Resident Evil: Noche Cero es brutal, oscura, sangrienta y todo lo que esperas en una película de zombies y supervivencia, y aunque se aleja de los personajes icónicos de los juegos en los que se basa (Resident Evil), mantiene muchos elementos familiares y reconocibles (aunque el estilo visual es distinto), mientras cuenta una historia distinta, que borra los límites entre el terror sobrenatural y el terror psicológico.
Muchos fans de los juegos la criticaron debido a que no se apega específicamente a uno en especial o a los personajes más famosos, pero desde los primeros segundos de la película, se hace evidente que esto es algo bueno. A veces, tomar un camino distinto es la mejor decisión posible, y aquí se hace de manera muy inteligente, por un director y escritor que es, claramente, fan y conocedor de los juegos.
La tensión está ahí desde el minuto 1 y solo aumenta conforme la historia avanza, y mientras vamos descubriendo la serie de retos que el protagonista de esta historia, interpretado por Austin Abrams (y su actuación es tan buena como la que tuvo en Weapons, y realmente te hace sentir todo el pánico de su personaje), enfrenta a su llegada a Raccoon City, donde el peligro está por todos lados y el tema del aislamiento se convierte en un obstáculo importante.
Resident Evil: Noche Cero tiene sus jump scares, mucha violencia y sangre, pero también es una historia con mucha carne en los huesos, que explora el instinto humano y lo que pasa cuando alguien se encuentra en una situación en la que su propia vida está en peligro, y también es una película muy, muy entretenida, que es lo que todos necesitamos en este momento.
Viene de uno de los mejores directores de terror del momento
Resident Evil: Noche Cero fue escrita y dirigida por Zach Cregger, el director detrás de películas como Barbarian y La hora de la desaparición (Weapons), y si a eso le sumamos que Cregger dijo ser un gran fan de los juegos, y estar buscando recrear la experiencia de cómo se siente jugar para este proyecto, entonces la película es garantía.
Y sí, tal vez algunos fans de los juegos van a extrañar ciertas cosas, pero es una película muy bien construida (la fotografía y la música también destacan) y consigue recrear esa sensación inmersiva al centrar la historia en un personaje que podría ser también un jugador de los juegos.
Presenta una historia completamente diferente
Lo mejor de esta película es que no es una copia de los juegos, no es un remake de las películas de los 2000 con Milla Jovovich y no busca conectar con otras adaptaciones, sino que cuenta su propia historia y se va por un camino diferente.
La película comienza con un hombre que tiene que llegar a un hospital en Raccoon City para entregar un paquete importante (de vida o muerte), pero la situación cambia rápidamente y él tiene que pensar rápido y adaptarse, porque aquí un error puede costarle la vida. La situación se va volviendo más complicada conforme se adentra más en este lugar, y no hay nadie aquí para salvarlo en el último momento, y eso es parte de lo que hace que esto se sienta tan angustiante.
El protagonista no es el típico héroe
¿Alguna vez te preguntaste qué harías si tuvieras que enfrentar a una horda de zombies o qué pasó con las personas normales de Raccoon City después del brote? Entonces esta película te va a dar lo que estás buscando. La mayoría de nosotros no tenemos habilidades especiales, un arsenal de armas o una mutación que nos hace invencibles, así que Bryan nos da la oportunidad de ponernos en los zapatos de una persona normal, que atraviesa una situación extraordinaria, y ver cómo alguien sin las skills o sin un equipo de soldados a su alrededor sale de este problema.
Bryan no es perfecto, no es infalible y tampoco es particularmente fuerte, así que tiene que usar su ingenio y su instinto de supervivencia para superar los peligros de Raccoon City.
Terror con una fuerte carga psicológica (y un toque de comedia y de realismo, en verdad)
Las películas de los 2000 de Resident Evil apuestan por la ciencia ficción, incluso tienen el elemento de la Inteligencia Artificial, las mutaciones (para una dosis de terror corporal) y la tecnología, pero aquí se eliminan muchos de esos elementos, para apostar por un terror más psicológico, que pone el foco en lo que sucede con una persona que tiene miedo, que está desesperada y quiere sobrevivir, y que no sabe si abrir una puerta va a liberar nuevos peligros.
Es interesante, porque hace que te preguntes qué harías al estar en esa situación y si tomarías una decisión diferente. Pero, no es solo terror, Noche Cero tiene también algunos momentos de comedia que liberan un poco de tensión y te preparan para el terror que está por venir. El terror y la comedia son aliados aquí, como pasa en Weapons cuando se introduce al personaje de Gladys.
Y aunque esto no pretende ser algo realista (porque son zombies), hay elementos de terror y miedos reales, como el miedo de perder a una persona que amas, el miedo a morir y al dolor, y el miedo a los cambios importantes de la vida, y tener que tomar decisiones.
Abre nuevas posibilidades y caminos interesantes para este universo
Lo más importante de esta película es que abre por completo la puerta de las posibilidades, las posibilidades de presentar nuevos personajes, nuevos problemas y nuevas historias que existen dentro de este universo, pero que no se apega a las historias de los personajes de los juegos.
No se sabe si el plan de Cregger incluye hacer más películas, pero es una posibilidad, y también permite que otros puedan retomar estos juegos o esta película, para expandir aún más la historia, llegando a lugares inexplorados previamente. (GQ).