenían opciones. Lynkuet (elinzanetant), aprobado en Estados Unidos por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) este año, se une a Veozah (fezolinetant), que recibió la autorización dos años antes.
Las pastillas diarias actúan sobre las neuronas reguladoras de la temperatura en el hipotálamo del cerebro, después de que los científicos descubrieran que estas células nerviosas son susceptibles a las fluctuaciones de estrógenos de la menopausia.
Un remedio para las alergias infantiles sin agujas.
El acceso rápido y fácil a la epinefrina puede salvar la vida de los niños con alergias graves. Este año llegó una alternativa sin agujas. Neffy, un nuevo aerosol nasal con receta médica, supone la primera gran novedad en la administración de epinefrina a niños en más de tres décadas.
Las alergias alimentarias afectan a uno de cada 13 niños, y una dosis rápida de epinefrina durante una reacción grave detiene la reacción inflamatoria en cadena que podría provocar hospitalizaciones o la muerte por anafilaxia. Sin embargo, muchos niños, y sus cuidadores, dudan a la hora de administrar un autoinyector como el EpiPen.
Neffy está aprobado para niños de cuatro años en adelante que pesen entre 15 y 30 kg. El medicamento se absorbe en el organismo gracias a una novedosa tecnología que afloja temporalmente el espacio entre las células nasales, lo que permite que el fármaco se absorba rápidamente en el torrente sanguíneo. Los expertos esperan que este medicamento de fácil administración ayude a más niños durante una emergencia alérgica.
Grandes avances en medicina regenerativa
El antiguo sueño de la ciencia ficción de regenerar o hacer crecer de nuevo partes del cuerpo humano se está acercando a la realidad.
Los científicos que estudian cómo las salamandras amputadas regeneran sus extremidades identificaron una enzima que ajusta los niveles de ácido retinoico, una molécula esencial para la regeneración. También identificaron un gen que controla el tamaño y el desarrollo de los apéndices. Dado que los seres humanos tienen los mismos componentes moleculares, los hallazgos ofrecen un esquema aproximado que algún día podría guiar la regeneración de extremidades en personas que se recuperan de lesiones traumáticas.
Otros avances llevaron a la medicina regenerativa a un nuevo territorio. Los investigadores desarrollaron el primer parche implantable que fortaleció la pared del corazón en monos. Se indujo a las células madre cultivadas en laboratorio a convertirse en músculo cardíaco y tejido conectivo antes de implantarlas e integrarlas en el corazón. Esta tecnología es un enfoque incipiente pero prometedor para las personas con insuficiencia cardíaca.
Edición genética para un solo paciente
La herramienta de edición genética CRISPR-Cas9, que le valió a sus inventores el Premio Nobel en 2020, ha transformado el tratamiento de enfermedades como la anemia falciforme. Pero este año, los médicos del Hospital Infantil de Filadelfia (Estados Unidos) utilizaron esta tecnología de una forma sin precedentes. Diseñaron un gen personalizado para un solo paciente, un bebé varón nacido con un trastorno metabólico genético raro y potencialmente mortal.
Poco después de nacer, al bebé KJ se le diagnosticó una mutación genética que dañaba una enzima crucial del sistema urinario, lo que provocaba una acumulación peligrosa de amoníaco tóxico en su torrente sanguíneo. Aproximadamente la mitad de los bebés con esta afección mueren poco después de nacer; los demás solo sobreviven tras recibir un trasplante de hígado.
En este caso, los médicos identificaron un único defecto genético en los genes del bebé y desarrollaron una solución personalizada, que se le administró al niño a los siete y ocho meses. La herramienta CRISPR utilizó nanopartículas lipídicas (pequeñas esferas a base de grasa) para transportar las instrucciones genéticas al hígado, lo que provocó que las células del órgano produjeran la enzima necesaria para corregir la mutación. Los primeros resultados muestran que el tratamiento mejoró drásticamente la salud del niño y podría curarlo definitivamente.
Desde entonces, otros hospitales han comenzado a trabajar en sus propios programas de terapia génica personalizada, una tecnología que, en última instancia, podría curar a millones de personas con enfermedades raras, una persona a la vez.

Prevención sencilla y eficaz del VIH
El virus de la inmunodeficiencia humana, el microbio que causa el sida, sigue siendo un importante reto para la salud mundial. En Estados Unidos, se diagnostican más de 100 casos al día. Aunque los medicamentos de profilaxis previa a la exposición (PrEP), disponibles en forma de pastillas diarias o inyecciones periódicas, son muy eficaces, su uso sigue siendo escaso.
Solo un tercio de las personas en Estados Unidos que podrían beneficiarse de la PrEP, es decir, las personas sexualmente activas con alguien con VIH o cuyo estado se desconoce, la toman actualmente, y aún menos lo hacen a nivel mundial.
Este año, la FDA aprobó una nueva opción que podría ayudar a cerrar esa brecha: Yeztugo (lenacapavir), una PrEP inyectable dos veces al año desarrollada por Gilead Sciences. Los estudios demuestran que, cuando se administra cada seis meses, las inyecciones previenen casi toda la transmisión del VIH.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) califica la aprobación como un “hito” y señala que ayudará a superar barreras clave para la prevención del sida, como la necesidad de visitas frecuentes al personal sanitario y el estigma asociado al consumo diario de medicamentos preventivos. (El fármaco, junto con otros medicamentos, también ayuda a controlar el VIH en las personas ya afectadas, aunque no es una cura).
Vacunas que combaten más que la infección
Las vacunas han demostrado ser herramientas eficaces para proteger contra virus, como el COVID-19, el herpes zóster, la gripe y otras enfermedades. Sin embargo, nuevas investigaciones muestran que estas vacunas pueden ofrecer beneficios más amplios, como prevenir ataques cardíacos y demencia, y mejorar la respuesta de los pacientes a ciertos tratamientos contra el cáncer.
Las personas que recibieron la vacuna contra el herpes zóster, utilizada para prevenir esa infección, redujeron su riesgo de accidente cerebrovascular en un 16 % y de ataque cardíaco en un 18 %, según una revisión de 19 estudios presentada en una importante conferencia de cardiología recientemente. La misma vacuna también reduce las probabilidades de desarrollar demencia hasta en un tercio en los tres años siguientes, según determinaron otros investigadores.
Por otra parte, las personas con cáncer de pulmón y de piel en estadio avanzado que recibieron la vacuna de ARNm contra la COVID-19 en los tres meses siguientes al inicio del tratamiento de inmunoterapia para su neoplasia mejoraron la respuesta del medicamento a los tumores y vivieron más tiempo que las que no la recibieron.
Los científicos no pueden afirmar con certeza por qué la vacunación tiene estos beneficios adicionales. Sin embargo, señalan que los virus persistentes, como el de Epstein-Barr, se han relacionado con la demencia y otras complicaciones de salud a largo plazo, como el lupus, y que estimular el sistema inmunológico podría potenciar la inmunoterapia.