DakhaBrakha llega por primera vez a Argentina con etno-caos, ritual visual y sonora

El cuarteto ucraniano fusiona tradición, irreverencia escénica y globalización musical en una cita irrepetible que redibuja fronteras culturales.

Buenos Aires, Argentina — Septiembre 2025

Este domingo 21 de septiembre a las 19:00, la Usina del Arte se transformará en epicentro cultural con la primera presentación en Argentina del grupo ucraniano DakhaBrakha, célebre por su estilo denominado “ethno chaos”, mezcla polifónica de folk ucraniano con matices punk, teatralidad escénica y sonidos de distintos rincones del mundo. Liderado por Nina Harantska, junto a Iryna Kovalenko, Olena Tsybulska y Marko, el conjunto surgió en Kiev en 2004 como un experimento artístico vinculado al Centro DAKh de Arte Contemporáneo, con Vladyslav Troitskyi como alma teatral del proyecto; su propuesta escénica combina participación visual, puesta en escena teatral y diálogo directo con el público, lo que potencia su registro no solo auditivo sino performativo.

El grupo ucraniano DakhaBrakha se presenta este domingo en La Usina del Arte de Buenos Aires, con su innovador estilo “ethno chaos”

El evento, organizado por el Instituto Ucraniano con apoyo diplomático de las embajadas de Ucrania en Argentina y de Argentina en Ucrania, contará con la participación especial del chamamecero Chango Spasiuk, artista argentino que ya había sido invitado y reconocido por DakhaBrakha tras un encuentro en Kiev y que aporta un puente simbólico entre lo local y lo global. Spasiuk aportará su sensibilidad folklórica, mientras la banda ucraniana desplegará proyecciones, vestuario tradicional reinterpretado y una dramatización sonora que demanda más que escuchar, exige sentirse parte de una ceremonia colectiva.

La reputación internacional del grupo precede esta gira argentina: son más de veinte años de trayectoria, múltiples reconocimientos por su originalidad, y una audiencia que los sigue en festivales en Asia, Europa y América, donde su música ha sido aclamada no solo por la belleza de sus armonías, sino por la contundencia cultural al cuestionar identidades fijas, al jugar con lo ancestral como materia viva, al subvertir los silencios históricos con voz contemporánea. “Toma y da”, según su nombre en eslavo antiguo, define ese intercambio que rompe expectativas: se apropian de lo propio, lo revisitan, lo expanden.

Chango Spasiuk, referente del chamamé argentino, participará como artista invitado

El show en Buenos Aires no solo es un concierto: es una invitación a participar en un ritual de comunión cultural, donde la escena se convierte en espacio para el encuentro del folk con lo experimental, de la tradición con la innovación sonora, del lenguaje local con influencias globales. Escuchar canciones en ucraniano, sonidos de percusión, guitarras, voces que se entrelazan en contrapunto no solo entretiene, también emociona, interroga, reivindica memoria y resistencia.

Desde su surgimiento, DakhaBrakha ha convertido los escenarios en territorios políticos sutiles: su música originalmente se vio como disidencia cultural en Ucrania, expresión de comunidades rurales y urbanas frente al centralismo, frente a la homogeneización cultural. En contextos de guerra, desplazamiento y reconstrucción identitaria, su arte cobra aún más fuerza. Cada presentación funciona como acto de afirmación cultural, afirmación de que la identidad no se cristaliza sino se mueve, se transforma.

La llegada del grupo a Argentina se inscribe en un momento de alto interés global por las músicas no dominantes, por los sonidos periféricos que proponen alternativas estéticas y visiones del mundo distintas a las que impone la globalización homogénea. En Buenos Aires, ciudad de multitudes culturales y de tradición folklórica rica, la mixtura con Chango Spasiuk promete enriquecer la experiencia, darla más matices, cruzar sonidos, sensibilidades.

Queda por verse cómo será recibida esta propuesta inusual, qué espacio le darán los públicos habituales de música popular, festivales de raíz, audiencias de música alternativa. La teatralidad puede chocar, la irreverencia puede provocar; pero esa tensión es precisamente el motor creativo que impulsa a DakhaBrakha y que convierte su música en pregunta sonora, en desafío estético, en experiencia vivencial.

Detrás de cada dato, hay una intención. Detrás de cada silencio, una estructura.
Behind every data point, there’s an intention. Behind every silence, a structure.

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