En Seattle, donde se construye el avión 737 MAX, su modelo más vendido, los más de 32.000 empleados afiliados al sindicato piden un 40% de aumento salarial en cuatro años, pero la empresa ofrece diez puntos menos. En tanto, la huelga entró en su segunda semana.
Por más que Boeing haya intentado acortar la distancia con su sindicato para poner fin a la huelga que avanza en su segunda semana, el sindicato ha mantenido firme su posición: exigen un aumento del 40% en su salario en un contrato de cuatro años.
El fabricante aeronáutico había alcanzado un acuerdo con los representantes de más de 32.000 trabajadores de sus plantas de producción en Seattle y Portland, Washington, que incluía un incremento del 25%, pero fue rechazado con abrumadora votación.

Este lunes 23 de septiembre, diez días después de que se iniciara la primera huelga de Boeing en 16 años, la compañía elevó su propuesta al 30% en lo que llamó su “mejor y última” oferta y dijo que duplicaría el bono único de 3.000 dólares ofrecido inicialmente.Aunque advirtió que la mantendrá sólo hasta el próximo viernes, cuando el paro entraría en su tercera semana.
La empresa reveló que el salario anual promedio para los maquinistas aumentaría de 75.608 dólares anuales a 111.155 dólares al final del contrato de cuatro años.
La Asociación Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aeroespaciales representa a los trabajadores que construyen el 737 MAX, el avión más vendido de Boeing, entre otros modelos. La falta de consenso ha llevado a la pérdida de miles de millones de dólares, según la compañía.
Entre tanto, el paro ha obligado a congelar la contratación y a someter a licencias temporales no remuneradas a miles de empleados en Estados Unidos para reducir costos. Concretamente, muchos trabajadores deberán tomarse una semana de licencia temporal por cada tres de trabajo mientras dure la huelga.
Los huelguistas enfrentan su propia presión financiera para volver al trabajo. Recibieron sus últimos cheques de pago la semana pasada y perderán el seguro médico proporcionado por la compañía a finales de este mes, según Boeing.
Este cese de actividades es apenas el más reciente evento en un año tumultuoso para la compañía, que comenzó con un incidente en enero en el que un panel de la puerta de un nuevo avión 737 MAX, de la aerolínea Alaska Airlines, se desprendió en el aire.
Con Reuters y AP