Duplantis e Ingebrigtsen, los grandes impulsores del herido atletismo europeo

El atletismo europeo vive uno de los peores momentos de su historiacomo se ha vuelto a demostrar en los Juegos Olímpicos de París, donde los atletas nacidos en el Viejo Continente tan solo lograron nueve de las 47 medallas de oro que se repartieron.

Por poner un ejemplo, Europa logró 20 de los 43 oros posibles en Barcelona 92′ (entre ellos los españoles Fermín Cacho en 1.500 metrosy Dani Plaza en 20 km marcha) y hace 20 años en Atenas’04 fueron 15 de 47 más el del luso Nelson Évora, nacido en Costa de Marfil.

Las victorias totalmente europeas en París 2024 (sin que nadie se ofenda) las lograron los noruegos Jakob Ingebrigtsen (5.000) y Markus Rooth (decatlón), Miltiadis Tentoglou (longitud) en categoría masculina más Keely Hodgkinson en 800, Yaroslava Mahuchikh en altura, Yemisi Ogunleye (peso), Nafissathou Thiam (heptatlón), el relevo mixto español de marcha (Álvaro Martín y María Pérez) y el 4×400 neerlandés con Eugene Omalla, Lieke Klaver, Isayah Klein Ikkink y la ‘diosa’ Femke Bol.

Además, el oro español de Jordan Díaz en triple llegó desde Cuba, el de Países Bajos con Sifan Hassan en la maratón fue importado de Etiopía y, siendo rigurosos, Armand Duplantis (pértiga) vino al mundo el Lafayette (Louisiana, Estados Unidos).

Dos de las cuatro grandes estrellas autóctonas vienen de sufrir dolorosas derrotas en los Juegos de París 2024. El noruego Karsten Warholm fue subcampeón en 400 metros vallas tras sucumbir claramente ante el estadounidense Rai Benjamin. Peor le fue a Femke Bol en los 400 metros vallas con una sonora derrota contra la también estadounidense Sydney McLaughlin (fue bronce), aunque maravilló en el citado relevo margo mixto con una remontada sensacional hacia el oro y también ganó el bronce en 4×400 femenino.

Se quedan solos los otros dos iconos, Jakob Ingebrigtsen pese a su cuarta plaza en los 1.500 metros (se llevó el oro en 5.000 metros en el Stade de France) y Armand Duplantis con un nuevo título en salto con pértiga y un récord mundial que se ha quedado anticuado.

El sueco es sin duda el más mediático por su mayor exposición al quedarse compitiendo siempre en solitario, por su carácter positivo y por su cercanía con los rivales, nada que ver con el carácter altivo y los desplantes de ‘sobrado’ que suele tener el noruego. Sin ir más lejos, su negativa a estrechar la mano del hispanomarroquí Mohamed Katir tras ganar el oro en los Mundiales de Budapest por escasas centésimas.

‘Mondo’ sigue sin perder una gran competición desde que cedió ante su amigo estadounidense Sam Kendricks en el Mundial de Doha’19. Desde entonces, dos oros olímpicos, cuatro mundiales (dos al aire libre y dos bajo techo), tres europeos al aire libre y uno indoor). Tan solo le falta el oro bajo techo en el Europeo de Estambul, cita a la que renunció.

El sueco de adopción fue uno de los grandes protagonistas de los Juegos de París por su victoria con récord mundial incluido. Duplantis saltó con un cierto margen los 6,24 metros a la tercera y justo dos semanas después el hijo de un pertiguista estadounidense y de una heptatleta sueca aprovechó la reunión de Silesia de la Diamond para elevar su plusmarca un centímetro más, hasta 6,26.

Por su parte, Ingebrigtsen ha vuelto a demostrar su carácter competitivo tras la enorme decepción que sufrió al hundirse en la recta y terminar cuarto en los 1.500 de los Juegos de París. Días después reinó en 5.000 metros y el domingo en Silesia logró un registro histórico en 3.000metros.

El efímero keniano Daniel Komen maravilló en 1996 al parar el crono en unos asombrosos 7:20.67 en las siete vueltas y media a un ritmo imposible de 2:40 el mil. Pues bien, el escandinavo destrozó esa marca por un segundo cada mil con 7:17.55 a una media de 2:39. Era el récord universal individual más antiguo en cuanto a carreras (ahora son los magistrales 3:26.009 que tiene el marroquí Hicham El Guerrouj en 1.500 desde el 14 de julio de 1998 en la Golden Gala de Roma).(S).

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