De pasante de Zuckerberg a estratega global: el ascenso desconocido del CEO de TikTok

Shou Zi Chew transformó un inicio discreto en Silicon Valley en una de las carreras más influyentes del mundo tecnológico contemporáneo.

Londres, septiembre de 2025. En la superficie, TikTok es sinónimo de entretenimiento masivo, bailes virales y cultura digital acelerada. Pero detrás de la plataforma más influyente de la última década se encuentra una historia poco conocida: la de Shou Zi Chew, un economista singapurense que comenzó su trayectoria profesional en el corazón de Facebook como pasante y terminó liderando el proyecto que hoy disputa el dominio de las redes sociales a gigantes como Meta, Google y YouTube. Su recorrido es más que un simple ascenso corporativo: representa una transformación personal y estratégica que explica en parte por qué TikTok ha sabido adaptarse con tanta rapidez a la lógica del mundo digital global.

Nacido en Singapur en 1983, Chew creció en un contexto familiar alejado de la industria tecnológica. Su padre era constructor y su madre contadora, y desde temprano se le inculcó la idea de que el trabajo duro y la educación eran la clave para trascender. Cursó estudios de Economía en el University College de Londres, donde desarrolló un temprano interés por las finanzas y la tecnología. Posteriormente ingresó a la prestigiosa Harvard Business School, un paso que marcaría el punto de inflexión de su carrera.

Shou Zi Chew, actual CEO de TikTok, inició su carrera tecnológica hace más de una década como pasante en Facebook junto a Mark Zuckerberg. REUTERS/Evelyn Hockstein

Durante el verano de su MBA, Chew consiguió una pasantía en Facebook, entonces una empresa joven que apenas comenzaba a expandirse más allá de los campus universitarios. Trabajó directamente con equipos vinculados al crecimiento global de la plataforma y, según ha relatado en varias entrevistas, esa experiencia fue decisiva: fue allí donde entendió el valor de los datos, la importancia del diseño algorítmico en el comportamiento del usuario y el potencial económico de las redes sociales. “No imaginaba el poder que una compañía digital podía tener sobre la interacción humana hasta que lo vi desde adentro”, recordaría años después.

Al finalizar sus estudios, Chew se incorporó al mundo de las finanzas, trabajando en Goldman Sachs y posteriormente en la firma de inversión DST Global, con sede en Londres, Singapur y Hong Kong. En este rol participó en rondas de financiación para empresas tecnológicas emergentes, incluidas Alibaba y JD.com, y perfeccionó una visión estratégica sobre cómo escalan las plataformas digitales y cómo se monetizan los ecosistemas en línea. Esta etapa le permitió construir una red global de contactos que más tarde resultaría crucial para su trayectoria.

En 2015, dio un paso significativo al incorporarse a Xiaomi, el gigante tecnológico chino especializado en dispositivos móviles. Allí asumió el cargo de director financiero y jugó un papel central en la salida a bolsa de la compañía en 2018, uno de los mayores debuts bursátiles del sector tecnológico asiático. Bajo su gestión, Xiaomi amplió su presencia global y diversificó su modelo de negocio, lo que consolidó la reputación de Chew como un estratega con visión de largo plazo.

El verdadero salto llegó en 2021, cuando ByteDance —la empresa matriz de TikTok— lo incorporó primero como director financiero y luego como director ejecutivo global. En ese cargo, Chew asumió la responsabilidad de liderar la expansión internacional de la plataforma en un contexto político extremadamente complejo. La aplicación enfrentaba presiones regulatorias en Estados Unidos y Europa, preocupaciones por la privacidad de los datos, tensiones geopolíticas entre Washington y Pekín y el desafío de sostener el crecimiento en un mercado cada vez más competitivo.

Después de su paso inicial por California, Chew continuó su carrera tecnológica en ciudades como Londres, Singapur y Hong Kong, antes de instalarse en Pekín. REUTERS/Kevin Lamarque/Pool

A pesar de ese entorno hostil, su liderazgo se ha caracterizado por decisiones estratégicas audaces. Bajo su dirección, TikTok fortaleció sus mecanismos de transparencia, invirtió en centros de datos en Europa y América del Norte, lanzó TikTok Shop para diversificar sus ingresos y estableció alianzas con empresas de música, entretenimiento y comercio electrónico. Estas acciones consolidaron a la plataforma como un ecosistema multifuncional que trasciende el entretenimiento para convertirse en un espacio comercial y cultural global.

Uno de los elementos que más destacan los analistas es su estilo de gestión: discreto, pragmático y enfocado en los resultados. Chew evita declaraciones provocadoras y ha buscado constantemente construir puentes con gobiernos y organismos reguladores. Al mismo tiempo, ha impulsado un modelo de innovación descentralizada dentro de ByteDance, fomentando que los equipos de desarrollo en distintas regiones experimenten con nuevas funciones sin esperar aprobación centralizada. Esa agilidad organizacional ha sido clave para mantener a TikTok a la vanguardia de la competencia.

Su trayectoria también refleja una evolución generacional en el liderazgo tecnológico. A diferencia de figuras como Mark Zuckerberg o Elon Musk, que construyeron imperios desde cero, Chew representa a una nueva clase de ejecutivos que ascienden a través de experiencia acumulada en diferentes empresas, sectores y culturas. Su paso por Facebook, Goldman Sachs, Xiaomi y ahora TikTok le ha proporcionado una visión híbrida que combina conocimiento financiero, comprensión cultural y dominio del entorno digital.

Hoy, Shou Zi Chew se encuentra en el centro de debates cruciales sobre el futuro de la tecnología global. En Washington y Bruselas, legisladores discuten cómo regular la influencia de TikTok en el discurso público. En Silicon Valley, empresas rivales analizan su modelo algorítmico para replicar sus niveles de retención. Y en Pekín, su figura es observada como símbolo de la capacidad de Asia para liderar la innovación tecnológica.

El camino que comenzó con una pasantía en Facebook culminó en la dirección de una de las plataformas más disruptivas del siglo XXI. Su historia no es solo la de un ascenso profesional, sino la de una visión estratégica que supo anticipar los cambios en la economía digital global. De aprendiz en la red social de Zuckerberg a arquitecto del presente mediático, Shou Zi Chew encarna la nueva era del liderazgo tecnológico: global, adaptable y profundamente consciente del poder de la información.

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