El brote de hantavirus detectado entre los pasajeros del crucero Hondius continúa generando preocupación a nivel internacional. Esto luego de que la OMS confirmara ocho casos de contagios, tres de ellos derivados en muertes, lo que ha obligado a la Organización Mundial de la Salud a tomar medidas de emergencia no sólo para tratar a los pasajeros que continúan a bordo, sino para dar seguimiento a personas que viajaron en el barco y que han tenido contacto con más personas.
Esta semana, equipo médico realizó en Cape Verde la evacuación de tres pacientes del crucero presuntamente contagiados con el virus, entre ellos se encuentra un médico británico que atendió a los pasajeros que presentaron síntomas luego de que la embarcación saliera de la Patagonia en Argentina. Junto a especialistas de la salud y en coordinación con la OMS, fueron trasladados hacia Países Bajos, en donde recibirán atención médica precisa. Mientras tanto, el barco se dirige hacia las Islas Canarias con los pasajeros restantes, quienes continúan bajo estricta observación al mismo tiempo que el navío es desinfectado.
Fue el 20 de marzo cuando el crucero zarpó de Tierra del Fuego, Argentina, con 88 pasajeros y 56 tripulantes. Luego de cumplir un itinerario con paradas en la zona antártica y Ushuaia, en donde descendieron algunos pasajeros; continuó su viaje hacia Cabo Verde a través del Atlántico Sur. A principios de abril, un hombre neerlandés de 70 años presentó los primeros síntomas: dolor de cabeza, fiebre, diarrea y dolor abdominal; los cuales se complicaron hasta el 11 de abril, cuando falleció a bordo.
Dos semanas después, su esposa descendió en la isla Santa Elena junto al cadáver, pero ella ya presentaba algunos síntomas similares mientras iniciaba los trámites de repatriación del cuerpo de su marido. Además del matrimonio, 23 personas más dieron por concluido su recorrido en el barco, con planes de partir hacia su país de origen. Al lado del cuerpo de su esposo, la mujer holandesa viajó hasta Sudáfrica, pero su condición empeoraba, un día después de aterrizar, fallece en un hospital local.
El caso se sumó al de otro pasajero que acudió con el médico con síntomas similares, y el 26 de abril es hospitalizado en Sudáfrica en donde aún se encuentra bajo observación médica. Dos días después otra mujer presentó síntomas y el 2 de mayo se reportó su muerte. Es para entonces que las pruebas de laboratorio en Sudáfrica dan positivo a hantavirus, información que en pocas horas trasciende y que ha puesto en alerta a la población mundial, en especial luego de la experiencia vivida en 2020 con el COVID-19, que paralizó al mundo por un par de años con incontables muertes a nivel internacional. (H).