Llevan dos años ostentando la gloria del pádel. Al lado de su nombre siempre aparece el número uno. Ello indica que Agustín Tapia y Arturo Coello son los mejores, pero deben demostrarlo cada temporada si quieren seguir siendo los reyes. Y 2025 no podía ser diferente. Pero de repente hubo un giro inesperado en sus vidas. Una lesión y una eliminación en octavos de final. Golpe inesperado.
Se habían desacostumbrado a este estatus de ‘segundones’. Ellos, la afición, la prensa, sus equipos. Todo iba en volandas pero esto es deporte y el deporte a menudo te pone los pies en la tierra y es entonces cuando realmente necesitas resetearte. Ver quién eres, de qué eres capaz, qué ha pasado y como solucionarlo.
Así lo hicieron Agus y Arturo. Pero lo primero que necesitaron fue amor. El amor incondicional que te da la familia, tus amigos de siempre, aquellos que estaban antes de que empezara todo. Los que conocen al Agustín y al Arturo reales. Ni el Mozart, ni el King, ni los reyes, ni los número uno sino a los auténticos chavales de Catamarca y Valladolid que de repente se dieron cuenta de que tenían un talento innato para un deporte que, en aquel momento tampoco era tan importante.
Descanso en casa
Tapia, después de sufrir una lesión en el dedo de la mano derecha y posteriormente caer en octavos de final en el P1 de Santiago de Chile, decidió desplazarse a su Catamarca natal para descansar unos días con los suyos: “Sobre la semana en Catamarca es algo que te da una energía única. Volver a casa era importante porque no pude hacerlo por las fiestas. El año se te hace eterno y todo argentino que vive fuera espera pasar las fiestas para estar con los suyos, este año no se dio por cuestiones del Mundial y el Masters antes de Navidad y es durísimo”, aseguró el argentino.
Finalmente vio una ventana para desplazarse y la aprovechó: “Pude estar seis días en casa que me ayudaron muchísimo, me desintoxiqué de todo. Venía de perder en Chile en octavos y mi familia me hizo sentir como el Agustín que era antes. Ellos no me piden nunca resultados ni me piden nunca nada. A mi me motiva y me da una energía increíble que es inexplicable”, confesaba el número uno del mundo.
En su caso, Arturo reconoció que cuando las cosas no van bien es complicado controlar la cabeza. El vallisoletano es una bestia competitiva y explicó como pasó el proceso de estar unos días sin competir: “He pasado por muchas fases. he llegado a competir con Mayca a todo porque necesitaba competir”, dijo bromeando.
También Coello necesitó volver a los orígenes para hacer un reste en su vida y, pese a que actualmente su residencia la tiene establecida en Miami, el ‘King’ pasó unos días en su Valladolid natal: “Cuando perdimos en Chile esa misma noche me fui a España directo. Volví a casa con todos, con mis amigos, la familia… Volví al lugar donde te sientes protegido, donde sientes que la gente te quiere, te cuida, te da el cariño que necesitas”, explicó Arturo que, recordemos, tan solo tiene 23 años recién cumplidos.
El jugador español sabe que el deporte te lleva a la cima pero también te caes de ella: “Es verdad que cuando ganamos todo es muy bonito, hay flores, luces, espectáculo, pero cuando pierdes los jugadores también nos sentimos solos y necesitamos a aquellas personas que te dan esta vitamina, esta energía para seguir luchando”.
Energías renovadas
“Luego ya volví a entrenar con mucha hambre”, asegura Arturo describiendo sus sensaciones al regresar a la competición tras unos días de relax en Valladolid. No le falta razón al ‘King’. Esa hambre la mostraron en la pista desde el primer día en el Major de Qatar, donde el cuadro no fue nada fácil, pero como explicó Tapia “a este torneo vinimos muy de ir partido a partido, creo que fue la vez que más vinimos con este pensamiento. Tuvimos partidos durísimos y el partido contra Leo (Augsburger) y Pablo (Cardona) era una barrera que teníamos”.
Agus explicó la sensación que tuvo el día que Augsburger y Cardona les eliminaron en octavos de final en Santiago: “Fue una sensación horrible, no sé si una de las peores que me hicieron sentir en una pista de pádel, ya sea en las condiciones que sean. Sentí que perdía ese partido prácticamente desde que peloteamos y fue mérito de ellos que nos ganaran”.
Pero todo esto queda en el olvido. Los número uno han vuelto y quieren que las dinámicas se reviertan después conseguir un reset en Qatar y volver a mandar en el circuito.(S).