El Mundial de 2026 está a la vuelta de la esquina y no llega de forma convencional: estamos a punto de atestiguar la Copa del Mundo más grande en la historia del deporte.
Por primera vez desde que existe el certamen, la FIFA ha modificado la tradición. Le diremos adiós al clásico torneo con 32 invitados para abrirle la puerta al formato de 48 selecciones nacionales; es decir, la lista de participantes le abrió espacio a 16 naciones más.
Esto no solo significa más de 100 partidos en el calendario, sino la creación de una nueva barrera: los dieciseisavos de final. En este Mundial, coronarse tomará más tiempo, exigirá mayor esfuerzo físico y demandará más resistencia. Y hablando de la euforia que caracteriza al futbol, surge la pregunta: ¿Quién ganará el Mundial 2026?

Los amos del tablero: Selecciones que figuran como favoritas
Francia: Si hablamos de profundidad de plantilla, nadie iguala a Francia. Pueden armar tres alineaciones titulares distintas que fácilmente llegarían a Cuartos de Final. Con un Kylian Mbappé en el pleno pico de madurez de su carrera, son una fuerza principal del certamen. Aunque probaron la gloria en Rusia 2018, en Qatar 2022 se quedaron con el subcampeonato tras caer ante Argentina. Caída que podría servir de inspiración para volver a coronarse.
Inglaterra: Tienen una de las ligas más competitivas del mundo y un mediocampo plagado de estrellas jóvenes que gobiernan el fútbol europeo, liderados por figuras de la talla de Jude Bellingham. Sin embargo, necesitarán mucha disciplina para conquistar la Copa del Mundo que no levantan desde aquel 1966, cuando fueron anfitriones.
Argentina: Vienen con la insignia de Campeones del Mundo en el pecho y, aunque viven el ocaso físico de Lionel Messi, la generación que levantó la copa en Qatar llega a Norteamérica con un sistema defensivo envidiable para cualquier equipo. Además, la “Albiceleste” aseguró su pase al torneo de forma temprana, finalizando en el primer lugar de la tabla de posiciones de la CONMEBOL. Estos números claro que pesan en la cancha.
Brasil: Es complicado descartar a La Canarinha. A pesar de recientes tropiezos administrativos, las carreras de Vinícius Jr. y Rodrygo son más que suficientes para romper cualquier esquema táctico a nivel mundial. Además, llegan con el honor intacto como la nación con más mundiales ganados: 5 títulos históricos; de los cuales no han vuelto a saber desde 2002.
El caso México: ¿Dará el salto de calidad como anfitrión?
Para la Selección Mexicana, el camino al Mundial 2026 ha sido, curiosamente, un arma de doble filo. Al ser anfitriones, los jugadores se evitaron el desgaste usual que suponen las eliminatorias de Concacaf. Pero no tener partidos oficiales bajo máxima presión tiene un costo que suele pasarse por alto.
El equipo actual no presume una generación esparcida en los máximos clubes de Europa, como sí ocurrió en procesos anteriores. Sin embargo, en el fútbol existe un factor emocional que altera las matemáticas: el peso de la localía.
México jugará prácticamente toda su fase de eliminación arropado por decenas de miles de gargantas en el Estadio Azteca, Guadalajara o estadios estadounidenses pintados de verde. Bajo el esquema de 48 naciones, la verdadera prueba inicia en la ronda de eliminación directa.
Históricamente, el país chocaba con una pared imbatible llamada “el quinto partido”. ¿Seremos testigos de la Selección colándose de forma cardiaca entre los mejores ocho o cuatro del certamen? La meta es complicada, pero veremos qué tanto peso tiene el banderín de anfitrión. (GQ).