Trump quiere tomar el control de Gaza y propone convertirla en “la Riviera de Medio Oriente”

Hay un plan que involucra a Trump y Gaza: hoteles, presumiblemente de lujo, en lugar de escombros. Durante su reunión en la Casa Blanca con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, el magnate entregó un bosquejo del posible futuro para el territorio. Netanyahu es el primer líder internacional en visitarlo oficialmente. De igual forma, tiene una orden de la Corte Penal Internacional, pero el tribunal no está reconocido ni por EE UU ni por Israel, por lo que el político no se arriesgó a ningún arresto.

Calificado por el senador demócrata Chris Murphy de “completamente demencial”, el plan de Trump prevé el desplazamiento permanente de toda la población palestina de Gaza, alrededor de 1.8 millones, a lo que denominó “un buen, fresco y hermoso pedazo de tierra”. En la práctica, el mandatario sugirió una auténtica maniobra migratoria, especulando con la posibilidad de distribuir palestinos a “una, dos, seis, diez o doce zonas”. La reubicación sería financiada “por países interesados con un corazón humanitario”. Para Trump, los palestinos no tendrían otra opción que aceptar la dispersión: “No creo que la gente deba volver a Gaza, es un lugar desafortunado. Viven en el infierno, Gaza no es un sitio para vivir y la única razón para volver es el hecho de no tener a dónde más ir”.


El acuerdo contempla una tregua inicial de seis semanas, la liberación de centenares de rehenes y la apertura a nuevas negociaciones que conduzcan a un fin definitivo de la guerra.

¿Cuál es el plan de EE UU?

Además, la propuesta contempla el control directo de EE UU sobre la Franja de Gaza, con una perspectiva de “propiedad a largo plazo” y la posibilidad de desplegar tropas estadounidenses en el territorio. “Estados Unidos tomará el control de la Franja de Gaza, y haremos un excelente trabajo”, afirmo Trump durante la rueda de prensa.

Luego, el presidente expuso su visión para la demarcación, previendo convertirla en “un lugar internacional e increíble” donde pueda vivir “la gente del mundo”. Trump especificó que el proyecto incluiría desarrollo económico con infinidad de puestos de trabajo y viviendas para los residentes, convirtiéndolo finalmente en la “Riviera de Oriente Próximo”. No obstante, el mandatario no especificó qué autoridad podría invocar EE UU para adquirir o comprar la Franja, ni cómo gestionaría concretamente el territorio. Hay que recordar que Trump construyó su fortuna como promotor inmobiliario, y las empresas estadounidenses desempeñarían un papel fundamental en la reconstrucción.

Netanyahu acogió con entusiasmo esta propuesta, felicitando a Trump por tener “ideas fuera de los parámetros tradicionales” a las que debemos prestar atención porque “pueden cambiar la historia”. El primer ministro israelí también señaló que el estadounidense “dice lo que otros se niegan a decir”, mostrando su aprecio por una visión que podría alinearse con los objetivos territoriales y estratégicos de su gobierno. Trump también anunció una serie de medidas de apoyo a Israel; por ejemplo, prometió nuevas entregas de armas con valor de mil millones de dólares, declaró la salida del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, al que calificó de “antisemita”, y anuncio la prohibición de fondos a la agencia para los refugiados palestinos (UNRWA).

Durante la rueda de prensa, Trump también firmó un decreto ejecutivo por el que se reintroduce una política de máxima presión económica y diplomática contra Irán, con el objetivo de eliminar por completo las exportaciones de petróleo iraní. La medida también incluye disposiciones para una respuesta militar en caso de agresión por parte de Teherán, al tiempo que mantiene abierta la vía diplomática para resolver las tensiones.

Lo que opina la comunidad internacional

Según expertos y diplomáticos citados por la prensa internacional, el giro de Trump sobre Gaza podría comprometer las negociaciones en curso con Arabia Saudí para un acuerdo que llevaría al reconocimiento diplomático de Israel por parte de Riad a cambio de un pacto de seguridad y otras condiciones; entre ellas la creación de un Estado palestino independiente. Una solución que Trump apoyó durante su primer mandato, pero que parece dar por perdida en su administración actual: “Muchos planes cambian con el tiempo. Ha habido muchas muertes desde que me fui, y ahora estoy de vuelta”.

Por supuesto, la propuesta ha desatado una oleada de críticas en el mundo árabe. Además de la reacción inmediata de Hamás, que rechazó tajantemente las posiciones del presidente estadounidense en una nota, Arabia Saudí también reiteró su “total rechazo a cualquier violación de los derechos legítimos del pueblo palestino”, ya sea a través de las políticas de asentamientos israelíes o de los intentos de desplazar a la población palestina de sus tierras.

El Ministerio de Asuntos Exteriores saudí subrayó que “el deber actual de la comunidad internacional es trabajar para aliviar el grave sufrimiento humano infligido al pueblo palestino, que seguirá comprometido con su tierra y no se moverá de ella”. Países árabes, entre ellos Egipto, Jordania y Emiratos Árabes Unidos, ya habían rechazado una propuesta anterior de Trump de reubicar a los palestinos en Egipto y Jordania, señalando que tal plan supondría el riesgo de expandir aún más el conflicto en Oriente Próximo y “socavar las posibilidades de paz y coexistencia entre sus pueblos”.


Cerrar la puerta a los migrantes y abrirla al petróleo: un recuento de las primeras órdenes ejecutivas de Trump

Las primera órdenes ejecutivas firmadas por Donald Trump en su segundo mandato han generado preocupaciones en diversos sectores clave para el bienestar social, económico y medioambiental.

Hamás se pronuncia: “El plan es racista”

Aunque Trump no ha dado a conocer una fecha para iniciar con su “plan migratorio” y de control del territorio, Hamás ya rechazó tajantemente la propuesta discutida con Netanyahu. “La posición racista estadounidense está alineada con la extrema derecha israelí, consistente en desplazar a nuestro pueblo y erradicar nuestra causa”, indicó en un comunicado un portavoz de Hamás, Abdel Latif al Qanu.

La ONU y Autoridad Nacional Palestina (ANP) también se proclamaron al respecto. El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, recordó a Trump que toda deportación o traslado forzoso de personas desde un territorio ocupado está estrictamente prohibido. “El derecho internacional es muy claro, la autodeterminación es un principio fundamental y debe ser protegida por todos los Estados, como la Corte Internacional de Justicia ha subrayado recientemente”. Por su parte, el presidente de la ANP, Mahmud Abás, reprobó la propuesta de Trump, recordando que Gaza es “parte integral” del Estado palestino. (W).

Related posts

EU Considers New Measures Against Georgia

Democrats Win Congress in Historic U.S. Midterm Elections

Iran Warns of Missile Strikes on European Bases