Con competencia local fuerte y precios agresivos, los surcoreanos pagan menos por un modelo idéntico que incluso en EE. UU.
Seúl, Corea del Sur — Septiembre 2025
Un informe reciente ubica a Corea del Sur como el país donde resulta más económico adquirir un iPhone 16 Pro de 128 GB; su precio ronda los 907 euros (alrededor de 1.063 dólares), situándose por debajo del costo en Estados Unidos, donde asciende a unos 921 euros (1.079 dólares). La explicación tras esta diferencia se encuentra en la estrategia de precios de Apple en un mercado dominado por Samsung, cuya competencia obliga al primero a ajustar su margen para seguir siendo competitivo.
Este ajuste se potencia porque los impuestos locales son relativamente bajos, lo que se suma a una demanda alta y constante, infraestructura comercial extensa, y políticas aduaneras que favorecen los dispositivos electrónicos. En contraste, en muchas naciones europeas el precio final se encarece por impuestos al valor agregado que superan el 20 %, tarifas de importación y aranceles internos que empujan los precios al alza.
El segundo lugar de la lista lo ocupa Estados Unidos, seguido por Australia. Aunque en EE. UU. los precios son más accesibles que en muchas partes del mundo, no logran igualar el nivel ofrecido en Corea del Sur para ese modelo específico. Factores como los impuestos estatales bajos y la escala de mercado contribuyen a ello, pero los gravámenes y tarifas varían considerablemente entre estados, lo que puede elevar el costo cuatro o cinco puntos porcentuales dependiendo de la ubicación.
El estudio también destaca que los costos de distribución, el tipo de cambio, y las políticas de garantía alteran los precios finales en cada región. Apple, por ejemplo, puede absorber ciertos costos o asumir menores márgenes en mercados estratégicos, mientras que en otros países ese margen lo absorbe el consumidor final.
Para los usuarios globales esta diferencia puede representar cientos de dólares de ahorro, que en algunos casos justifican viajes, importaciones paralelas o compras en mercados cercanos con mejores condiciones de precio. No obstante, los expertos advierten que esas prácticas pueden conllevar riesgos de garantía, impuestos de importación inesperados o costes adicionales por transporte.
El fenómeno revela que aunque Apple es una marca global, su estrategia de precios no lo es exactamente: varía según rivalidad local, regulaciones fiscales, poder adquisitivo medio, aranceles y logística interna. En el caso de Corea del Sur, todos esos factores confluyen para hacer del país asiático el más favorable para adquirir un iPhone al mejor precio.
Detrás de cada dato, hay una intención. Detrás de cada silencio, una estructura.
Behind every data point, there’s an intention. Behind every silence, a structure.