Las faldas largas, cuyo ruedo sobrepasa con gran elegancia las rodillas, han empezado a introducirse en el armario primaveral con una creciente resiliencia. Esto se debe, en parte, a la incertidumbre del entretiempo, época en la que siempre surge la pregunta: ¿habrá aire o calor? Es en este vaivén de confusión que esta prenda triunfa como un imprescindible, su reinado comienza en marzo y continuará hasta adentrarse en los meses de verano.
Falda blanca larga con zapatos de suela tejida

En las pasarelas, esta tendencia se tradujo en faldas con caída relajada en color blanco, junto a zapatos con cordones y suela entrelazada de yute. La propuesta con la que Ralph Lauren opto desplegar su visión sobre la elegancia primaveral, en donde la sofisticación y la casualidad se fusionan. Al look final se le suman prendas formales como un chaleco y un saco de lino, para revelar un estilismo preciso, sencillo y refinado.
Falda con caída plisada y alpargatas de plataforma

Lo mejor de las faldas largas es su sorprendente habilidad para lucir espectacular con todo tipo de calzado, lo que las convierte en una prenda fácil de combinar y que, en realidad, no requiere de mucho esfuerzo para destacar. Así, una falda con caída en cascada junto a una simple blusa sin mangas son suficiente para completar un look con notas dramáticas. Y como estamos en primavera, el calzado de yute con correas ajustables será la opción ideal para resolver con estilo.
Con cortes asimétricos y alpargatas peep-toe

Otra idea sobre como llevar esta tendencia es apostar por los básicos elevados. ¿Qué quiere decir esto? Hacer de los detalles la clave del éxito. Así, una falda beige se transforma en una prenda espectacular, todo gracias a los cortes asimétricos y volantes añadidos. Lo mismo ocurre con las sandalias de plataforma de yute, que, en lugar de lazos atados al tobillo, incorporan una puntera peep-toe y un ajuste de hebilla, afinando la distinción. Al combinarlas, lo único que puede resultar es un estilismo con un impacto rotundo.
Alpargatas verdes con falda plisada

Las faldas con plisados, relieves y caídas voluminosas de inspiración boho exploran el concepto de versatilidad durante los meses de calor. Estas prendas se convierten en piezas de uso sin limitaciones, consolidando su estatus como un básico en el guardarropa de la mujer contemporánea. Al tratarse de un elemento clave, a partir de marzo es ideal combinarlas con un calzado de altura que aporte el mismo nivel de frescura y cuyos colores armonicen con la paleta terrosa, la cual se propone reemplazar con gran éxito a los clásicos negro y blanco. (V).