Home Opinión¿Sabías que los cerezos pueden “respirar”? La ciencia que lo explica

¿Sabías que los cerezos pueden “respirar”? La ciencia que lo explica

by Phoenix 24

¿Qué es lo primero que haces cuando te subes al coche después de haber estado todo el día al sol? ¡Abrir las ventanas! Pues bien, los árboles también necesitan ventanas en sus troncos y ramas para que circule el aire.

Si estás pensando “¡Espera! En la clase de botánica aprendí que el intercambio de gases se produce en las hojas de los árboles, no en la corteza”, tienes razón. Las hojas tienen pequeños poros en su superficie llamados estomas o “boquitas”, que se abren y se cierran para permitir la absorción de dióxido de carbono y la liberación de oxígeno para la fotosíntesis.

Pero los árboles también respiran: absorben oxígeno y liberan dióxido de carbono. Y la respiración se produce en las células de todos los tejidos vivos del árbol, no solo en las hojas.

Entonces, ¿cómo puede tener lugar este intercambio en las partes del árbol que no son hojas, como los troncos y las ramas, tejidos que no tienen estomas? Es un enigma, porque la corteza es la primera línea de protección del árbol. Actúa como una capa impermeable que impide que los insectos y las enfermedades lleguen a las estructuras internas del árbol.

Piensa en el tronco de un cerezo, con sus estrechas líneas grabadas en la corteza. Esas líneas, llamadas lenticelas o “pequeñas ventanas”, son en realidad portales en la corteza que permiten que el árbol respire. Estas hendiduras en forma de lente en la corteza permiten que los gases pasen entre las células vivas del interior y el aire del exterior.

Los botánicos también utilizan la forma de las lenticelas para identificar los árboles. Algunos, como el cerezo y el abedul, tienen lenticelas muy prominentes, pero la mayoría son invisibles para el ojo humano. Aunque no se vean, están ahí, ayudándolos a sobrevivir incluso en los días más calurosos. (NG).

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