El cardio ayuda a aumentar la resistencia, a proteger la salud del corazón y quemar calorías, entre otras cosas, mientras que el entrenamiento de fuerza con pesas es sumamente importante para tener músculos y huesos fuertes, y para prevenir la pérdida de masa muscular que sucede con el paso de los años.
Los dos tipos de ejercicio son importantes para tener una vida larga, saludable y de calidad, pero, ¿se deben hacer por separado, en días distintos, o es buena idea hacerlos al mismo tiempo y así agregar más entrenamientos a la semana?
El orden de los ejercicios, y los que decides hacer juntos, sí puede afectar tus resultados, porque puede afectar tu desempeño y tu rendimiento (por eso los expertos dicen que siempre hay que tener un plan de entrenamiento y una meta clara antes de empezar).
¿Es malo hacerlos el cardio y las pesas juntos el mismo día?
Es tentador querer hacer cardio y pesas el mismo día para poder meter más sesiones de entrenamiento en la semana, para cumplir con el tiempo mínimo recomendado y para tener una mayor quema de calorías y un mayor trabajo, pero eso no necesariamente es lo ideal.
“Un estudio reciente, cuyo objetivo era determinar si la cantidad de recuperación entre un entrenamiento de fuerza y uno aeróbico influía en la respuesta al programa de entrenamiento, concluyó que los entrenadores físicos deberían evitar programar dos cualidades contradictorias (como correr y levantar pesas, o nadar y levantar pesas) con un período de recuperación de menos de seis horas entre ellas si el objetivo es obtener respuestas adaptativas completas a cada entrenamiento”, escribió Brock Armstrong, conocido como Get-Fit Guy, en Scientific American.
Si quieres ganar fuerza, entonces no es recomendable hacer el cardio y las pesas en la misma sesión de entrenamiento (o si haces uno menos de 6 horas antes del otro), ya que esto afecta tu nivel de energía y reduce el desempeño que vas a tener en el ejercicio que hagas en segundo lugar.
Además, como dice Armstrong, no tener un periodo de recuperación entre los dos ejercicios no es lo más óptimo para que puedas notar mejoras en tu fuerza o en tu masa muscular. Entonces, lo ideal, sería alternar entrenamiento de cardio y entrenamiento de pesas en diferentes días, así puedes dedicarle el tiempo suficiente a cada entrenamiento, pero sin sacrificar los tiempos de descanso para los músculos.
No quiere decir que tengas que hacer solo uno de estos entrenamientos y eliminar el otro por completo (un trote suave de 10 minutos puede ser un buen calentamiento para el día de pesas, por ejemplo), simplemente debes ser inteligente a la hora de planear tus sesiones y ordenar tus ejercicios. Como dice GoodRX:
- Si tu meta es aumentar la resistencia, el cardio va antes de las pesas.
- Si tu meta es ganar fuerza muscular, levantar pesas va antes del cardio.
- Si tu meta es mejorar tu condición física general, puedes hacer cardio o levantar pesas en cualquier orden.
- Si tu meta es bajar de peso, el entrenamiento de fuerza va antes del cardio.
Lo que hay que considerar (además de que hay que cuidar la forma, el peso y la cantidad de repeticiones que se van a realizar) es que, si quieres hacer los dos ejercicios juntos, el que hagas primero siempre va a consumir la mayor cantidad de energía, y eso conduce a que te sientas más cansado y a que tengas un rendimiento más bajo en tu segundo bloque de ejercicio. (GQ).