Para un entusiasta de la relojería, esta es una de las semanas más importantes en el calendario. ¿La razón? Watches and Wonders 2026 se convierte en el epicentro de la escena. Manufacturas, expertos, coleccionistas y editores de todo el mundo nos reunimos para atestiguar las invenciones más brillantes de la horlogie —esas que nos hacen salivar cual experimento de Pávlov—.
Vacheron Constantin Overseas Automático Ultraplano
Entre las novedades de Ginebra, un nuevo movimiento hace eco en el booth de Vacheron Constantin. Se trata de nada menos que del 2550, un calibre automático ultrafino cuyas características representan un hito. Y es que aunque es bien sabido que la manufactura suiza posee un amplio legado en términos de movimientos ultraplanos, el 2550 supone un nuevo estándar para la casa. Con un grosor de apenas 2.4 mm, este calibre coloca un microrrotor, un doble barrilete suspendido y un tren de engranajes compacto en un solo nivel, lo que se traduce en precisión superior y una reserva de marcha de hasta 80 horas, al interior de un reloj de dimensiones épicas.
Alojado en el nuevo Overseas Automático Ultraplano, el calibre 2550 es la pieza angular del lanzamiento, en el que la caja de platino de 39.5 mm de diámetro y 7.35 mm de grosor lo introducen como “el Overseas más fino jamás creado” —un hito absoluto—. Lo cierto es que su atractivo solo se centra en el corazón del reloj, ya que en la superficie, una esfera lacada de color salmón con acabado satinado y efecto rayos de sol continúa con el carácter elegante de Vacheron Constantin. Además, abanderando ofreciendo la posibilidad de ser personalizado, el nuevo reloj incluye tres distintos brazaletes: uno de platino, a juego con la caja; una correa de piel de aligátor y otra de caucho beige.
Rolex Oyster Perpetual 36
Es imposible pasar por alto este nuevo Rollie. Absolutamente vibrante, es el tipo de piezas que se roban el espectáculo con elegancia, y Watches and Wonders 2026 parece no ser la excepción. Sería comprensible que una especie de déjà vu emerja en ti, después de todo, muchos llevamos años obsesionados con aquel Oyster Perpetual presentado en 2023 —sí, hablamos de esa esfera azulada con burbujas de colores que sentó una tendencia—; sin embargo, esta es una referencia completamente nueva, pero igualmente memorable.
Y si el sentimiento de familiaridad te invade solo hay una razón: Rolex es un maestro en la creación de esferas sin igual. Así, el debutante Oyster Perpetual 36, con caja de acero Oystersteel hermética hasta 100 metros, se destaca por una carátula adornada con el motivo Jubilee —que surgió originalmente en los años 70—, en el que las letras que componen el nombre de la marca cobran vida a través de una serie de siluetas contrastadas sobre color. Impulsado por un movimiento automático, dotado con la tecnología Parachrom azul y un escape Chronergy, este reloj promete precisión y una reserva de marcha de aproximadamente 70 horas. Todos entendimos el mensaje, Rolex está listo para hacer ruido —una vez más— con una esfera vibrante y poco convencional, del tipo que comienzan una tendencia.
IWC Reloj de Aviador Venturer Vertical Drive
No, no es un espejismo, mucho menos un elemento de utilería de la película 2001: odisea del espacio; se trata del un nuevo reloj presentado en Watches and Wonders 2026 que, en efecto, encarna un espíritu absolutamente futurista. Diseñado para la era espacial, este es el primer reloj IWC pensado completamente para ser usado en misiones espaciales. Si bien en el pasado la manufactura suiza ya se había involucrado en algunas misiones tripuladas, su participación se limitaba a proporcionar relojes de aviación terrestre modificados, por lo que este lanzamiento inaugura un nuevo capítulo en la historia de la relojería —y de la humanidad, si podemos ser justos—.
Con una caja 44 milímetros, fabricada a base de óxido de circonio, este presume ser ligero y resistente a las fluctuaciones de temperatura. En cuanto al mecanismo, el nuevo calibre automático 32722 es, en primera instancia, el responsable de la entrega, ya que gracias a su diseño novedoso, es posible controlar cada una de las funciones del reloj —indicación de hora en la Tierra, hora del destino de la misión, fecha y un par de acciones más que los mortales aún no desciframos—, a través del sistema giratorio que elimina la necesidad de una corona tradicional. Inspirado en el traje de los astronautas, el Venturer Vertical Drive presume de un minimalista aspecto, en el que se combina la caja y correa de caucho blanca con una esfera negra mate y manecillas triangulares negras con recubrimiento Super-LumiNova y un segundero azul. ¿Es este el futuro de los relojes que viajan al espacio?
Cartier Crash Squelette Privé
No es un secreto que el regreso del Tortue ha despertado cierta emoción entre los coleccionistas, sin embargo, la nueva colección Privé simplemente no tiene comparación. Este año, la ya acostumbrada línea, en la que la maison reinterpreta uno de sus iconos de archivo, ha hecho realidad nuestros más profundos sueños: una edición limitada del Cartier Crash, lanzado originalmente en 1967, cuyo disruptivo diseño ha sido objeto de algunos mitos —entre ellos, una teoría que asocia a cierto artista surrealista y un desafortunado accidente automotriz que deformaría la caja de un antiguo Baignoire—, así como desenfrenadas pujas cuando un ejemplar aparece en el catálogo de una subasta.
Esta vez, la marca de lujo ha reinterpretado su legendario reloj con un diseño esqueletado al interior de una caja de platino de 45.34 x 25.18 milímetros. En el interior, late el movimiento manual 1967 MC, el cual ha sido creado para encarnar el espíritu surrealista del modelo original: aquí, los puentes del mecanismo cobran vida hasta fundirse con los códigos de diseño de la casa, pues adoptan la forma de números romanos para la indicación de horas y minutos. Una correa de piel de aligátor color burdeos completa el diseño. Sin lugar a dudas, los entusiastas de la horologie estamos agradecidos por esta entrega, pero tomando en cuenta que se trata de una edición limitada a 150 piezas, es muy probable que la escena adopte un clima no tan amigable. ¡Que gane el mejor!
Hublot Big Bang Reloaded Magic Gold
En Hublot, el Arte de la Fusión cobra más fuerza que nunca. Para celebrar el legado de su icónico Big Bang la firma ha lanzado un puñado de referencias que renuevan los códigos de diseño que hicieron de aquel modelo con correa de caucho y caja de oro una pieza statement. Nuestra favorita es la fabricada con Magic Gold, la primera y única aleación de oro de 18 quilates resistente a los arañazos. Con una caja de 44 milímetros, este modelo es accionado por el Calibre Unico HUB 1280, un mecanismo automático con reserva de marcha de hasta 72 horas que además impulsa la función de cronógrafo flyback, visible a a través de la esfera.
Patek Philippe Grand Complications “Celestial” 6105G-001
Incluso los más fieles al Nautilus se sentirán atraídos por el nuevo Patek Philippe Grand Complications, después de todo, ¿quién podría resistirse a la belleza de un cielo estrellado? Más aún teniendo en cuenta que enmarca una primicia: se trata del primer reloj de la colección que incluye indicación de las horas del amanecer y puesta de sol. Con una caja de 47 mm de oro blanco de 18 quilates, este modelo introduce dos coronas, una para controlar las horas y otra para ajustar las indicaciones astronómicas —índice anual, horas del amanecer y puesta del sol, cielo, posición angular de la Luna y fases de la Luna—.
Las complicaciones astronómicas no son desconocidas para Patek —tiene sentido si consideramos que la humanidad estableció su perspectiva del tiempo observando cuerpos celestes—. Lo cierto es que este nuevo calibre automático, resultado de cinco años de trabajo y seis patentes, es absolutamente novedoso para un reloj de pulsera —las indicación que posee son poco frecuentes—: integra un sistema que permite corregir tanto la hora como las indicaciones astronómicas, sin perder de vista las variaciones del horario de verano e invierno. Esto es posible gracias a un conjunto de tres discos superpuestos que giran a velocidades diferentes y que también dan vida a la bóveda celeste decorada con estrellas, las cuales reflejan el firmamento. (GQ).