Si somos honestas, ¿a quién no le gusta que la traten bien y le den mucha atención? El problema está cuando no tenemos claro si lo que disfrutamos es solo la atención o realmente tenemos sentimientos encontrados por la otra persona. Lo cual puede ser un desastre emocional para ambas partes.
Cuando recibes un mensaje suyo, ¿Cómo reaccionas?
Me emociono mucho, no pedo dejar de sonreir.
¿Te imaginas un futuro con esta persona?
Si, me lo imagino constantemente y me hace ilusión.
Si no te escribiera por unos días, ¿qué sentirías?
Me preocuparía, y le mandaría mensaje.
¿Qué es lo que más te atrae de esa persona?
Su personalidad, su forma de ser y como me hace sentir.
¿Te interesaría estar con esta persona si no hiciera tanto esfuerzo por conquistarte?
Sí, definitivamente. Me gusta tal cual es.
¿Sientes celos si notas que está hablando con alguien más?
No,
¡Te gusta de verdad!
¡No hay duda! Esta persona te gusta genuinamente por lo que es y no solo por la atención que te da. Te emociona hablar con él/ella, te imaginas un futuro juntos y sientes una conexión real. Tu interés va más allá de los mensajes o detalles; hay química y algo especial. (C)