El mercado inmobiliario mexicano experimenta una transformación. Las empresas de tecnología inmobiliaria (proptech) atraviesan una fase de consolidación tras un periodo de abundante capital que modificó la forma de comprar, vender y rentar propiedades.
El panorama actual contrasta con el auge iniciado entre 2018 y 2019, cuando un flujo importante de capital llegó a México. Durante la pandemia, la inversión en startups tecnológicas alcanzó niveles sin precedentes, impulsada por fondos como SoftBank, que destinó billones de dólares a América Latina.
“La región es atractiva porque tenemos carencias en servicios financieros y gran parte de nuestra población necesita acceso a estos servicios”, explica Jimena Pardo, cofundadora y socia de Hi Ventures (anteriormente ALLVP). Este contexto propició el surgimiento del modelo proptech.
En México el boom se reflejó en la Ciudad de México. Zonas icónicas como la avenida Reforma se llenaron de anuncios de empresas como Habi, Homie y Flat, pero este 2024 sus nombres son cada vez menos frecuentes en la capital.
La caída mercado millonario
El levantamiento de capital por parte de las proptechs en América Latina ha mostrado variaciones significativas desde 2018, lo que ha reflejado tanto el crecimiento del sector como los desafíos económicos del sector.
En 2018, cuando comenzaba el auge de las proptech, las inversiones comenzaron a ganar tracción, aunque las cifras específicas no están ampliamente documentadas.
Para 2019, se observó un incremento en la inversión, con montos que superaron los 200 millones de dólares, según datos recopilados por Endeavor. En 2020, a pesar de la pandemia, las proptechs continuaron atrayendo capital, alcanzando aproximadamente 261 millones de dólares en inversiones.

El año 2021 marcó un hito significativo, con inversiones que ascendieron a 1,308 millones de dólares en 23 acuerdos, representando un crecimiento de cinco veces respecto al año anterior.
Sin embargo, en 2022, hubo una disminución en la inversión, con una caída del 65% en comparación con 2021, resultando en aproximadamente 458 millones de dólares destinados al sector proptech en la región, según PropTech Latam.
La nueva realidad del capital
El 2022 fue clave, ya que marcó un punto de inflexión cuando los mercados de capital iniciaron una corrección. Los mercados públicos cayeron y la inversión en capital privado disminuyó, lo que impactó directamente a las startups y proptech.
“Desde el 2022 hay menos disponibilidad de capital para las compañías de base tecnológica. Entonces casi que tienen que jugar sus apuestas de manera muy calculada porque tienen que generar muchos retornos”, señala Juan David Vargas, gerente general de Propiedades.com.
Esta situación obligó a los emprendedores a tomar decisiones difíciles. Algunas empresas cerraron líneas de negocio no rentables, realizaron recortes de personal y ajustaron sus operaciones para extender su capital disponible.

“Comienzan estrategias como despedir masivamente a muchísima gente para ser rentables, que se oye horrible, pero la verdad es que esas son las buenas decisiones que puedes hacer para que tu negocio siga en pie y para asegurar su sustentabilidad. Porque se dan cuenta que viene este valle de escasez de capital y que van a tener que sobrevivir y extender lo que les queda en el banco por un periodo largo de tiempo. Y entonces vamos que se empieza a decantar”, dice Jimena pardo.
La caída del modelo iBuyer
Uno de los conceptos más afectados fue el iBuying, donde las startups compraban propiedades con descuento para revenderlas después de mejorarlas, además de ofrecer servicios complementarios.
“Si bien suena como un negocio donde las unidades funcionan, compras más barato, vendes más caro y ganas por servicios adicionales, el problema es que es sumamente intensivo en capital. Cada departamento cuesta desde 100,000 hasta un millón de dólares”, señala Pardo.
Por lo que cuando el capital dejó de llegar con la misma agresividad no era sostenible brindar esta solución, por lo que el mercado comenzó a encogerse y las empresas, en todo el mundo, migraron a otros modelos de negocio en donde pudieran aprovechar su experiencia, información y tecnología.(E).