Ciudad de Buenos Aires, julio de 2025
La Fundación Andreani presenta tres exposiciones que entrelazan innovación, corporalidad y ecología, marcando una relectura profunda del vínculo entre lo humano y material.
En una jornada cálida de principios de julio, la Fundación Andreani reabrió sus puertas en La Boca, demostrando que el cruce entre arte, ciencia y tecnología puede convertirse en un catalizador para repensar la sensibilidad colectiva. Con entrada libre y gratuita, este 5 de julio se inauguró una programación que trasciende los límites de la galería: se trata de un recorrido por la experimentación y el asombro, anclado en la hibridación entre lo biológico, lo artificial y lo emocional.
El ciclo Desafíos V explora la transformación de los límites entre lo humano y lo no humano a través de instalaciones de Angel Salazar, Julieta Tarraubella y Lena Becerra
La propuesta central comprende tres exhibiciones simultáneas: la instalación del brasileño Guto Nóbrega, la inmersión sensorial de la argentina Natalia Forcada, y la quinta edición de “Desafíos V”, un programa curatorial emergente con obras que desafían la dualidad humano/no humano. Esta conjunción constituye un viaje hacia la corporalidad, la cooperación inter-especies y la materia en tensión.
Guto Nóbrega explora la vivencia sensorial del entorno a través de la robótica vegetal. En una intersección inédita entre electrónicas sensibles y botánica, el visitante observa cómo una instalación responde al ambiente físico y al cauce contaminado del Riachuelo, un río cargado de historia socioambiental. Con obras como “Respiración” y “Cuenca”, la propuesta plantea una ecología íntima, que fusiona vida y algoritmo, planta y circuito.
Natalia Forcada regresa, tras su reconocimiento en el Premio Andreani, con Fantasmática, una instalación multisensorial donde el público interactúa con materiales orgánicos y artificiales. A través del tacto, el sonido y el olor, la obra explora vínculos entre especies, cuestionando los límites categóricos entre lo natural y lo fabricado. La curadora Agustina Rinaldi facilitó el diálogo entre sentidos, naturaleza y tecnología en este contexto.
“Desafíos V” reúne a Angel Salazar, Julieta Tarraubella y Lena Becerra bajo la órbita del proyecto curado por Rinaldi. En “El problema de los tres cuerpos”, reflexionan desde lo corporal y cósmico: las obras exponen fuerzas materiales en colisión, poniendo en escena un universo que puede pensarse como un organismo fragmentado pero coherente. Este enfoque resonante con nociones poshumanistas reubica al cuerpo en un entramado cósmico y sensorial.
A nivel internacional, esta fusión de arte, ciencia y tecnología se alinea con los programas curatoriales de instituciones como Ars Electronica (Austria) o el MIT Media Lab (EE.UU.), que desde hace años investigan las interacciones entre lo físico, lo virtual y lo sensorial. Estas propuestas abren espacios para la crítica, pero también para la contemplación estética profunda sobre nuestra relación con la máquina, el entorno y la otredad biológica.
Las exposiciones de Fundación Andreani abren un diálogo entre naturaleza, tecnología y nuevas formas de tejido social
La Fundación Andreani, al igual que estas instituciones globales, ofrece un laboratorio de sensibilidad que sitúa a Buenos Aires en el mapa latinoamericano de la innovación artística. En tiempos marcados por la disociación digital, el arte como mediador entre cuerpo y conciencia reaparece como un vehículo urgente para recuperar lo común desde lo sensorial.
Esta pieza fue desarrollada por el equipo editorial de Phoenix24 con base en fuentes confiables, datos públicos y análisis riguroso, en coherencia con el contexto global vigente.
This piece was developed by the Phoenix24 editorial team using reliable sources, public data, and rigorous analysis in alignment with the current global context.