Kiev atribuye los avances a una operación coordinada en el punto donde convergen las regiones de Donetsk, Zaporiyia y Dnipropetrovsk, aunque la dimensión total de las ganancias todavía no ha sido verificada de manera independiente.
KIEV, UCRANIA | EUROPA | AGOSTO DE 2026
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que las fuerzas de Kiev han recuperado 26 localidades y aproximadamente 745 kilómetros cuadrados de territorio ocupado por Rusia desde el comienzo de 2026.
Los avances se concentran principalmente en el sector de Oleksandrivka, a lo largo de un corredor de unos 60 kilómetros situado en el punto donde confluyen las regiones de Dnipropetrovsk, Donetsk y Zaporiyia.
Zelenski sostuvo que la operación se ejecutó “con precisión” y conforme a los planes establecidos por el mando militar. En ella participaron unidades de asalto aéreo y otras formaciones de las Fuerzas Armadas ucranianas.
El Estado Mayor difundió imágenes en las que soldados izan la bandera nacional en algunas de las poblaciones recuperadas. Sin embargo, la localización y la fecha de todas las grabaciones no han podido comprobarse de manera independiente.
DeepState, un grupo ucraniano que monitorea los movimientos de la línea del frente mediante información de fuentes abiertas, confirmó que las tropas de Kiev recuperaron 19 localidades y obligaron a las fuerzas rusas a retroceder en otras seis zonas.
Aunque existe una diferencia entre las cifras oficiales y las verificaciones independientes, ambos registros reflejan una modificación significativa del frente en una zona donde Rusia había mantenido durante meses la iniciativa territorial.
El presidente ucraniano presentó los resultados como prueba de que su Ejército todavía conserva capacidad para organizar operaciones ofensivas localizadas, pese a la superioridad rusa en personal, artillería y recursos materiales.
Las maniobras también habrían permitido reforzar las posiciones defensivas ucranianas y frenar el avance de Moscú hacia zonas estratégicas del sureste. No obstante, los combates continúan y el control de algunas áreas puede cambiar rápidamente.
Rusia no ha reconocido la magnitud de las pérdidas territoriales anunciadas por Kiev. Moscú mantiene la presión sobre diferentes sectores de Donetsk, una región que continúa siendo el principal centro de gravedad militar y político de la guerra.
Analistas han observado una desaceleración de los avances rusos durante 2026. Parte de las incursiones realizadas por pequeñas unidades de infantería resultaron temporales, especialmente cuando carecieron de suficiente apoyo logístico para consolidar sus posiciones.
Las ganancias ucranianas no representan todavía una transformación decisiva del conflicto, pero podrían mejorar la posición defensiva de Kiev y fortalecer su margen de negociación ante cualquier eventual proceso diplomático.
El anuncio llega mientras Ucrania vuelve a solicitar a Estados Unidos mayores suministros de interceptores Patriot para proteger sus ciudades de los ataques rusos con misiles balísticos. Al mismo tiempo, ambas partes mantienen campañas de largo alcance contra infraestructura militar y energética.
Después de más de cuatro años de guerra, cada localidad recuperada adquiere un valor que supera su extensión geográfica: modifica las rutas de abastecimiento, altera el equilibrio operativo y envía una señal política tanto a los aliados como al adversario.
En una guerra de desgaste, el territorio se mide en kilómetros, pero la resistencia se demuestra en la capacidad de recuperar la iniciativa.