Home Opinion¿Justicia o Venganza Popular? La Democracia en Peligro con la Elección de Jueces en México

¿Justicia o Venganza Popular? La Democracia en Peligro con la Elección de Jueces en México

by Mario López Ayala, PhD

¿Qué ocurre cuando el sistema de pesos y contrapesos de una democracia empieza a tambalearse, no por un golpe de Estado, sino por las urnas? México está a punto de cruzar una línea que pocas democracias se han atrevido siquiera a dibujar: la elección directa de sus jueces y magistrados por voto popular. Una decisión que, envuelta en un discurso de justicia y legitimidad ciudadana, esconde una peligrosa semilla de autoritarismo encubierto.

El próximo 1 de junio de 2025, más de 800 cargos del Poder Judicial —incluyendo ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), magistrados del Tribunal Electoral, y jueces de distrito— estarán en manos del electorado. En apariencia, se trata de una iniciativa democrática sin precedentes. En la práctica, puede convertirse en el mayor atentado a la independencia judicial en la historia moderna de México.

El disfraz democrático de la revancha

Desde el discurso presidencial de Andrés Manuel López Obrador, replicado ahora por la administración de Claudia Sheinbaum, se ha instalado la idea de que el Poder Judicial “no representa al pueblo”. La narrativa de un aparato de justicia “corrupto”, “elitista” y “conservador” ha sido el caballo de Troya para justificar una reforma que elimina el pilar esencial de cualquier democracia: la autonomía judicial.

No se trata de negar que el Poder Judicial mexicano necesita una reforma estructural. La impunidad, los vínculos con intereses oscuros, y la falta de rendición de cuentas son problemas reales. Pero convertir a los jueces en candidatos de campaña, con eslóganes, pancartas, redes sociales y, peor aún, posibles padrinos políticos o criminales, es abrir la puerta a la politización más burda de la justicia.

La tragedia de la justicia electoralizada

La justicia no puede ser popular ni populista. El juez no debe gustar ni agradar. Debe ser incómodo, impopular si es necesario, pero justo. Imaginemos por un momento a un juez que, sabiendo que en tres años enfrentará una reelección, evita emitir sentencias impopulares por temor a perder votos. La ley deja de ser norma jurídica para convertirse en un show electoral.

En Estados Unidos, donde algunos jueces son elegidos popularmente, los casos de sesgo político o influencias financieras han sido escandalosos. México, con sus debilidades institucionales, su penetración del crimen organizado y su sistema político clientelar, corre un riesgo infinitamente mayor.

Y este no es un ejercicio paranoico. En estados como Michoacán, Guerrero o Sinaloa, donde los cárteles de la droga tienen control territorial, resulta ingenuo pensar que no intentarán influir en elecciones judiciales, financiando candidaturas o amenazando a los contendientes.

¿Y si el narco postula candidatos?

El Poder Judicial es el único poder que, hasta ahora, ha mantenido cierta resistencia institucional frente a la presión del Ejecutivo. En una república sana, los jueces no deben su nombramiento a la voluntad popular, sino a un sistema técnico de méritos, evaluación y trayectoria. Romper ese equilibrio significa abrir las puertas a que el crimen organizado encuentre un camino directo al corazón de la legalidad.

La complejidad operativa y el silencio de las élites

El Instituto Nacional Electoral (INE) ha advertido sobre las enormes dificultades logísticas que implica organizar una elección simultánea de jueces, magistrados, legisladores y presidente. Se necesitarán millones de boletas adicionales, capacitación especializada y campañas informativas sobre perfiles judiciales. Todo ello en medio de una sociedad polarizada, cansada y con altos niveles de abstencionismo.

Y mientras tanto, un silencio cómodo inunda las universidades, los medios tradicionales, las cámaras empresariales. Una reforma de este calado debería estar en el centro del debate nacional. Pero la estrategia ha sido clara: introducirla en medio del ruido electoral, camuflada entre promesas, mientras se aplaude “el derecho del pueblo a decidir”.

El espejo roto de América Latina

México no está solo en esta deriva. En Venezuela, Hugo Chávez comenzó también con reformas judiciales en nombre del pueblo. En Nicaragua, Daniel Ortega acabó con los contrapesos institucionales para perpetuar su poder. En El Salvador, el gobierno de Nayib Bukele ha reemplazado a jueces incómodos bajo el pretexto de “depuración”. El patrón se repite: se invoca al pueblo para desarmar la república. Se usa el voto para legitimar la concentración de poder.

A manera de epílogo: la última frontera

La justicia es el último muro entre la legalidad y el abuso del poder. Cuando ese muro cae, lo que sigue no es una democracia más participativa, sino una democracia sin frenos. El resultado no será un México más justo, sino uno más vulnerable a los intereses del poder político y del crimen organizado.

Democratizar la justicia no es convertirla en un concurso de simpatía. Es fortalecer sus instituciones, garantizar su autonomía, protegerla de presiones externas. Pero esta reforma, presentada como una victoria del pueblo, podría ser el punto de quiebre que fracture la legitimidad institucional que con tanto esfuerzo ha costado construir.

Quien controla la justicia, controla el futuro. Y si ese control se obtiene por votos manipulados o por campañas financiadas desde las sombras, entonces la república no habrá evolucionado: habrá caído.

Referencias

AP News. (2025, mayo 10). Mexicans will elect a new judiciary June 1. A look at some of the candidateshttps://apnews.com/article/dfce3a835575cff01980d42fc194e372

El País. (2024, diciembre 10). Norma Piña lanza su crítica más dura a los gobiernos de Morena: “Se nos llamó traidores por no ser parte del proyecto político dominante”https://elpais.com/mexico/2024-12-10/norma-pina-lanza-su-critica-mas-dura-a-los-gobiernos-de-morena-se-nos-llamo-traidores-por-no-ser-parte-del-proyecto-politico-dominante.html

El País. (2025, mayo 12). Janine Otálora: “No estoy convencida de que una elección por voto popular permita sanear el Poder Judicial”https://elpais.com/mexico/2025-05-12/janine-otalora-magistrada-del-tribunal-electoral-no-estoy-convencida-de-que-una-eleccion-por-voto-popular-permita-sanear-el-poder-judicial.html

El País. (2025, mayo 15). Todos quieren vigilar las elecciones más inciertas de la historia de Méxicohttps://elpais.com/mexico/2025-05-15/todos-quieren-vigilar-las-elecciones-mas-inciertas-de-la-historia-en-mexico.html

Wikipedia. (2025). 2024 Mexican judicial reformhttps://en.wikipedia.org/wiki/2024_Mexican_judicial_reform

WOLA. (2024). Reforma judicial en México: Un retroceso para los derechos humanoshttps://www.wola.org/es/analysis/reforma-judicial-en-mexico-un-retroceso-para-los-derechos-humanos/

SCJN. (2024). Análisis de la iniciativa de reforma. Problemas asociadoshttps://www.sitios.scjn.gob.mx/cec/sites/default/files/page/files/2024-06/Ana%CC%81lisis%20de%20la%20iniciativa%20de%20reforma.%20Problemas%20asociados_final.pdf

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