Cuando un fallo cae, lo que se juzga ya no es el delito, sino al sistema que lo produjo.
La Paz, noviembre de 2025
El máximo tribunal de justicia de Bolivia ordenó la liberación inmediata de la ex presidenta interina Jeanine Áñez, tras anular la sentencia de diez años de prisión que pesaba sobre ella. La decisión establece que el proceso que derivó en su condena fue inválido, porque Áñez, en su calidad de ex jefa de Estado, debía haber sido sometida a un juicio de responsabilidades y no a un proceso penal ordinario.
Áñez fue detenida en marzo de 2021 y posteriormente sentenciada por incumplimiento de deberes y por supuestas decisiones contrarias a la Constitución durante su gestión interina, que comenzó en noviembre de 2019 tras la salida de Evo Morales en medio de protestas y acusaciones de fraude electoral. Desde entonces permanecía recluida en un penal de La Paz mientras su defensa denunciaba irregularidades procesales y motivaciones políticas en su encarcelamiento.
El fallo judicial llega en un momento de reacomodo político en Bolivia. Con una correlación de fuerzas distinta en el escenario nacional, el tribunal determinó que la vía utilizada para condenarla no respetó el procedimiento legal requerido para mandatarios y ex mandatarios, lo que invalida la sentencia dictada en su contra. La resolución no implica el cierre de las investigaciones, pero sí obliga a reiniciar cualquier proceso bajo el marco adecuado, lo que en la práctica implica que Áñez quedará en libertad mientras se define un nuevo curso legal.
La decisión del tribunal reaviva el debate sobre la independencia del sistema judicial boliviano y sobre el uso de la justicia como herramienta de presión política. Para sus seguidores, la liberación confirma que el proceso fue diseñado para eliminarla del escenario político. Para sus detractores, el fallo representa una maniobra para reescribir la narrativa de los hechos ocurridos en 2019.
La liberación de Jeanine Áñez reconfigura el tablero político y abre una nueva etapa de interrogantes: ¿la justicia actuó con autonomía, o simplemente cambió el viento del poder?
Detrás de cada dato, hay una intención. Detrás de cada silencio, una estructura.