Sin voz latinoamericana en Venecia: la Semana de la Crítica omite títulos de la región en su edición 2025

La ausencia de producciones latinoamericanas en una de las vitrinas más influyentes del cine emergente reaviva preguntas sobre criterios curatoriales y representación cultural

Venecia, julio de 2025. La Semana Internacional de la Crítica del Festival de Cine de Venecia, uno de los espacios más prestigiosos para el cine de autor debutante, ha revelado su alineación oficial para la edición número 40, sin incluir ninguna producción latinoamericana entre los siete largometrajes seleccionados. La noticia ha sorprendido a programadores, cineastas y críticos de la región, en un año donde varias obras latinoamericanas circulan con fuerza por festivales internacionales.

Entre los títulos elegidos para esta sección paralela e independiente destacan Cotton Queen, coproducción entre Alemania, Palestina, Egipto y Arabia Saudita; Gorgonà, entre Grecia y Francia; Roqia, film argelino con apoyo qatarí y saudita; el británico Ish; y dos propuestas italianas: Waking Hours y Agon. La película inaugural será Stereo Girls, dirigida por la franco-canadiense Caroline Deruas Peano, mientras que 100 Nights of Hero, del Reino Unido, cerrará la muestra.

La falta de representación latinoamericana contrasta con años recientes donde la región logró posicionar propuestas innovadoras y reconocidas. En 2023, Malqueridas, documental chileno filmado en una prisión femenina, fue distinguido precisamente en esta misma sección. Asimismo, cineastas como Felipe Gálvez, Tatiana Huezo, Clarisa Navas o Diego Céspedes han marcado presencia en otras plataformas de alto perfil.

Consultados por medios culturales locales, programadores y agentes de festivales expresaron sorpresa ante la omisión. Algunos sugieren que no se trata de una falta de calidad, sino de una posible desconexión entre los circuitos de curaduría europeos y las redes latinoamericanas de producción emergente. Otros apuntan a un momento de transformación interna en la región, donde nuevos lenguajes y formatos comienzan a escapar del modelo tradicional de festival para buscar rutas de exhibición más directas, como las plataformas de streaming o muestras alternativas.

En este sentido, voces del ámbito cinematográfico advierten que el fenómeno no debe interpretarse como una descalificación, sino como un llamado de atención sobre los desafíos estructurales que enfrenta el cine independiente latinoamericano para insertarse en espacios competitivos como el Lido. La escasez de fondos para promoción internacional, la falta de vínculos sostenidos con curadores europeos y la limitada visibilidad en medios especializados podrían estar influyendo en la desconexión.

Desde el Comité de Selección de la Semana de la Crítica no se ha emitido declaración específica sobre la ausencia de filmes latinoamericanos, aunque en comunicados anteriores han remarcado que el criterio fundamental sigue siendo la “singularidad autoral y el riesgo narrativo” de las obras seleccionadas. En este marco, la edición 2025 muestra una tendencia hacia temas de identidad, migración, trauma colectivo y reconstrucción social, presentes en los títulos escogidos.

La reacción en América Latina no ha sido unánime. Mientras algunos festivales y escuelas de cine consideran la omisión como una oportunidad para repensar las estrategias de internacionalización, otros la ven como una señal preocupante sobre el retroceso de la visibilidad regional en escenarios clave. Especialmente en un año donde películas argentinas, mexicanas, brasileñas y colombianas han obtenido distinciones en eventos como Guadalajara, Berlín y Málaga.

En el evento no habrá filmes latinoamericanos

Si bien la Biennale aún no ha dado a conocer la totalidad de su programación oficial —la selección principal sigue pendiente—, lo ocurrido con la Semana de la Crítica reaviva un debate necesario: ¿cuál es el lugar real de América Latina en el mapa actual del cine independiente? Y más aún, ¿quién define qué historias merecen ser escuchadas?

La respuesta, quizás, no se encuentra únicamente en los festivales, sino también en el fortalecimiento de las redes internas de colaboración, coproducción y distribución que permitan a los nuevos creadores de la región posicionarse con autonomía frente a los filtros tradicionales de la industria.

Esta nota fue elaborada por el equipo editorial de Phoenix24 con base en información pública, fuentes internacionales verificadas y análisis geocultural independiente.
This article was produced by the Phoenix24 editorial team based on public information, verified international sources, and independent cultural analysis.

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