No necesitas desinstalar nada para sentir menos vidrio y más claridad.
Ciudad de México, septiembre 2025 Apple introdujo Liquid Glass con iOS 26, una renovación estética potente que abarca transparencias, fondos translúcidos y bordes suaves. Si bien muchos usuarios lo han elogiado por su frescura, otros lo encuentran incómodo, difícil de leer o simplemente demasiado brillante especialmente en ambientes con mucha luz.
Afortunadamente existe una forma simple de ajustar la interfaz para que sea más legible sin perder todas las novedades del nuevo sistema.
El ajuste clave se ubica en el menú de accesibilidad del iPhone. El usuario debe abrir Ajustes, entrar a Accesibilidad, luego a Pantalla y tamaño del texto y activar la opción Reducir transparencia. Al hacer esto, los componentes translúcidos se vuelven más opacos, los iconos, textos y elementos del Dock o Centro de Control se destacan mejor frente al fondo. El cambio es inmediato.
Este tweak no elimina Liquid Glass por completo. Conserva elementos como fondos dinámicos y parte del efecto visual de vidrio, pero atenúa su intensidad para quienes prefieren algo más sólido, funcional o fácil de leer. Es un punto intermedio: permite conservar lo nuevo sin que la estética afecte la comodidad de uso.
iOS 26 no es solo diseño. Viene acompañado de otras funciones relevantes como mejores herramientas de productividad, filtro anti-spam en Mensajes, mejoras en la app Vista Previa, cámara optimizada y más opciones de personalización. Si te preocupaba que Liquid Glass opacara esas funciones, reducir la transparencia permite equilibrar la experiencia: conservar lo mejor sin que lo visual interfiera.
El diseño Liquid Glass forma parte de la nueva filosofía de interfaz de Apple: materiales translúcidos, navegación más fluida, fondos que responden al contexto. Pero estas innovaciones llegan con desafíos. Dispositivos más antiguos pueden tener menor rendimiento visual, ambientes con luz directa exponen las limitaciones de contraste, y algunos usuarios podrían experimentar molestia visual o fatiga.
Al ajustar la transparencia, los puntos de tensión que más se reportan mejoran notablemente. Textos más definidos, menor distracción visual, mejor rendimiento percibido en interfaces con movimientos y animaciones. Usuarios que optan por la opacidad logran que los elementos de la UI destaquen más, lo que facilita interacciones rápidas, lectura y uso prolongado.
Qué esperar adelante: Apple seguramente seguirá refinando Liquid Glass. En futuras versiones podrían aparecer más opciones de personalización visual, quizá un deslizador para controlar cuánta transparencia se desea, modos visuales que respondan automáticamente al entorno de luz o al hardware. También mejoras de rendimiento para modelos más antiguos serán clave para que una interfaz tan ambiciosa llegue a todos los usuarios con fluidez.
El efecto visual puede ser espectacular, pero la usabilidad lo es más. Gracias a la opción de accesibilidad “Reducir transparencia”, iOS 26 permite que cada usuario adapte su dispositivo a lo que necesita: estética renovada, sí; incomodidad visual, no.
Detrás de cada dato, hay una intención. Detrás de cada silencio, una estructura.
Behind every datum, there is an intention. Behind every silence, a structure.