Mamografías como ventana al corazón: compartir detección y prevención

Una imagen de rutina podría revelar más de lo que imaginas.

Ciudad de México, septiembre 2025 Un estudio reciente publicado en la revista Heart propone que las mamografías regulares, aparte de detectar cáncer de mama en etapas tempranas, podrían usarse también para predecir riesgo de enfermedad cardíaca en mujeres. Investigadores desarrollaron un modelo basado en inteligencia artificial que evalúa sólo las imágenes mamográficas y la edad para generar puntuaciones de riesgo cardiovascular.

Lo notable del modelo es que no requiere datos clínicos adicionales como presión arterial, colesterol o niveles de azúcar en sangre, lo que simplifica su uso. La inteligencia artificial busca en las mamográficas señales como depósitos de calcio arterial y densidad del tejido mamario, factores que previamente ya habían sido asociados con mayor riesgo cardíaco.

El estudio involucró a más de 49 000 mujeres de Victoria, Australia, seguidas durante aproximadamente nueve años. En ese periodo casi 3 400 participantes presentaron eventos cardíacos mayores como infarto, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca o enfermedad arterial coronaria. Las predicciones del modelo resultaron tan precisas como otras herramientas tradicionales utilizadas por asociaciones de salud cardiovascular.

La enfermedad cardíaca sigue siendo la principal causa de muerte entre mujeres en el mundo. Identificar el riesgo temprano, durante exámenes que ya muchas mujeres realizan, podría permitir intervenciones preventivas simultáneas: tratar el corazón y vigilar el cáncer de mama al mismo tiempo.

Sin embargo, el uso de esta innovación enfrenta barreras. Será necesario probar su precisión en otras poblaciones con características diferentes, además de entender posibles sesgos raciales, de edad o de acceso al sistema de salud. También es fundamental capacitar a los radiólogos y establecer protocolos para incorporar los resultados de AI en los informes clínicos.

Otro reto clave es la aceptación médica y regulatoria del modelo. Integrar esta herramienta en la práctica clínica podría implicar cambios en pautas nacionales de salud, inversión en tecnología y capacitación. Y aunque la tecnología parece prometer mucho, aún no sustituye la evaluación clínica integral: aun si una mamografía indica alto riesgo, se deben confirmar factores como presión arterial, colesterol, estilo de vida y antecedentes familiares.

De confirmarse su eficacia generalizada, esta estrategia podría redefinir la prevención cardiovascular en mujeres. Un futuro posible donde cada mamografía entregue, además del diagnóstico de cáncer, una alerta temprana al corazón.

Lo que está en juego es grande: más que examinar senos, mirar hacia el corazón.

Detrás de cada dato, hay una intención. Detrás de cada silencio, una estructura.
Behind every datum, there is an intention. Behind every silence, a structure.

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