Un gobierno de millonarios: Trump nombró para su Administración a 57 personas con un patrimonio de más de 100 millones

Donald Trump valora el éxito en función de los ceros de la cuenta corriente. El presidente de Estados Unidos ha puesto a dirigir el país a algunas de las personas más ricas del mundo. Ha nombrado para su Administración a 57 ministros y altos cargos que tienen un patrimonio individual de más de 100 millones de dólares, según un estudio publicado este lunes por la organización Public Citizen. Muchos de ellos son donantes de su campaña de las elecciones de 2024, que le llevaron de vuelta a la Casa Blanca.

Los cerca de 60 acaudalados que tienen las riendas de Estados Unidos no es un número menor. El informe revela que el antiguo promotor inmobiliario neoyorquino ha nombrado a cuatro veces más millonarios que los tres presidentes anteriores, Joe Biden, Barack Obama y George W. Bush, juntos.

La tendencia de Trump a confiar en millonarios alimenta las dudas sobre la desigualdad y sobre los verdaderos intereses de su Gobierno en un país en el que la renta media asciende a 64.505 dólares, según la Oficina de Estadísticas Laborales. Los anteriores presidentes priorizaron el talento al dinero. El republicano George W. Bush solo tuvo a cinco miembros de su Gobierno con más de 100 millones de patrimonio, al igual que el demócrata Joe Biden. Barack Obama solo nombró a tres millonarios durante su mandato como líder de la primera potencia mundial.

El documento de Public Citizen revela que del total de 57 personas ultrarricas nombradas por Trump, 17 son embajadores de Estados Unidos, nominados tras generosas donaciones a su campaña; y otras 40 se desempeñan como altos cargos del Gobierno.

Entre estos últimos destacan el secretario de Comercio, Howard Lutnick; la secretaria de Educación, Linda McMahon; o el subsecretario de Defensa, Stephen Feinberg, uno de los fundadores de Cerberus, uno de los mayores fondos de inversión del mundo. Estos tres acumulan una fortuna de más de 1.000 millones de dólares.

Lutnick es uno de los personajes más controvertidos del Gobierno estadounidense. Tiene participaciones cruzadas a través de Cantor Fitzgerald en cientos de empresas de servicios financieros, bienes raíces, criptomonedas, inteligencia artificial, tecnología, satélites, energía, juegos y otros campos que podrían suponer conflicto de interés por su cargo como secretario de Comercio. Lutnick aparece como uno de los personajes que visitó la isla caribeña del millonario Jeffrey Epstein. Sus declaraciones públicas explicando su relación con el explotador sexual, fallecido en una cárcel federal mientras esperaba juicio, resultaron contradictorias.

McMahon, por su parte, tiene un emporio de entretenimiento, entre los que figura World Wrestling Entertainment (WWE), el mayor grupo de lucha libre del mundo, y tiene participaciones en Ultimate Fighting Championship (UFC), la otra gran organización de lucha, a través del grupo TKO.

Como parte de los actos de celebración del 250 aniversario de la declaración de independencia de Estados Unidos de la corona británica, el 4 de julio de 1776, Trump celebró en los terrenos de la Casa Blanca un campeonato de UFC que escandalizó a muchos estadounidenses que no vieron con buenos ojos que la residencia presidencial, uno de los símbolos de la democracia del pueblo estadounidense, se convirtiera en vestuario de luchadores. Durante el acto, Trump aprovechó para promocionar la criptomoneda de su emporio familiar.

El análisis de Public Citizen surge en medio de la creciente preocupación por la influencia de donantes adinerados e intereses corporativos en la Administración Trump y las sospechas sobre los verdaderos intereses en algunas de las decisiones gubernamentales.

El gabinete de Gobierno de Trump parece un club de millonarios. Ocho de sus 23 ministros atesoran un patrimonio superior a los 100 millones de dólares. Destacan el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el de Interior, Doug Burgum, con una riqueza de cientos de millones. El vicepresidente, JD Vance, con un patrimonio de unos 12 millones, según Forbes; y, sobre todo, el secretario de Estado, Marco Rubio, con un millón de dólares, son los más pobres del consejo de ministros de Trump.

Entre los millonarios también hay figuras nombradas por Trump para dirigir la NASA, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), la Administración del Seguro Social y la Oficina de Gestión de Personal, o el presidente de la Reserva Federal (Fed), entre otros.

“Resulta profundamente preocupante ver a personas con una riqueza extraordinaria controlando las riendas del poder en nuestro gobierno”, declaró Lisa Gilbert, copresidenta de Public Citizen. “La Administración Trump está poniendo a un número sin precedentes de multimillonarios al frente de instituciones que se supone deben servir a todos los estadounidenses. Cuando quienes ostentan las riendas del gobierno provienen mayoritariamente de las filas de los ultrarricos, esto genera incentivos perversos y corrupción, y plantea la pregunta de a quién sirven realmente”, añade.

El informe se publica pocas semanas después de que se conociera que Trump ha obtenido unos beneficios de cerca de 2.200 millones en negocios relacionados con las criptomonedas durante el año pasado. Trump tiene una fortuna estimada de 6.800 millones de dólares, según cálculos elaborados por Bloomberg.

La sucesión de informaciones que vinculan los negocios familiares de Trump con algunas de las decisiones de su Administración ha suscitado numerosas preguntas sobre los principios éticos de su gobierno. “Dejo que mis hijos administren el fideicomiso (donde ha depositado sus negocios)”, dijo hace unas semanas en una entrevista en Punchbowl News. Los hijos y el yerno de Trump, Jared Kushner, lo acompañan en el avión presidencial, el Air Force One, en muchos de los viajes diplomáticos que realiza Trump como presidente de Estados Unidos en busca de oportunidades de negocios.

“Pero, y ni siquiera les hablo, nunca les hablo de estas cosas. Si quieren involucrarse, ya sabes, no están involucrados en el gobierno. No les hablo del gobierno. No les he hablado de mucho más que de decirles: “Los quiero, hijos”. Ya sabes, son buenos chicos, pero, eh, no queremos que China se apodere de las criptomonedas”, dijo. Sin embargo, los negocios de sus hijos han florecido enormemente desde que el patriarca ocupa el Despacho Oval.

El estudio de Public Citizen tampoco recoge el papel de Elon Musk en el Gobierno estadounidense. El fundador de Tesla y SpaceX es el hombre más rico del mundo con una fortuna estimada de casi un billón de dólares. Durante los primeros meses del regreso de Trump a la Casa Blanca, le puso al frente de la Oficina de Eficiencia Gubernamental (DOGE, en sus siglas en inglés), para recortar gasto público y despedir a miles de funcionarios. Durante ese tiempo, Trump llegó a publicitar los coches de Musk en los jardines de la Casa Blanca.

“Estas personas tienen enormes conflictos de intereses financieros y es más probable que gobiernen en función de sus propios intereses económicos personales que de los intereses vitales del público estadounidense”, declaró Douglas Pasternak, investigador de Public Citizen. Y agregó: “La magnitud y la profundidad de la brecha económica que cuantificamos en este informe, que identifica a 57 multimillonarios en puestos clave de nuestro gobierno y al frente de al menos diez agencias federales cruciales, debería ser motivo de profunda preocupación para cualquiera que se preocupe por el bienestar de nuestra democracia”. (E).

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