La Legislatura porteña proclama de Interés Cultural a la editorial OVNI Press y consagra el cómic como patrimonio vivo

La viñeta también cuenta historia.

Buenos Aires, noviembre de 2025. La OVNI Press —editorial argentina dedicada a la literatura gráfica y cultura pop— recibió ayer un reconocimiento institucional de alto impacto: fue declarada de «Interés Cultural» por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires durante una sesión especial realizada en el Salón San Martín. El homenaje, aprobado por unanimidad de los bloques legislativos, marca un antecedente simbólico en el que una editorial de cómic trasciende su nicho para integrarse al canon cultural oficial de la capital argentina.

La iniciativa fue presentada por la diputada Graciana Peñafort, quien relató que el proyecto se activó tras un hallazgo casual: una historieta en su despacho que reavivó su interés por las viñetas. En su intervención, destacó que «el cómic tiene la enorme potencia de acercar a mucha gente que por ahí no se acercaría a un libro» y lo describió como un «género literario y disruptivo», capaz de democratizar el hábito de la lectura. Este enfoque refleja una concepción amplia de cultura, donde los formatos populares merecen estímulo institucional equivalente al de los géneros tradicionales.

El acto contó con la presencia del director de OVNI Press, Matías Trimarchi, su coordinador general, Nicolás Marcelli, y el responsable de prensa y redes de la editorial, Rodrigo Molina. Durante su intervención, Trimarchi señaló que «hoy estamos muy enfocados en rescatar y darle foco al cómic argentino» y lo calificó como una prioridad para «acercar más la historieta nacional». En paralelo, Marcelli describió la distinción como una validación de una industria que «transpira y vive, que genera lectores».

El mérito de la editorial se extiende más allá de su labor editorial: OVNI Press ha sido relevante en la preservación del patrimonio cultural y en abrir rutas para lectores jóvenes. Uno de sus hitos fue el lanzamiento en 2022 de la «Biblioteca Dante Quinterno», una colección de doce tomos dedicada a la obra del historietista emblemático Dante Quinterno (creador de Patoruzú). Este proyecto implicó recoloreo, restauración gráfica y una edición moderna para nuevas generaciones, un proceso valorado como «aporte significativo a la cultura argentina». En su trayectoria, la editorial también introdujo ediciones nacionales de obras internacionales tan destacadas como ­Akira, ­V de Vendetta y ­Watchmen, lo que permitió conectar al público local con hitos globales del cómic.

El reconocimiento de la Legislatura actúa también a nivel simbólico: por primera vez, la capital argentina declara de interés cultural a una empresa del sector gráfico-editorial del cómic. Esto implica un cambio en la jerarquía de formatos culturales, donde la historieta deja de ser considerada un entretenimiento marginal y se posiciona como parte de la cadena de valor del libro, la educación y el patrimonio. Para académicos y editores, este tipo de validación oficial facilita la articulación de políticas públicas, financiación cultural y apertura de nuevos canales comerciales, extendiendo la visibilidad del medio.

Ovni Press consolida su papel en la difusión nacional: su catálogo trabaja con librerías y tiendas especializadas de todo el país, generando acceso al cómic en provincias y fomentando nuevos lectores donde el formato antes era minoritario. El director subrayó que el reconocimiento «no es solo para la editorial, sino para el poder de la lectura y el poder seguir soñando». En ese marco, la decisión legislativa reitera que el acto de leer —en cualquier soporte— permanece como un acto fundante de la cultura, y que los formatos visuales contemporáneos están siempre habilitados para ingresar al archivo histórico colectivo.

Queda ahora la expectativa de cuáles serán los efectos concretos. ¿Se canalizarán líneas de apoyo específicas para la industria del cómic? ¿Se impulsarán talleres, residencias y programas educativos vinculados al medio gráfico? ¿La declaración incentivará proyectos de investigación, restauración y difusión del patrimonio gráfico nacional? Las respuestas dependerán de la articulación futura entre el sector público y el privado, en un ecosistema que hasta ahora ha avanzado con recursos limitados.

El momento también invita a reflexionar sobre el lugar del cómic en las políticas culturales. A medida que las fronteras entre cultura popular y alta cultura se diluyen, iniciativas como esta permiten reimaginar el tipo de industria que queremos sostener. Si la historieta puede abrir un lector donde no accedía un texto tradicional, su estímulo institucional constituye no un lujo, sino un imperativo para la diversidad cultural y la equidad de acceso.

En última instancia, la declaración de interés cultural a OVNI Press configura un precedente: la cultura gráfica puede ser motor de lectura, identidad y difusión internacional. La Ciudad de Buenos Aires envía hoy un mensaje: en la era digital, un cómic puede contener tanto patrimonio como un edificio histórico. Y en ese diálogo, ambas dimensiones merecen el mismo reconocimiento.

La narrativa también es poder. / Narrative is power too.

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