Las motos más rápidas del mundo son auténticas obras de ingeniería capaces de superar los 300 km/h. Pertenecen a la exclusiva categoría de las hiperdeportivas y, en la mayoría de los casos, están disponibles a través de distribuidores oficiales. Aunque esta selección se concentra en modelos de producción, también existen motocicletas desarrolladas para romper récords que alcanzan velocidades todavía mayores. Ponte el casco y descubre cuáles son las máquinas que dominan el asfalto.
Kawasaki Ninja H2R — 330 km/h
Diseñada exclusivamente para circuito, la Kawasaki Ninja H2R desafía cualquier estándar de rendimiento. Su motor de cuatro cilindros de 998 cm³ se combina con un compresor que eleva la potencia hasta los impresionantes 326 hp.
Además de su mecánica, Kawasaki trabajó a fondo la aerodinámica. Sus alerones de fibra de carbono y los elementos diseñados para optimizar el flujo de aire mantienen la estabilidad incluso a velocidades extremas. El resultado es una auténtica máquina de alto rendimiento que acelera de 0 a 100 km/h en apenas 2.5 segundos.
Suzuki Hayabusa — 299 km/h
La Hayabusa es un nombre legendario y una silueta inconfundible dentro del mundo de las motos. Diseñada para recorrer grandes distancias a velocidades muy elevadas, es reconocida por su excepcional estabilidad.
Es cierto que su diseño comienza a mostrar el paso del tiempo, incluso después de que su tercera generación marcara su regreso al mercado, pero su carrocería permite reducir la resistencia aerodinámica y compensar una potencia relativamente más modesta frente a los estándares actuales.
Ducati Panigale V4 R — 320 km/h
Desarrollada bajo el reglamento del campeonato WorldSBK, la nueva Ducati Panigale V4 R es una motocicleta explosiva, con una impresionante capacidad de subir revoluciones y un sonido inconfundible.
Esta obra maestra italiana también incorpora un sistema electrónico extremadamente sofisticado que optimiza su rendimiento. Su diseño, además de ser espectacular, contribuye a gestionar los flujos de aire y reforzar la estabilidad, especialmente gracias al doble alerón de carbono.
Todavía más extrema y exclusiva, la versión Superleggera llegó incluso a ofrecer una relación peso-potencia difícil de imaginar.
Yamaha YZF-R1M — 298 km/h
La R1M, el modelo insignia tecnológico de Yamaha, toma inspiración directa de MotoGP. Es una hiperdeportiva en la más pura tradición de la marca japonesa, capaz de alcanzar velocidades todavía mayores que la conocida R1.
Equipada con suspensiones electrónicas capaces de adaptarse en tiempo real a las condiciones de conducción, es una auténtica máquina de alto desempeño reservada para motociclistas experimentados que buscan adrenalina pura.
BMW M 1000 RR — 314 km/h
Lanzada en 2009, la S1000RR convirtió a BMW en una de las marcas de referencia en el segmento de las hiperdeportivas. La BMW M 1000 RR es una versión aún más extrema, desarrollada con la competición como referencia.
Destaca especialmente por su relación peso-potencia, que la coloca entre las mejores de su categoría. Además, siguiendo la tendencia de las superbikes actuales, incorpora alerones que mejoran la adherencia, especialmente cuando supera los 300 km/h.
La BMW M 1000 RR se ha ganado por derecho propio un lugar entre las motos más rápidas del mundo. (GQ).