La épica se vuelve íntima, el héroe marginado toma la voz, y la guerra revela otros ecos posibles.
Buenos Aires, agosto de 2025. Llega a la cartelera teatral porteña En mitad de tanto fuego, una obra que reescribe la épica clásica desde la urgencia del deseo. Escrita por el dramaturgo español Alberto Conejero y dirigida en su versión local por Alejandro Tantanián, la pieza se estrena este viernes en Dumont 4040, en el barrio de Chacarita, con Victorio D’Alessandro como protagonista. La historia devuelve el protagonismo a Patroclo, a quien Camus llamó “el más amado por Aquiles”, y lo libera del canon para convertirlo en voz propia, carne y contemplación en medio del estrépito bélico.
La dramaturgia evoca con despliegue literario referencias que van de Safo a Pedro Lemebel, de Luis Cernuda a Anne Carson. Allí donde habitualmente domina el soldado, esta versión celebra al amante insaciable, al “raro” contra los himnos heroicos. La guerra da paso a la carne que ama, al discurso subterráneo del deseo y a una alegría desesperada que desterritorializa a los héroes del canon. Desde su monólogo, Patroclo proclama que no está allí para ser el “más querido entre los soldados”, sino para hablar alto y claro: “Esta es la historia de mi carne, allí donde coincidieron la muerte y el amor”. Y su enunciado final deja una marca imborrable: “No hay monstruo más horrible que un héroe”.
“En mitad de tanto fuego” reinterpreta la guerra de Troya desde una perspectiva queer
La obra surge como una urgencia estética y política. No celebra la épica, la desafía. No reproduce la guerra, la interpela desde la vulnerabilidad. Y no se limita al texto: es una propuesta estética disidente, manifestación en campo escénico de formas de vida que no caben en lo normativo, que visibilizan lo marginal.
La recepción en el circuito cultural ha subrayado lo necesario de este gesto teatral. En un contexto donde el teatro logra espacios para representarternidades no normativas, En mitad de tanto fuego encuentra una vía para afirmar que la tradición no se refuta desde afuera, sino desde adentro. Quien se anima a sentir, a nombrar el deseo, expande el universo escénico.
Este reestreno no es solo un estreno: es un acto de presencia, donde lo clásico se vuelve contemporáneo, lo guerrero se redefine y lo íntimo se vuelve colectivo. En la voz de Patroclo, se escucha, también, la posibilidad de otra épica, una que no se sostiene sobre la perfección del heroísmo, sino sobre la honestidad del cuerpo que ama en guerras invisibles.
Phoenix24: cada silencio habla.
Phoenix24: every silence speaks.