Esta es la razón por la que debes cenar entre las 5 y 7 de la tarde

¿Alguna vez te habías preguntado cuál es la mejor hora para cenar? ¿O por que algunos dicen que cenar entre las 5 y 7 de la tarde es el momento más óptimo? Aunque muchas veces se le resta importancia, la cena es una de las comidas clave del día, y el momento en que se realiza puede influir significativamente en la digestión, la calidad del sueño y el bienestar general.

No hace falta consultar a un profesional médico para saber que comerte una hamburguesa a las 11 de la noche te dejará indispuesto para levantar pesas a las 6 de la mañana. Las cenas abundantes y tardías pueden provocar malestar e insomnio, pero un simple caldo de fideos antes de acostarse quizá no sea suficiente para calmar el hambre toda la noche.

Tanto si buscas una dieta para mejorar tu salud a largo plazo como si quieres prepararte para tu entrenamiento matutino de 20 minutos, encontrar el equilibrio adecuado es fundamental.

Entonces, ¿cuánto debes comer realmente antes de acostarte? ¿Importa tanto el momento en que se come? ¿Son iguales todos los snacks nocturnos? ¿Tenemos que adaptarnos a las sesiones de gimnasio tardías o replantearnos los horarios cuando queremos perder peso al máximo? A continuación, nuestros expertos en nutrición analizan los pormenores del horario de la última comida del día y aconsejan cuándo una cena temprana sí marca la diferencia (y cuándo no).

¿Cómo afecta al metabolismo el hábito de cenar temprano?

Si tienes niños pequeños o te levantas muy temprano, esas cenas nocturnas de antaño serán cosa del pasado. Pero no te preocupes por esas comidas de medianoche todavía. “Tendemos a procesar los alimentos de forma más eficiente al principio de la noche porque la sensibilidad a la insulina y la oxidación de grasas siguen nuestro ritmo circadiano”, explica Sasha Watkins, dietista titulada y jefa de salud de Mindful Chef. Watkins señala estudios que demuestran que cenar más temprano puede mejorar el control del azúcar en sangre durante la noche y favorecer una mayor quema de grasa, ya que el cuerpo elimina menos calorías durante la digestión nocturna.

Un estudio publicado en The European Journal of Nutrition respalda esta afirmación: quienes consumen snacks después de las 9 de la noche tienden a tener peores respuestas de glucosa y grasas en sangre. Además, las investigaciones han demostrado que los alimentos consumidos más tarde en el día son menos saciantes, lo que significa que es más probable que consumas refrigerios innecesarios durante tus atracones de comida.

¿Debo saltarme la cena para bajar peso?

En resumen, no. “Si bien saltarse la cena [para bajar de peso] puede generar un déficit calórico, no es necesariamente una solución para acelerar el metabolismo o mejorarlo. Al contrario, puede tener un efecto contraproducente si lleva a comer en exceso más tarde”, aclara Watkins. De nuevo, hablamos de más snacks poco saludables en lugar de una comida equilibrada.

Kate Cohen, dietista y nutrióloga certificada del Hospital for Special Surgery de Nueva York, coincide. “Nuestro cuerpo necesita constancia”, afirma. “Quienes somos estrictos con esto solemos tener más éxito a la hora de mantener una dieta saludable. Saltarse comidas de forma irregular rara vez produce pérdida de peso y se ha demostrado que ralentiza el metabolismo, altera los niveles de azúcar en sangre y lleva a comer en exceso más tarde”.

En otras palabras, saltarse la cena es un falso atajo. No solo desajustará tu metabolismo, sino que probablemente terminarás comiendo alimentos menos saludables —y consumiendo más calorías— de las habituales. Por eso, elegir la mejor hora para cenar también marca la diferencia en cómo procesa tu cuerpo los alimentos y en la calidad de tu descanso.

¿Comer tarde afecta el sueño?

Si quieres dormir bien por la noche –como todos–, Watkins recomienda comer temprano. De esta forma, le das tiempo a tu cuerpo para que entre en modo de reparación, alineando tu ingesta de alimentos con tu ritmo circadiano. Además, se ha demostrado que esto amortigua el “ruido” metabólico –es decir, las señales hormonales del cuerpo– que podría interrumpir el sueño.

¿Te preocupa esa cena de spaguetti a la boloñesa a altas horas de la noche? Incluso una comida ocasional a las 8 de la noche puede tener consecuencias. “Nuestro ritmo circadiano le indica al cuerpo que reduzca la digestión por la noche, por lo que una cena abundante justo antes de acostarte mantiene el metabolismo activo e impide tener un sueño profundo y reparador”, destaca Watkins, advirtiéndonos que evitemos el queso parmesano, por ejemplo.

Un estudio controlado publicado en la revista Clock & Sleep –un nombre muy apropiado– reveló que comer tarde –a las 10 de la noche frente a las 6 de la tarde– provocaba niveles más altos de azúcar en la sangre y una menor oxidación de grasas durante la noche, lo que incrementa el estrés metabólico y altera la calidad del sueño. “Otras investigaciones demuestran que comer cerca de la hora de dormir se asocia con una menor eficiencia de descanso y un mayor estado de vigilia después de conciliar el sueño, incluso cuando la ingesta calórica es la misma”, detalla Watkins.

“Aunque suene aburrido, esas cenas pesadas, ricas en grasas y azúcares a altas horas de la noche tienen más probabilidades de mantener el metabolismo activo e interrumpir el sueño que las comidas más ligeras y equilibradas ingeridas a primera hora de la noche”, advierte Watkins. “Si vas a comer una hamburguesa con papas fritas, ¡hazlo mejor en el almuerzo!”.

Acabo de llegar a casa después de mi sesión de gimnasio. ¿Debo esperar o comer en ese momento?

Sheri Gaw, dietista certificada y especializada en alimentación vegetal, recalca que la idea de que necesitamos dejar descansar el cuerpo antes de comer no es cierta. “Comer poco después de entrenar es fundamental para la recuperación muscular y la restauración de las reservas de glucógeno, según una sólida revisión de 2025”, explica. “Si no puedes comer nada en las dos horas posteriores al entrenamiento, al menos opta por un snack que aporte proteínas y carbohidratos, como fruta con yogurt”.

En este contexto, también es útil considerar la mejor hora para cenar, de modo que el cuerpo pueda recuperarse adecuadamente sin afectar el descanso nocturno.

¿Existen situaciones en las que comer temprano no sea beneficioso?

¿Te preocupa que comer temprano te deje con demasiada hambre para entrenar en ayunas por la mañana? Hay margen de maniobra. “Si tu ingesta calórica diaria total es baja, es beneficioso comer un snack ligero con un equilibrio de proteínas y carbohidratos justo antes de acostarte para evitar que el hambre interrumpa tu sueño”, sugiere Gaw, citando una revisión de 2021 que descubrió que entre 30 y 40 gramos de proteína antes de dormir favorecen la recuperación de los jugadores de basquetbol.

“Las personas que realizan entrenamientos intensos por la mañana pueden sentirse mejor con una cena equilibrada más tarde, ya que necesitan energía y nutrientes para la recuperación cerca de la hora de dormir”, comenta Watkins, sugiriendo que un pequeño refrigerio rico en proteínas, como el yogurt griego, es beneficioso para conciliar el sueño sin causar alteraciones metabólicas.

Entonces, ¿cuál es la mejor hora para cenar?

Si prefieres comer tarde o cenar fuera con regularidad, lamentablemente casi toda la evidencia científica no está de tu parte. “La mayoría de los estudios recomiendan terminar la última comida al menos dos o tres horas antes de acostarse para dar al sistema digestivo la oportunidad de reducir la velocidad antes de apagar las luces”, destaca Watkins. Para la mayoría de las personas, el punto óptimo suele ser cenar entre las 5 y 7 de la tarde, lo que permite que la digestión se sincronice mejor con los ritmos circadianos.

Dicho esto, factores individuales como tu rutina de ejercicio, las señales de hambre y las rutinas laborales o familiares sí importan. Para Cohen, seguir un plan es tan importante como la hora de comer. “El plan ganador es el que sigues con constancia”, subraya, “un patrón de alimentación realista y sostenible que seas capaz de mantener la mayoría de los días”. En ese sentido, encontrar la mejor hora para cenar y bajar de peso dependerá también de tu estilo de vida y de un horario que puedas mantener de forma regular. (GQ)

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