Tips para que las leguminosas no te provoquen gases

1. Remojo previos

Antes de cocer las leguminosas, remójalas en agua durante al menos 8 horas. Esto no solo reduce el tiempo de cocción, sino que también ayuda a eliminar parte de los oligosacáridos, compuestos que pueden causar gases. Si es posible, cambia el agua de remojo una o dos veces.

2. Cocción con algas

Agregar algas, como el kombu, al agua de cocción puede ayudar a descomponer los azúcares complejos que provocan gases. Esta práctica es común en la cocina asiática y aporta un sabor umami sutil a tus leguminosas.

3. Hierbas y especias

Incluir hierbas y especias como comino, hinojo o laurel durante la cocción puede ayudar a reducir la formación de gases. Estas especias no solo mejoran el sabor, sino que también favorecen la digestión.

4. Cocción lenta

Opta por una cocción lenta y a baja temperatura. Cocinar las leguminosas de esta manera permite que se ablanden completamente y se digieran mejor. Si usas olla a presión, asegúrate de no cocerlas en exceso.

5. Evita el bicarbonato

Aunque algunas personas recomiendan el uso de bicarbonato de sodio para acelerar la cocción, este puede descomponer las vitaminas y minerales de las leguminosas. Es mejor evitarlo.

6. Introduce progresivamente

Si no estás acostumbrado a consumir leguminosas, comienza incorporándolas de forma gradual en tu dieta. Esto permitirá que tu sistema digestivo se adapte y reducirá la posibilidad de molestias.

7. Enjuagar bien

Después de cocer las leguminosas, escúrrelas y enjuágalas con agua fría. Esto ayuda a eliminar los azúcares solubles que pueden contribuir a la formación de gases. (CF).

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