Es cuestión de horas que Red Bull anuncie de manera oficial el descenso de Liam Lawson a RB. El neozelandés pondrá rumbo al segundo equipo después de dos Grandes Premios disputados, una oportunidad que aprovechará Tsunoda para hacerse con el asiento del equipo oficial.
Han sido días de mucha tensión -seguramente lo seguirán siendo-, aunque en Red Bull están convencidos de que se ha tomado la decisión correcta a nivel deportivo. Es bien sabido que en la escudería austríaca no les tiembla el pulso en este tipo de situaciones, incluso si es para contradecir a la estrella del equipo: Max Verstappen.
La decisión se precipitó tras los deplorables resultados de Lawson en sus dos Grandes Premios como piloto de Red Bull. El neozelandés ni siquiera ha estado cerca de sumar ningún punto, mientras que el excelso rendimiento de su compañero de equipo solamente ha hecho que poner más en evidencia la abismal diferencia de nivel entre ambos pilotos.
Es cierto que -por ahora- piloto de Red Bull no ha aprovechado su oportunidad, aunque no menos real es que el neozelandés solamente ha tenido dos balas para probar su nivel. Ni en Australia ni en China ha podido demostrar su capacidad y para la escudería austríaca sido más que suficiente para tener claro el cambio de cromos que se oficializará en las próximas horas.
Red Bull no hace caso a Verstappen
La llegada de Tsunoda, sin embargo, no contenta a todos los miembros del equipo… ni siquiera a la estrella de Red Bull: Max Verstappen. Según avanza De Telegraaf, el neerlandés no está satisfecho con cómo se está gestionando la situación estos días. “Se puede adivinar lo que piensa el propio Verstappen sobre la decisión de la dirección de Red Bull de victimizar a Liam Lawson después de solo dos carreras en favor de Yuki Tsunoda“, avanzan desde el medio, donde reconocen el enfado del tetracampeón.
Si por Max fuese, Red Bull debería haber dejado más tiempo a Lawson antes de tomar una decisión tan radical a estas alturas. Verstappen pone el foco en el bajo rendimiento del monoplaza mientras pide más autocrítica en la dirección del equipo. Alex Albon, Pierre Gasly, Daniel Ricciardo, Sergio Pérez… y ahora Lawson; ninguno de los compañeros de Verstappen -con permiso de Riccardo y a veces Checo- ha estado a su altura, aunque para Max el problema está en el coche y no en las manos.
De hecho, Verstappen ya defendió a Lawson tras las malas actuaciones de su compañero: “Si miras la diferencia entre los dos pilotos de los otros equipos, todos están más cerca. También demuestra que nuestro coche es extremadamente complicado. Creo que si pones a Liam en el Racing Bulls, va más fuerte. Realmente lo creo. Ese coche es más fácil de conducir que el nuestro”.
Sin embargo, parece que poco tendrá que decir Max en la decisión; Christian Horner y Helmut Marko tienen claro que Yuki Tsunoda debe ser el segundo piloto de Red Bull a partir del GP de Japón, mientras que Lawson ya ha perdido su oportunidad tras solamente dos Grandes Premios a bordo del RB21. Se avecinan días de tensión en Red Bull mientras el monoplaza, por muchos milagros que pueda hacer Verstappen, sigue sin arrancar.(S).