La temporada 2024 ha tenido en el mundo del tenis un indiscutible nombre propio, el de Jannik Sinner. El italiano ha cerrado una temporada a la altura de los más grandes, poniendo el broche de oro con la consecución de la Copa Davis en Málaga.
El tenista de San Cándido abrió el curso conquistando el Open de Australia. Tras superar en semifinales al gran favorito, Novak Djokovic, se impuso en la final al ruso Daniil Medvedev, remontando dos sets en contra, para hacerse con su primer título de Grand Slam. Empezaba así a forjarse una leyenda. Doce meses después, Sinner ha cerrado el curso como sólido número uno del ranking ATP varios títulos más en sus vitrinas, y registros de récord. En un año ha conseguido hasta 73 victorias, por tan solo 6 derrotas en los partidos que ha disputado. Unos números que cobran más valor si se suma que en sus duelos directos contra rivales del Top-10 solo cedió en cinco ocasiones, por sus 17 victorias.
Si el año empezó para Sinner de forma espectacular con la victoria en Melbourne, la segunda mitad del curso solo hizo que refrendar su buen estado de forma. En los últimos meses, Sinner ha sumado otro Grand Slam, el Open de Estados Unidos, ganando en la final al estadounidense Taylor Fritz (6-3, 6-4, 7-5).

Otro éxito para el transalpino que aún cerró su campaña con otro de los grandes títulos en juego, el de Maestros, coronándose en Turín, ante su público, imponiéndose en las Nitto Finals ATP de nuevo a Fritz (6-4, 6-4).Un hito que, sumado a la victoria en la Copa Davis con Italia lo conviertenen el primer jugador de la era Open en conseguir dos grandes, la corona de Maestros y la ensaladera en un mismo curso.
En total, ha sumado nueve títulos, que se completan con los Masters 1.000 de Miami, Cincinnati y Shanghai, así como los ATP 500 de Rotterdam y Halle. Para redondear su campaña, se impuso también en el torneo de exhibición Six Kings Slam, donde estuvieron presentesAlcaraz, Nadal, Djokovic, Medvedev y Rune.
La sombra del dopaje
El gran año de Sinner, pese a los éxitos, no ha estado exento de polémicas, y es que el tenista italiano se vio en vuelto en una acusación por dopaje después de unos controles realizados durante el Masters 1000 de Indian Wells del pasado mes de mayo. El italiano dio positivo por clostebol, una sustancia prohibida detectada en su orina en cantidades infinitesimales (menos de una milmillonésima parte de un gramo), y fue absuelto por un Tribunal Independiente. Aún así, se le fueron retirados los 400 puntos que había conseguido al alcanzar las semifinales.
Sinner defendió su inocencia, alegando que la sustancia llegó a su organismo de forma accidental, a través de un medicamente que su preparador físico le había administrado para tratar una herida. El tribunal falló a favor del tenista pero la sombra del dopaje le ha acompañado durante el resto de la temporada y el caso sigue abierto, después de que la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) recurriera y pidiera una sanción de uno a dos años para el italiano.
Después de hacerse con el título de Copa Davis, Sinner tuvo que dar cuenta, una vez más, sobre el caso. “Por supuesto que está un poco en mi cabeza. Tuvimos tres audiencias que salieron de manera positiva. Así que espero que también salga la próxima. Pero la parte más importante es que todas las personas que están a mi alrededor y me conocen confían en mí. Esa es también la razón por la que seguí jugando al nivel que tenía”, comentó el número uno del ranking.(S).