Con la victoria de Donald Trump para regresar a la presidencia de Estados Unidos en 2025 se tiene un escenario de varias implicaciones negativas para muchos estados de México, afectando su estabilidad económica y financiera.
De acuerdo con la agencia calificadora Fitch Ratings, se trata de aquellos estados con economías fuertemente vinculadas al comercio, la inversión y las remesas provenientes de Estados Unidos.
En comercio, la calificadora anticipa que la revisión del T-MEC puede aumentar las barreras comerciales, impactando a Baja California, Coahuila, Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas, los cuales exportan más a Estados Unidos.
“Un aumento en los aranceles y políticas de importación más estrictas podrían reducir la competitividad de los productos mexicanos en el mercado estadounidense, disminuiría los ingresos fiscales derivados de la actividad económica y afectaría la recaudación del impuesto sobre la nómina”, explica Fitch.
En lo que respecta a las remesas, destaca que son una fuente primordial de ingresos para Chiapas , Guerrero, Michoacán, Oaxaca y Zacatecas; en este tema, las políticas de inmigración más estrictas de Trump pueden reducir el flujo de remesas, afectando el consumo interno, calidad de vida de las familias y la estabilidad financiera de estas regiones.
Lo anterior tendría un impacto en la capacidad fiscal de los estados, aumentando el gasto social debido al incremento en la demanda de servicios públicos y programas sociales como resultado de una mayor deportación de migrantes mexicanos y de asentamientos nuevos debido a una contención mayor del flujo de migrantes provenientes de Centroamérica y otras regiones. (E).