The Penguin, como The Batman, también es una especie de historia de origen, aunque un poco diferente.
Esta serie no nos muestra quién era El Pingüino cuando era niño o qué hacía antes de convertirse en un mafioso y en la “mano derecha” de uno de los criminales más poderosos de Gotham, sino que nos deja ver cómo ese criminal que vimos en The Batman va moviendo los hilos, jugando con la narrativa y manipulando a todos los que se dejen mientras intenta convertirse en el gran jefe.
Colin Farrell interpreta a Oz Cobb como un hombre con mucha ambición, un hombre que no se avergüenza de ser quien es y que no le va a pedir perdón o permiso a nadie para tomar lo que quiere, y eso crea una receta para el caos y el desastre, donde nadie se salva de las consecuencias de tener a alguien como él cerca.
La serie, que se estrena el 19 de septiembre, presenta a un villano maquiavélico, a un hombre brillante, calculador y carismático que sabe perfectamente cómo moverse y qué decir para acercarse cada vez más a su meta, y es inevitable emocionarse al verlo hacer lo que mejor sabe hacer.
Es una miniserie que se desarrolla en el universo de The Batman, pero que también funciona como un proyecto en solitario y como una historia independiente, donde los villanos son protagonistas y podemos ver la codicia, la envidia, la ira y muchas otras emociones humanas sacando a relucir lo peor de todos. Oz está en el centro de todo, pero también aparecen grandes personajes que enriquecen la historia y la vuelven mucho más interesante.
Las familias criminales de Gotham
Detrás del crimen en Gotham hay dos familias poderosas, los Falcone y los Maroni, que se convierten en el centro del plan de Oz para obtener más poder y convertirse en el líder que siempre ha querido ser.
The Penguin explora un poco de la historia de estas familias criminales y de la enemistad que hay entre ellas, para colocar las piezas en el tablero y permitirle a Oz realizar sus jugadas. Todos estos personajes son brillantes y peligrosos en distintos grados y formas, así que es mucho más divertido ver cómo Oz intenta jugar con ellos sin ser descubierto.
Una mirada al “backstage” del submundo criminales de Gotham
Todas las películas y series de Batman nos dejan ver un poco del mundo criminal de Gotham, pero esta serie se mueve completamente ahí y nos deja ver mucho más de lo que sucede detrás, no solo mostrando a las familias poderosas, sino a los personajes más pequeños que hacen que todo funcione, y los lugares, como el Iceberg Lounge, donde muchos tratos criminales se llevan a cabo.
La serie deja ver también cuáles fueron las consecuencias de la inundación que destruyó la ciudad en la película de Robert Pattinson, y cómo esto deja a los habitantes de la ciudad desesperados y en un punto vulnerable, donde el crimen se convierte en una de las únicas opciones para sobrevivir.
Venganzas, traiciones y estrategias
The Penguin es una serie con muchos momentos de violencia y acción, como buena serie que se desprende del mundo de The Batman, pero es una historia mucho más psicológica, donde lo más importante es saber jugar el juego.
Tanto Oz Cobb, como el resto de los personajes de esta serie tienen sus propios planes y objetivos, así que todos están intentando conseguir lo que quieren a su manera. Todo esto conduce a los personajes a pensar en estrategias para superar a sus oponentes, a planear venganzas, traiciones, engaños y mentiras que les permitan avanzar. Es algo así como ver un gran juego de Poker desarrollarse, pero donde no solo se ganan fichas y algo de dinero. Ganar o perder es la diferencia entre morir o vivir, o quedarse con el trono que Carmine Falcone dejó vacío.
Oz Cobb desde distintos ángulos
Colin Farrell interpreta a un Pingüino muy diferente al de Danny DeVito, y eso es muy bueno. Además, lo interesante de esta serie es que nos permite ver a Oz en distintos papeles, ya sea como jefe, como criminal que lucha por lo que quiere, como hijo e incluso como una especie de padre retorcido para un nuevo personaje que aparece en esta historia.
Podemos ver cómo Oz sabe adaptarse, cambiar e incluso hablar de manera distinta para ajustarse a la situación y para convencer a la persona que tiene frente a él, demostrando grandes habilidades como líder y como criminal, aunque también es vulnerable, siente miedo a veces e incluso tiene algunas debilidades que debe cuidar para evitar perder la batalla.
Mucho estilo y mucha sustancia
The Penguin se apega al mismo estilo que vimos en The Batman, aquí vemos una Gotham lidiando con las consecuencias de la inundación, la ciudad está pasando por un momento oscura y eso se refleja con escenas que también oscuras (pero no demasiado, parece que alguien pudo atención a las quejas sobre las series poco iluminadas), donde hay detalles ocultos en cada rincón y muchos elementos que hablan sobre los personajes y sus personalidades.
Es una historia con un gran estilo visual, pero que no descansa solo en eso, sino que también se acuerda de contar una buena historia y de mantenernos cautivos con cada giro y revelación. Oz está rodeado de cosas, como su coche morado, que recuerda de dónde viene y lo mucho que ha avanzado en el mundo criminal, mientras que los Falcone tienen un estilo opulento con elementos de Old Money, que demuestra que ellos no son y no se consideran iguales a Oz. (GQ).