Día capital para las artes marciales mixtas españolas. Unos meses después del segundo ‘Topuriazo’ en Abu Dabi que coronó a Ilia como uno de los más prestigiosos campeones de la UFC, es el turno de Joel Álvarez (21-3), que busca una victoria en Tampa (Florida) que lo coloque en la órbita de los mejores en su peso de todo el planeta.
El gijonés, con un 6-2 de balance dentro de la mayor liga de MMA del planeta, se enfrenta a Drakkar Klose (15-2-1) en el combate coestelar de la cartelera preliminar del UFC Tampa, un ‘Fight Night’ que encabezará el pleito estelar entre Colby Covington y Joaquin Buckley en la categoría del wélter, una división superior a la de Joel y a la que ya mira de reojo.
Un ‘Fenómeno’ sin frenos
‘El Fenómeno’ del Tibet Club afronta un reto mayúsculo con un solo objetivo en mente: regresar al ránking del top-15 de las 155 libras, una lista que contiene a los quince mejores pesos ligeros del planeta y a la que un día ya perteneció. De hecho, en 2021, antes de perder contra Tsarukyan y una etapa de inactividad, Álvarez se convirtió en el primer español en la historia en estar ‘ranqueado’ dentro de la UFC, antes incluso que el propio Topuria, que por entonces empezaba a labrarse un nombre en el pluma.

Joel Álvarez ante Marc Diakese / JOEL ÁLVAREZ/INSTAGRAM
En cualquier caso, Joel parte como gran favorito ante Klose y una victoria le pondría a las puertas de este desafío. Nuestro púgil cuenta todas sus victorias profesionales por finalización: de sus 21 triunfos, 4 han sido por KO/TKO y 17 por sumisión, números que hacen del español uno de los mayores atractivos dentro del ligero por su estilo dentro de la jaula. El asturiano es uno de los hombres más divertidos para el espectador y eso se paga muy bien en suelo estadounidense, por lo que otra finalización ante Drakkar haría subir todavía más su stock en la empresa. Recordemos que tan solo perdió en su debut en UFC ante Ismagulov en febrero de 2019 y ante Arman Tsarukyan, actual retador al cinturón de Makhachev y con el que se fracturó una costilla nada más empezar su pleito.
Un pesaje que se hizo esperar
Con nervios y suspenso tuvieron que vivir los aficionados españoles el pesaje de Joel Álvarez para el UFC Tampa de este próximo sábado. El gijonés fue uno de los últimos en subirse a la báscula de todos los peleadores de la cita, un síntoma que en algunas ocasiones suele decirnos que algo no va bien. Pero este no fue el caso de ‘El Fenómeno’, que marcó las 156 libras, unos 70,7 kg, y oficializó así su combate con Drakkar Klose, el coestelar de la cartelera preliminar dentro del peso ligero. Su rival salió antes y tampoco tuvo problemas para dar el peso, un estadounidense al que la altura no juega en su contra, como ocurre con nuestro púgil.

El del Tibet Club ha declarado esta semana su deseo de pelear en el Wélter de la UFC en 2025, la división de las 170 libras o 77,1 kg que, a priori, se adaptan mejor a su cuerpo. Joel afirmó en varias entrevistas que quiere subir por temas de salud y fuerza dentro de la jaula, aunque también dejó caer que lo más probable es que todavía le quede otra pelea más dentro del ligero una vez supere a Drakkar Klose.
Un choque de estilos
Además, el ‘Finomino’, así lo presenta Bruce Buffer en el octágono, viene de lucirse ante Elves Brenner en su última actuación. Joel regresó tras un año de inactividad finalizando por rodillazos a Elves Brener, púgil de la Chute Box de Charles Oliveira. Al brasileño le pasó un tren por encima que no pudo anular en ningún momento y acabó sacando la bandera blanca. Muchos de sus rivales de división volvieron a alucinar con este chico de Gijón que parece mejorar cada vez que sale a partirse el lomo.
Por lo que a Drakkar Klose respecta, suma cuatro victorias consecutivas dentro de la división, la última de ellas ante Joaquim Silva por decisión unánime en el UFC 301 de mayo. Drakar, de ya 36 años, es un veterano con un récord de 9-2 dentro de la UFC y con tan solo un 22% de ratio de finalizaciones. 7 de sus victorias se han ido a la decisión. Se espera que el de Michigan intente llevar a Joel al ‘barro’, buscando recortar distancias y hacer efectivo su buen ‘wrestling’ sobre la lona.(S).