Jason Momoa (46 años) nos tiene acostumbrados a hacer papeles muy diferentes desde que lo conocimos en ‘Juego de tronos’. ‘Aquaman’, ‘Dune’, ‘La liga de la justicia’, ‘Lego’, ‘Minecraft’ o ‘El especialista’ son solo algunos de sus últimos títulos, pero desde luego el que ha dejado a todos boquiabiertos ha sido su personaje en ‘Supergirl’.
Para Momoa, interpretar a Lobo en la nueva película de Marvel ha sido un trabajo soñado en más de un sentido. Con James Gunn y Peter Safran preparando un reinicio parcial del universo, el actor finalmente ha tenido la oportunidad de subirse a la motocicleta voladora de este personaje, la Spagehog, en la película protagonizada por Milly Alcock.
Y aunque Jason está casi irreconocible en el proyecto (además, se parece a KISS) por todas las prótesis que lleva en todo el cuerpo, hay muchos aspectos, entre los que está que no ha tenido que hacer nada de entrenamientos de supehéroe, con los que está más que feliz.
“En un minuto puedes llegar a la parte superior. No he desarrollado músculo en las piernas, ya son bastante grandes, pero esta parte superior… No quiero andar así, no me cabe un traje, ni siquiera puedo pasar por una puerta. Ya soy bastante grande. Pero quiero que él se vea así. Quieres que tenga ese tamaño“, ha contado. Eso sí, parece que Momoa no ha llevado muy bien estar tantas horas parado con el equipo de maquillaje.
“No se me da bien estar quieto. Generalmente, cuando tengo que quedarme quieto, simplemente pongo mis vinilos, escucho música y oigo buenos álbumes. Esa es una opción. Por desgracia, siempre estoy en Instagram, buscando cosas y aprendiendo datos tontos. Eso me distrae. Solo me gusta aprenderme mis diálogos y hablar con la gente“, ha asegurado. (MH).