Decían que sería una moda, que no encajaría, que en poco tiempo estarían todas las pistas en desuso. Decían que se trataba de un sucedáneo del tenis, un deporte para jubilados. “No tiene futuro”, vaticinaron muchos. Pues señoras y señores les presento el pádel: el deporte que más rápido ha crecido en el mundo y que se ha convertido en un auténtico fenómeno global.
Y no lo digo yo, aficionada al pádel tanto a nivel personal como profesional, lo dicen unas estadísticas que son la envidia de cualquier deporte que se precie, incluso de los que se vanaglorian de ser deportes absolutamente consolidados. No cuentan con números tan estratosféricos.
Estadísticas reales
Veamos algunos datos que nos facilita la Federación Internacional de Pádel:
- En solo cinco años, ha pasado de jugarse en poco más de 50 países a estar presente en más de 140, y su expansión sigue acelerándose.
- Desde el inicio de 2025, 16 nuevos países se han sumado oficialmente a la Federación Internacional de Pádel (FIP), elevando a 87 el número de federaciones nacionales que representan este deporte en el máximo organismo mundial.
- Según el Departamento de Investigación y Análisis de Datos de la FIP, el número de clubes ya supera los 23.000, en comparación con los 19.000 del año anterior
- Las pistas han sobrepasado las 70.000. Una cifra que impresiona aún más si miramos atrás: en 2018, el mundo contaba con apenas 7.000 clubs y 21.000 pistas, el 85% de ellas concentradas en España y Argentina. Hoy, esos dos países representan solo el 35% de las pistas, mientras que el 65% restante se reparte entre cerca de 150 países de los cinco continentes.
Sin duda estamos hablando de una expansión espectacular que está convirtiendo el pádel en un auténtico fenómeno que traza con mucha aceleración su camino hacia el objetivo de ser deporte olímpico.
Sigamos con más números
El impacto de este crecimiento se refleja en las cifras de participación. Se estima que más de 30 millones de personas juegan al pádel en todo el mundo, un salto impresionante desde los menos de 8 millones registrados en 2018.
La mayoría de los jugadores se encuentran en Europa (60%), seguidos de Sudamérica (23%), Centro y Norteamérica (7%), Asia (6,4%), África (4,3%) y Oceanía (0,3%).
El Palau Sant Jordi ostenta el récord de asistencia de Premier Padel / PREMIER PADEL
El pádel conquista el mundo
España sigue siendo el epicentro del pádel con casi 17.000 pistas, seguida por Italia (9.700) y Argentina (7.000). Pero el crecimiento del deporte no entiende de fronteras. Francia y Países Bajos han superado la barrera de las 1.000 pistas en 2025, mientras que Reino Unido y Alemania avanzan con fuerza, sumando 800 instalaciones en total. En Europa ya hay cerca de 48.000 pistas, lo que supone un espectacular aumento del 170% desde 2020.
En Sudamérica, el pádel es una fiebre imparable. Chile, donde se celebra el próximo torneo Premier Padel la semana que viene, y Paraguay han superado las 2.000 pistas, mientras que Perú, Colombia y Costa Rica están viendo florecer comunidades de jugadores cada vez más sólidas.
México, por su parte, vive un auténtico boom, y en Estados Unidos el pádel ya se juega en más de 30 estados, con 650 pistas operativas. Seguro que la celebración del torneo de Miami por primera vez en territorio estadounidense, donde se han visto las gradas llenas ya en las primeras rondas, dará un gran impulso a estas cifras.
En África, Egipto ha sido pionero, pero países como Sudáfrica, Marruecos y Túnez están consolidando su presencia en el mapa del pádel.
Asia ‘in crescendo’
Asia tampoco se queda atrás: más allá del auge en Oriente Medio(Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Kuwait y Catar), países como Indonesia, Tailandia, Pakistán e incluso China han abrazado este deporte con entusiasmo.
El pádel ha dejado de ser una tendencia para convertirse en una realidad consolidada. Deporte, pasión y comunidad: la combinación perfecta que sigue conquistando el mundo.(S).