De hecho, las fragancias son muy poderosas, pueden despertar recuerdos, causar buenas impresiones, calmar tu mente o llenarte de energía, y es por esto que los perfumeros y fabricantes de fragancias eligen con cuidado los diferentes ingredientes que usan en cada una y la manera de combinarlos.
La psicología nos dice que hay fragancias y perfumes que pueden hacer que los demás te perciban como una persona elegante, más atractiva, misteriosa e incluso confiable e interesante, pero el perfume que usas no solo funciona en los demás, también tiene un efecto en quien la está usando.
El sentido del olfato es mucho más poderoso de lo que crees y definitivamente impacta cosas como tu estado de ánimo, tus emociones y hasta tu capacidad de aprender, de concentrarte y de recordar cosas importantes.
¿Cómo es que tu fragancia aumenta la seguridad y el éxito?
Existe toda una rama psicológica que se dedica al estudio de las fragancias y la forma en la que nos impactan, y por medio de esto se ha descubierto que un perfume o aroma puede tener un impacto en nuestra mente, seguridad, recuerdos y más.
“El perfume no es sólo un producto cosmético que realza la apariencia o enmascara olores desagradables. También es una herramienta poderosa que puede influir en el estado de ánimo, las emociones, la personalidad e incluso el comportamiento. Esta es la esencia de la psicología del perfume, el estudio de cómo los aromas afectan la mente y la psique humana. Para los emprendedores, la psicología del perfume puede ser un activo valioso que puede aumentar su confianza, creatividad y productividad en sus empresas”, explica Faster Capital.
El perfume activa tu memoria
“Tu cerebro registra los olores como lo harías con una entrada de un diario: huele un perfume y tu memoria lo registrará, de modo que la próxima vez que huelas ese mismo aroma, puede que te lleve de regreso a esa primera experiencia, ya sea positiva o negativa. Probablemente una fragancia te recuerde a una persona: un abrazo íntimo que intercambiaste donde el aroma permaneció en tu nariz. A menudo, el aroma que asocias con tu madre, tu padre o tu hogar es el de seguridad, nostalgia y felicidad. Hay una razón por la que muchos soldados durante la Segunda Guerra Mundial llevaban pañuelos perfumados con el perfume de su ser querido, para poder sentirse cerca de él en momentos terribles y, a menudo, solitarios. Son momentos como este los que nos ayudan a comprender verdaderamente el poder que pueden tener los perfumes en nuestro bienestar mental”, dice Creed Fragrances, una compañía británica de perfumes.
Al activar la memoria, una fragancia puede generar sensaciones positivas y de nostalgia, o puede tener un impacto negativo y por eso debes ser cuidadoso.
Despierta emociones
No solo se activa tu memoria, una fragancia puede hacerte sentir nostalgia, felicidad, motivación y muchas otras cosas más, precisamente porque se puede conectar con buenos recursos y experiencias que marcaron tu vida. Con esto, la fragancia correcta puede llenarte de energía y de motivación.
Calmar tu mente
Los expertos perfumeros también dicen que hay fragancias que son relajantes, que ayudan a que puedas estar en paz y en calma, y a que reduzcas el estrés, y es por esto que hay espacios como consultorios médicos o restaurantes que usan una fragancia en el espacio.
Puedes causar una buena impresión y atraer a los demás
“Ciertos olores pueden provocar una determinada reacción colectiva entre un grupo de personas. Probablemente esto se deba a normas culturales y sociales. Tomemos como ejemplo el limón. Para muchos, esto evoca una sensación de frescura, tal vez debido en gran parte a que se usa con tanta frecuencia en productos de higiene personal y doméstica. Lo mismo podría decirse de la menta y su asociación con una sensación de frescura, limpieza y vigor, probablemente debido a su uso tan extendido en la pasta de dientes”, dice Creed Fragrances.
De esta forma, puedes elegir una fragancia personal que tenga ciertas connotaciones que quieres demostrar. Por ejemplo, los aromas a madera se consideran masculinos, fuertes y clásicos, así que llevar un perfume con este ingrediente puede hacer que asocien esas características contigo.
Construyes una identidad positiva
Para tener más seguridad, es importante tener una imagen positiva de ti mismo, y esto también se puede lograr con un buen perfume.
“Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Liverpool, usar perfume puede aumentar la autoestima y la confianza en uno mismo, además de hacernos sentir más atractivos, femeninos o masculinos, según la fragancia”, explica Faster Capital.
El perfume y las emociones
Así como puedes afectar las emociones de los demás con ciertas fragancias, también puedes cambiar las tuyas. Faster Capital dice que hay fragancias que causan respuestas distintas en el cerebro e incluso pueden hacer que sientas felicidad, relajación o muchas otras cosas más.
¿Qué tipo de fragancias puedes usar para aumentar tu seguridad y éxito?
- Fragancias amaderadas: transmiten fuerza, confianza y masculinidad
- Fragancias con lavanda o marinas: promueven la calma
- Fragancias con tabaco: transmiten sofusticación y elegancia
- Fragancias frutales: te hacen sentir despierto y alerta mentalmente
- Fragancias críticas: estimulan la producción de serotonina, que mejora tu estado de ánimo
- Fragancias mentoladas: estimulan la creatividad, transmiten frescura y, de acuerdo con Faster Capital, promueven las funciones cognitivas, la concentración y mejoran el desempeño
¿Cómo usar tu perfume para sentirte más seguro y poderoso?
- Construye un ritual de la mañana: tener un ritual de cuidado personal por la mañana ayuda a que te sientas más seguro, a que te sientas bien contigo mismo y a que cuides de ti mismo. Aplicarte un perfume puede ser parte de ese ritual, y puedes crear un momento ideal repitiendo, por ejemplo, afirmaciones positivas y frases de poder, que vas a asociar con ese perfume, y vas a recordar cada vez que lo huelas.
- Elige el perfume que mejor se adapte al contexto: Hay muchos perfumes diferentes y algunos de ellos son mejores que otros para ciertas ocasiones o situaciones. Hay que saber a dónde vas y qué se requiere de ti, para elegir un perfume que sea adecuado.
- Elige un perfume con el mood ideal: ¿Quieres un perfume que transmita energía o calma, un perfume que sea seductor o profesional? Primero tienes que entender qué es lo que buscas transmitir y qué imagen quieres crear, para poder elegir el perfume que mejor represente esto. Los perfumes cítricos transmiten energía juventud y una personalidad relajada, los amaderados son más poderosos y transmiten autoridad, y los perfumes especiados tienen un toque arriesgado y asertivo.
- Repite la fragancia que mejor combine con la identidad que quieres transmitir: Al utilizar el mismo perfume regularmente, logras que ese perfume sea identificado contigo y que sea parte de la identidad que transmites a los demás y a ti mismo. Con esto, un perfume puede ser también ti “perfume de confianza”, ese que sabes que siempre funciona, que siempre te hace sentir bien y tener seguridad.
- Coloca tu perfume en los puntos correctos: Lo ideal es que las demás personas puedan percibir tu perfume sin que abuses de eso, pero también debes colocarlo en zonas en las que tú puedas percibir la fragancia y obtener los efectos energizantes, calmantes o estimulantes que estos aportan.