La inteligencia artificial, el cloud computing y el procesamiento masivo de datos están redefiniendo la economía digital. Detrás de esta transformación hay una infraestructura invisible pero esencial: los data centers, instalaciones cada vez más complejas que se han convertido en el soporte físico de la tecnología contemporánea.
En este contexto, el Grupo ACS se ha consolidado como uno de los actores clave en el desarrollo de este tipo de infraestructuras a escala global, participando en algunos de los proyectos más avanzados del sector.
Proyectos a gran escala para una nueva demanda digital
Uno de los ejemplos más recientes es el data center que Meta está desarrollando en Lebanon, Indiana, en el que Turner Construction Company participa como contratista. Este campus, con una inversión de 10.000 millones de dólares, contará con una superficie de aproximadamente 370.000 metros cuadrados y una capacidad de 1 gigavatio, lo que lo sitúa entre las infraestructuras más relevantes de su categoría.
Este tipo de instalaciones responden a una tendencia clara: el crecimiento exponencial de la demanda de computación de alto rendimiento, impulsada en gran medida por el avance de la inteligencia artificial.
A este proyecto se suma la actividad de CIMIC en Asia-Pacífico, donde, a través de Leighton Asia, el Grupo participa en el desarrollo de un nuevo data center en Johor Bahru, Malasia. Este centro, con capacidad para 57,6 MW, forma parte de un campus tecnológico más amplio y refuerza la presencia del Grupo en una de las regiones con mayor crecimiento en infraestructura digital.
Un motor de crecimiento dentro del Grupo
El impulso de los data centers también se refleja en los resultados del Grupo ACS. En 2025, la compañía alcanzó un beneficio neto de 950 millones de euros, con un crecimiento destacado en áreas vinculadas a infraestructuras de nueva generación.
En particular, Turner registró un fuerte aumento de actividad, impulsado en gran medida por proyectos en sectores como los centros de datos, mientras que CIMIC también consolidó su crecimiento apoyado en este tipo de infraestructuras. El aumento de adjudicaciones y la expansión de la cartera de proyectos reflejan el papel cada vez más relevante de este sector dentro de la estrategia global del Grupo.
Una apuesta estratégica por la infraestructura digital
Este posicionamiento se ha reforzado con la alianza entre el Grupo ACS y Global Infrastructure Partners (GIP), parte de BlackRock, para el desarrollo de una plataforma global de centros de datos.
Esta iniciativa combina la capacidad técnica e industrial de ACS con la experiencia inversora de GIP, con el objetivo de desarrollar y operar infraestructuras a gran escala para hiperescalares y grandes compañías tecnológicas. La plataforma cuenta ya con una cartera inicial de 1,7 GW en desarrollo y aspira a seguir creciendo en los próximos años.
Esta estrategia fue presentada en detalle durante el Data Center Investor Day del Grupo, donde la compañía expuso su hoja de ruta para consolidar su liderazgo en infraestructuras digitales y responder a la creciente demanda global impulsada por la inteligencia artificial y la nube.
Además, el Grupo ha consolidado su posición como uno de los principales constructores de data centers a nivel mundial, con más de 9 GW entregados o en ejecución, y una presencia destacada en Estados Unidos, Europa y Asia-Pacífico.
Hacia una red más distribuida y eficiente
Más allá de los grandes campus, el desarrollo de la infraestructura digital también evoluciona hacia modelos más distribuidos. En este ámbito se sitúa la red YEXIO, cuyo primer data center, construido por HOCHTIEF, ya está en funcionamiento en Alemania.
Este modelo descentralizado permite acercar la capacidad de procesamiento a las regiones donde se necesita, reduciendo la latencia y mejorando la eficiencia de los servicios digitales. Además, facilita el desarrollo de tecnologías como la inteligencia artificial o el Internet de las cosas, que requieren una respuesta rápida y local.
La red YEXIO representa así una nueva generación de infraestructuras digitales, más flexibles y adaptadas a un entorno tecnológico en constante evolución.
De la escala global al desarrollo local
El crecimiento de los data centers también tiene reflejo a nivel local. En España, el Grupo desarrolla a través de Dragados, Turner y ACS Digital & Energy un nuevo data center en Alcalá de Henares (Madrid), ubicado en una de las zonas estratégicas para la infraestructura digital del país.
Con más de seis hectáreas de superficie y una capacidad de 50 MW, este proyecto refuerza el papel del Corredor del Henares como uno de los principales hubs tecnológicos del sur de Europa, gracias a su conectividad y a su acceso a redes de fibra de alta capacidad.
Este tipo de iniciativas contribuyen a posicionar a España dentro del mapa global de infraestructuras digitales, atrayendo inversión y reforzando el ecosistema tecnológico.
Infraestructuras para los grandes actores tecnológicos
En conjunto, estos proyectos reflejan una de las claves del sector: la necesidad de operar a escala global. Las grandes compañías tecnológicas -los llamados hiperescalares- requieren socios capaces de desarrollar infraestructuras complejas en distintos mercados, manteniendo altos estándares de calidad y eficiencia.
En este sentido, la presencia internacional del Grupo ACS y la integración de sus distintas filiales permiten dar respuesta a esta demanda, colaborando con algunos de los mayores hiperescalares del mundo y adaptándose a sus necesidades en distintos mercados y escalas.
El soporte invisible de la economía digital
Más allá de su dimensión técnica, los data centers se han convertido en una de las infraestructuras esenciales de la economía digital. Son el soporte físico que permite el funcionamiento de servicios cotidianos y el desarrollo de tecnologías emergentes.
A medida que crece la necesidad de procesar datos y de operar en entornos digitales cada vez más complejos, estas instalaciones adquieren un papel estratégico. No solo sostienen la innovación tecnológica, sino que también impulsan la competitividad, la innovación y el crecimiento económico a escala global.
En este escenario, la capacidad de diseñar y construir estas infraestructuras será determinante para definir cómo se construye el futuro digital en los próximos años. (M).