Donald Trump ha dicho que, en caso de ganar las elecciones, creará una comisión de eficiencia gubernamental que sería dirigida por Elon Musk, CEO de Tesla. El candidato republicano señala que la delegación evaluaría aspectos financieros y operativos del Gobierno para hacer “reformas drásticas” que mejoren su rendimiento.
El político reveló sus intenciones esta semana durante un evento de campaña en el New York Economic Club. “A sugerencia de Elon Musk, quien me ha dado su completo y total respaldo, crearé una comisión de eficiencia gubernamental encargada de llevar a cabo una auditoría financiera y de desempeño de todo el gobierno federal. Elon ha aceptado liderar el grupo de trabajo”, aseguró.
El aspirante a la presidencia alega que la creación del comité es necesaria para erradicar los “fraudes” y “pagos indebidos” que afectan al erario público. Afirmó que estas prácticas “costaron a los contribuyentes cientos de miles de millones de dólares” en 2022. Adelantó que la junta tendría la encomienda de elaborar un plan con “reformas drásticas” para eliminar dichas fugas de capital en un plazo de seis meses. “Tenemos que hacerlo. No podemos seguir como estamos ahora”, añadió.
Musk respondió a las declaraciones con una publicación en redes sociales. “Espero poder servir a Estados Unidos si surge la oportunidad. No se necesita sueldo, ni título, ni reconocimiento. [Una comisión así] desbloquearía una prosperidad tremenda para el país. Hay mucho despilfarro y regulación innecesaria en el gobierno que debe desaparecer”, escribió.
La relación entre Trump y Musk causa preocupaciones
Los analistas alertan que la participación de Musk podría representar un conflicto de interés. Los trabajos de auditoría, según Trump, empezarían en los programas de seguridad social, la iniciativa Medicare y el presupuesto de Defensa. Las empresas Starlink y SpaceX, que dirigidas por Elon, forman parte de este último a través de decenas de contratos.
El también dueño de X ha llevado a cabo intensas campañas de cabildeo para reducir las regulaciones y restricciones impuestas al sector empresarial, especialmente en los sectores en los que sus negocios están involucrados. OpenSecrets, un grupo de investigación y transparencia gubernamental, calcula que Tesla destinó 270,000 dólares durante el primer trimestre de 2023 para incidir en legislaciones sobre la industria automotriz en todo el mundo. Por su parte, SpaceX invirtió 690,000 dólares para el mismo fin, pero en los sectores aeroespacial, de defensa y de telecomunicaciones.
Los expertos señalan que con una posición de liderazgo en la comisión de eficiencia, Musk tendría mayores posibilidades de desarticular o reducir las atribuciones de algunos organismos regulatorios como la Comisión de Bolsa y Valores o la Junta Nacional de Relaciones Laborales. Ambas entidades han abierto diversas investigaciones sobre la legalidad de las operaciones y transacciones de las compañías del magnate sudafricano en Estados Unidos.
Donald Trump ha propuesto un programa económico proteccionista que, irónicamente, podría socavar las estrategias comerciales de Musk, sobre todo, en la industria automotriz. El republicano asegura que si es reelegido, podría eliminar el crédito fiscal de 7,500 dólares que actualmente ofrece el gobierno de Estados Unidos a los ciudadanos para que compren vehículos cero emisiones. Además, pretende endurecer aún más los aranceles a los componentes de autos eléctricos chinos.
En contraparte, Tesla ha reforzado su relación con China en los últimos meses. En mayo, comenzó a construir una fábrica en Shanghái. El complejo está destinado a producir los “megapacks” de la firma: baterías de almacenamiento de energía empleadas para estabilizar redes eléctricas y evitar cortes de suministro en los automóviles. En abril, Elon Musk se reunió con funcionarios chinos para negociar una licencia que le permita a la firma vender sus sistemas de conducción asistida y automatizada en aquella región.
Pese a ello, el empresario ha mostrado su apoyo al aspirante republicano a la presidencia en repetidas ocasiones. The Wall Street Journal ha informado que ambos líderes mantienen conversaciones por teléfono “varias veces al mes”. Los informantes del diario dicen que, en ellas, hablan sobre inmigración, ciencia y tecnología. Aseguran que sus ideologías y posturas se están acercando. El rotativo estadounidense sostiene que planea donar hasta 45 millones de dólares mensuales a un comité de acción política a favor de Trump. (W).