Home EntretenimientoTarantino redefine su legado: ‘Once Upon a Time… in Hollywood’ como favorita, ‘Inglourious Basterds’ su obra maestra, y ‘Kill Bill’ la película que “nació para hacer”

Tarantino redefine su legado: ‘Once Upon a Time… in Hollywood’ como favorita, ‘Inglourious Basterds’ su obra maestra, y ‘Kill Bill’ la película que “nació para hacer”

by Phoenix 24

Un testamento cinematográfico en primera persona, donde el director elige con precisión cómo quiere ser recordado antes de su retiro.

Los Ángeles / agosto de 2025 — Quentin Tarantino, uno de los cineastas más influyentes y controversiales de la era contemporánea, ha revelado detalles íntimos sobre su filmografía y su próximo retiro. En una entrevista reciente para el podcast The Church of Tarantino, el director no solo compartió cuál es su película favorita, sino también las obras que considera clave en su legado, cada una evaluada bajo distintos criterios: pasión personal, excelencia narrativa y destino creativo.

El cineasta declaró que su favorita es Once Upon a Time… in Hollywood (2019), un retrato melancólico del Hollywood de finales de los sesenta que combina nostalgia, violencia contenida y un homenaje a una época en transición. Tarantino señaló que esa película le dio una satisfacción única, pues logró entrelazar su amor por el cine clásico con una visión alternativa de la historia, logrando un equilibrio entre la épica cinematográfica y lo personal.

Sin embargo, cuando se le preguntó cuál era su obra maestra, eligió Inglourious Basterds (2009). La calificó como su película mejor escrita, un guion que lo llena de orgullo y que consolidó su reputación como narrador audaz capaz de reinventar los géneros. La fuerza de sus diálogos, la intensidad de escenas emblemáticas y la construcción de personajes como Hans Landa lo convierten, según Tarantino, en su obra más sólida desde el punto de vista estructural y narrativo.

Quentin Tarantino confesó que si tiene una cinta favorita de toda su filmografía. (REUTERS)

La tercera confesión fue aún más íntima: aseguró que Kill Bill es la película que “nació para hacer”. Más allá de su éxito comercial, la saga le permitió desplegar su amor por el cine de artes marciales, la cultura pop y el espíritu del spaghetti western. Con Kill Bill, Tarantino pudo dar rienda suelta a sus obsesiones estéticas, fusionando géneros y estilos en una obra profundamente personal, como si hubiese estado destinada a él desde siempre.

Estas declaraciones llegan en un momento crucial de su carrera. Tras anunciar su intención de retirarse con diez películas, sorprendió al mundo al cancelar el guion de The Movie Critic, proyecto que había sido anunciado como su obra final. Tarantino confesó que la trama no alcanzaba la frescura que deseaba, y que prefería dejar paso a nuevas ideas antes que cerrar su trayectoria con un filme que sintiera repetitivo. En un gesto inesperado, cedió la secuela de Once Upon a Time… in Hollywood —centrada en el personaje de Cliff Booth, interpretado por Brad Pitt— a David Fincher, confirmando su voluntad de dejar un legado innovador incluso en su despedida.

Más allá de estas revelaciones, la conversación refleja una constante en la carrera del cineasta: su obsesión por el control narrativo y su capacidad para convertir la polémica en arte. Desde Reservoir Dogs y Pulp Fiction hasta sus últimos proyectos, Tarantino ha sabido mantener un estilo reconocible que mezcla violencia estilizada, diálogos intensos y referencias culturales que conectan con generaciones enteras. Su capacidad de autocrítica en esta etapa final evidencia no solo su disciplina, sino también un esfuerzo consciente por definir cómo quiere ser recordado.

Quentin Tarantino aseveró que “Érase una vez en… Hollywood” es su cinta favorita de toda su filmografía. (Captura de video)

El anuncio de sus preferencias, por tanto, no es un ejercicio trivial. Es un testamento cinematográfico en el que Tarantino establece sus propias jerarquías y envía un mensaje claro a críticos y espectadores: el legado lo escribe él mismo, con la misma audacia con la que construyó su filmografía. Mientras Hollywood especula sobre su décima y última obra, el director parece más interesado en reafirmar que su retiro no será un final apagado, sino un cierre coherente con la narrativa de un creador que siempre eligió desafiar las reglas.

Más que nostalgia, sus palabras condensan la esencia de su trayectoria: cine como ruptura, escritura como identidad y dirección como destino. En su despedida, Tarantino demuestra que incluso la elección de una película favorita se convierte en un gesto político y artístico, coherente con la construcción de un mito cinematográfico que seguirá influyendo mucho después de que baje el telón.

Esta nota fue elaborada por el equipo editorial de Phoenix24 con base en información pública, fuentes internacionales verificadas y análisis independiente.
This article was produced by the Phoenix24 editorial team based on public information, verified international sources, and independent analysis.

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